miércoles, enero 21, 2026

Combustible: YPF aplica una baja promedio del 2% con ajustes distintos por región y producto

YPF confirmó que esta semana los precios del combustible tendrán una reducción promedio del 2% en todo el país, aunque la rebaja no será igual en cada provincia ni para todos los productos. La empresa adelantó que las naftas y el gasoil seguirán un esquema de “microajustes” diarios, con subas y bajas según la zona, el tipo de combustible y la segmentación de cada línea.

La petrolera YPF informó que a lo largo de esta semana aplicará una rebaja promedio del 2% en el precio de los distintos tipos de combustible que se venden en sus estaciones de servicio. Sin embargo, la empresa aclaró que no habrá una cifra única para todo el país, ya que el ajuste será distinto según la región, el tipo de producto y la categoría interna de cada línea de nafta y gasoil.

El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, explicó en una entrevista televisiva que vienen trabajando con una lógica de correcciones permanentes, con movimientos chicos y frecuentes, más que con grandes aumentos o bajas de golpe. “Todos los días un poquito, no en todos los lados iguales”, resumió, al describir cómo se van definiendo los nuevos valores del combustible en los surtidores.

Esta estrategia se enmarca en el esquema de actualizaciones que YPF viene utilizando desde fines de 2023, con modificaciones que responden tanto a la dinámica del mercado como a las condiciones puntuales de cada zona del país. De este modo, una misma rebaja promedio del combustible puede verse reflejada de manera distinta en ciudades grandes, localidades del interior y regiones productivas.

Combustible con microajustes y criterio por zonas

Según detalló Marín, la baja promedio del 2% en el combustible no se aplicará de forma pareja en todo el territorio nacional. La empresa toma en cuenta factores regionales, como costos logísticos, estructura de competencia local y características del consumo, para definir qué porcentaje corresponde en cada área y para cada tipo de producto.

En la práctica, esto implica que una estación de servicio de Salta puede mostrar una variación distinta a la de una boca de expendio en Buenos Aires, aun cuando la referencia general sea la misma. El ejecutivo señaló que el objetivo es ir corrigiendo desfasajes y acercar los valores a los niveles que consideran adecuados para cada plaza, sin anuncios masivos que congelen o liberen el precio del combustible de una sola vez.

Marín vinculó esta forma de actualizar los importes con lo que llamó un “acuerdo de honestidad con los consumidores”. De acuerdo con su planteo, la conducción de la empresa busca que los precios del combustible reflejen de forma más directa las subas o bajas que se dan en el mercado, dejando abierta la posibilidad de que haya tanto incrementos como descensos, sin atarse a decisiones rígidas o a un solo tipo de movimiento.

Diferencias entre nafta y gasoil en el ajuste del combustible

Dentro de este esquema, las naftas y el gasoil no tendrán el mismo tratamiento. En el caso de las naftas, la baja promedio del combustible se verá de forma más homogénea entre las distintas variantes, aunque siempre con matices según la región. La compañía viene de una etapa de fuertes subas: en la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper aumentó 4,5% en el último mes y acumuló una variación interanual del 41,2%, al pasar de $1.108 a $1.564 por litro, según datos del sector.

La nafta premium también mostró incrementos importantes, con una suba mensual del 3,5% y un avance superior al 31% en la comparación contra el mismo período del año anterior. Estos movimientos ubicaron al combustible por encima de la inflación general de la economía, que rondó el 30% en el mismo lapso analizado por las fuentes de la industria.

En cuanto al gasoil, Marín advirtió que el escenario es “más complejo” que en el de las naftas. Indicó que los ajustes se harán de manera segmentada, de acuerdo con las distintas categorías de gasoil que comercializa YPF. Sobre este punto, sintetizó el criterio con la frase: “Uno hay que subir y uno hay que bajar”, en referencia a que no todas las variantes del combustible diésel seguirán la misma dirección en esta ronda de actualizaciones.

Impacto acumulado del combustible frente a la inflación

Los datos del sector privado muestran que, si se toman en conjunto todos los tipos de combustible —nafta súper, nafta premium y gasoil en sus diferentes versiones—, las subas de los últimos doce meses quedaron por encima de la inflación general. Mientras el índice de precios al consumidor se movió en torno al 30% interanual, los combustibles superaron ese porcentaje en casi todos los segmentos relevados.

En el caso del gasoil, las estadísticas señalan un aumento del 4,04% en el último mes y un avance cercano al 40% en la comparación interanual, siguiendo la misma línea de encarecimiento que se observó en las naftas. Con la nueva reducción promedio del 2% anunciada por YPF, el mercado quedará atento a cómo se acomodan las pizarras en cada región y en qué medida la baja compensa parte de los incrementos que se dieron en el último año.