La interna dentro del Gobierno nacional volvió a quedar expuesta luego de que Victoria Villarruel rechazara de plano cualquier idea de renuncia, en medio de duros cuestionamientos de un sector del oficialismo por su rol en el Congreso y su vínculo con la oposición. El choque se concentró en un cruce público entre la vicepresidenta y el diputado nacional Luis Petri, quien interpretó que el discurso de Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias apuntó directamente contra ella y criticó su comportamiento institucional.
El eje de la controversia gira alrededor de la actuación de Villarruel durante la sesión inaugural en el Congreso, del modo en que se relaciona con bloques opositores y del impacto que esto podría tener sobre el programa económico del Gobierno. En ese contexto, la titular del Senado respondió por redes sociales y acusó a Petri por su paso por el Ministerio de Defensa y por la situación del IOSFA, profundizando la pelea interna. Todo esto ocurre mientras sigue el debate político sobre la estabilidad de la fórmula presidencial y la conducción del oficialismo.
El intercambio sumó así un nuevo capítulo a las tensiones ya conocidas entre la vicepresidenta y referentes libertarios, con acusaciones cruzadas sobre lealtad, funcionamiento institucional y alineamiento con las iniciativas clave del Gobierno en el Congreso, especialmente las vinculadas a la agenda económica.
Villarruel niega renuncia y responde a alusiones del Presidente
Durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, Javier Milei incluyó en su mensaje una referencia a “propios que soñaban con el sillón de Rivadavia”. Ese tramo del discurso fue leído por distintos sectores de la política como una crítica hacia dirigentes del propio espacio oficialista que tendrían aspiraciones presidenciales. Luis Petri sostuvo luego que esa mención estaba dirigida a la vicepresidenta.
Frente a ese escenario, la titular del Senado salió a marcar posición y rechazó cualquier especulación sobre una eventual salida anticipada. “Quieren mi renuncia, pero no se les va a dar”, afirmó Villarruel, planteando que no piensa dejar su cargo pese a las presiones que adjudica a sectores del oficialismo y a las críticas por su rol en el Congreso.
El comentario de Milei, sumado a la interpretación de Petri, alimentó la lectura de una interna abierta dentro del Gobierno. Sin embargo, Villarruel se concentró en responderle especialmente al diputado, sin profundizar en las alusiones del Presidente. La discusión se trasladó rápidamente de la lectura política del discurso a cuestionamientos personales y de gestión.
En declaraciones públicas posteriores, Petri fue más allá y sostuvo que, a su entender, la vicepresidenta habría pensado en ser presidenta. Afirmó que no actuó según lo que marca la Constitución en cuanto al respaldo al jefe de Estado y aseguró que Villarruel “apostó por el fracaso del Gobierno y se ofreció como una alternativa”, en referencia a las diferencias dentro de La Libertad Avanza.
Acusaciones cruzadas con Petri por el rol en el Congreso y el IOSFA
El cruce más fuerte se dio cuando Petri, entrevistado por el canal TN, cuestionó de forma directa el desempeño de Villarruel durante el mensaje presidencial en el Congreso. Según describió, la vicepresidenta habría estado revisando el celular y respondiendo mensajes mientras Milei hablaba ante la Asamblea Legislativa. El exministro calificó esa actitud como “fuera de lugar” y la vinculó con su conducta política en los últimos años.
Petri no se quedó solo en la descripción del episodio de la apertura de sesiones. También apuntó al papel de Villarruel en momentos clave del debate legislativo, sobre todo en iniciativas vinculadas al programa económico impulsado por el Gobierno. Sostuvo que la vicepresidenta actuó como aliada de la oposición en instancias decisivas y que, al ofrecerse para facilitar acuerdos con otros bloques, terminó alejándose de la línea del oficialismo.
En esa línea, el diputado mendocino afirmó que cuando el Presidente habla de quienes “desde la oposición o el Gobierno se relamían por sentarse en el sillón de Rivadavia”, estaría señalando a una vicepresidenta que, según su visión, “no estuvo a la altura de las circunstancias”. A su criterio, Villarruel habría sido “funcional a la oposición” al habilitar debates en el Senado sobre proyectos que, a su entender, lesionan el programa económico oficial y afectan a los argentinos.
Mientras Petri realizaba estas críticas en televisión, Villarruel reaccionó en simultáneo desde la red social X. En vez de limitarse a contestar los cuestionamientos políticos, la vicepresidenta apuntó a la gestión de Petri como ministro de Defensa y al desempeño del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), bajo la órbita de esa cartera.
La vicepresidenta apunta al IOSFA y menciona una causa judicial
En un hilo publicado en X, Villarruel señaló que le resultaba más grave que Petri no haya dado explicaciones por la situación del IOSFA durante su paso por el Ministerio. La vicepresidenta lo vinculó con un “vacío” en la obra social de las Fuerzas Armadas y de seguridad y con la falta de cobertura para afiliados en distintos puntos del país. Según su mensaje, un funcionario mendocino de la gestión de Petri habría tenido responsabilidad en ese cuadro.
Villarruel afirmó además que, por estas presuntas irregularidades, “cientos de miles de militares y familias” quedaron sin atención médica en zonas alejadas. Sumó que seguirá de cerca una causa judicial vinculada al tema y habló de un posible “desfalco” de la obra social de los militares y sus familias. La vicepresidenta indicó que presta atención al avance de esa investigación, sin agregar más detalles sobre el expediente.
En sus intervenciones posteriores ante la prensa, Petri reiteró sus críticas a la actuación de Villarruel como presidenta del Senado y su rol durante el tratamiento de proyectos que, desde su mirada, afectan el rumbo económico del Gobierno. Volvió a plantear que abrir el Congreso para discutir leyes impulsadas por la oposición, que considera contrarias a los lineamientos oficiales, implicaría colocarse en una posición de alternativa dentro del propio oficialismo.
Así, el cruce entre ambos dirigentes siguió escalando sobre dos ejes: por un lado, el debate sobre la responsabilidad de la vicepresidenta dentro del Gobierno y su relación con la oposición en el Congreso; por el otro, las acusaciones de Villarruel respecto del manejo del IOSFA durante la gestión de Petri en Defensa y la causa judicial que, según ella, investiga esa situación.

