Treinta tigres y leones que permanecían en el ex zoológico de Luján tenían prevista su salida el 17 de agosto hacia santuarios de Sudáfrica y Estados Unidos. El viaje, organizado por la entidad internacional Four Paws, contemplaba el traslado desde Ezeiza de 15 animales a cada destino, mediante vuelos con escalas y posteriores recorridos por tierra. La operación buscaba reubicar a felinos que continuaban en el predio privado, clausurado en 2020, tras evaluaciones veterinarias y una preparación especial para el ingreso a las cajas de transporte.
La organización había distribuido a nueve tigres y seis leones para el santuario Lionsrock, en Sudáfrica. En tanto, otros ocho tigres y siete leones iban a ser recibidos por The Wild Animal Sanctuary, ubicado en Colorado, Estados Unidos.
La partida dependía de la autorización veterinaria final. Según el plan comunicado antes de la fecha prevista, los animales viajarían despiertos en contenedores de seguridad, aunque algunos debían ser sedados brevemente para poder ser ubicados en sus recintos de traslado.
La preparación del viaje desde Luján
Los equipos especializados comenzaron el 14 de agosto a acondicionar a los grandes felinos para una operación internacional de gran escala. Las tareas incluyeron el uso de cajas especialmente diseñadas y el trabajo de profesionales dedicados al bienestar animal.
Varios ejemplares habían sido entrenados para ingresar solos a los contenedores. Esa adaptación, de acuerdo con Four Paws, permitía evitar intervenciones veterinarias antes de la salida, ya que los animales reconocían el espacio de viaje y podían permanecer allí sin ser anestesiados.
Sin embargo, ese procedimiento no era posible con todos los felinos. En esos casos se aplicaba una sedación de corta duración. Durante una de las maniobras, un tigre sedado fue revisado mientras estaba sobre la caja de una camioneta y luego fue trasladado de manera manual hasta su contenedor.
Dos tigres de poco más de 10 años, nacidos en el antiguo zoológico, fueron colocados en sus jaulas el 14 de agosto bajo ese protocolo. Ambos integraban el grupo que tenía como destino previsto el santuario Lionsrock.
Las rutas aéreas y los destinos en santuarios
El contingente que iba a Sudáfrica debía llegar a Johannesburgo por dos conexiones aéreas diferentes antes de completar el traslado por camión. Los nueve tigres asignados a ese país tenían prevista una escala en Frankfurt, mientras que los otros seis animales viajarían vía Ámsterdam.
Una vez reunidos en Johannesburgo, el itinerario contemplaba cuatro horas de viaje terrestre hasta Lionsrock. El santuario sudafricano dispone de 60 hectáreas para grandes felinos y, al momento de difundirse la información, alojaba a 80 animales.
Los 15 felinos destinados a Estados Unidos iban a salir desde el aeropuerto internacional de Ezeiza con escala en Chile antes de llegar al centro de rescate de Colorado. Four Paws estableció una asociación con The Wild Animal Sanctuary para recibir a ese grupo.
La distribución también buscaba mantener juntos a animales que habían convivido durante toda su vida, incluidos grupos familiares. El objetivo era que esos vínculos se conservaran en los nuevos espacios de alojamiento.
Las condiciones de los animales que seguían en el predio
Los tigres y leones habían pasado por controles veterinarios en noviembre de 2025, que permitieron definir las condiciones necesarias para su reubicación. Entre los problemas detectados figuraban sobrepeso, poca musculatura, alimentación deficiente y dificultades para caminar.
También se habían identificado afecciones dentales y renales, lesiones que no cicatrizaron de forma adecuada y complicaciones relacionadas con la extracción de garras. Los santuarios de destino debían continuar la atención de esas condiciones.
El ex zoológico está ubicado a unos 70 kilómetros al noroeste de la ciudad de Buenos Aires. El establecimiento privado había adquirido notoriedad por permitir un contacto cercano entre visitantes y grandes felinos, aunque fue clausurado en 2020 por las condiciones del lugar.
Luciana D’Abramo, directora de programas de Four Paws, describió la misión como “uno de los operativos más grandes” de reubicación de felinos a nivel mundial. La responsable señaló: “Estamos poniéndolo todo para que salga lo mejor posible y que podamos celebrar que 30 vidas han mejorado gracias a todo el esfuerzo”.
Los antecedentes y los felinos que aún permanecen
El traslado proyectado era parte de un trabajo iniciado luego del cierre del zoológico y de un acuerdo firmado en 2025 para abordar la tenencia privada y el comercio de grandes felinos. Antes de esta etapa, Four Paws había enviado en febrero de 2026 a dos osos a un santuario de Bulgaria y a una tigresa a Holanda.
D’Abramo indicó que, cuando el establecimiento fue cerrado, había alrededor de 200 grandes felinos. Según relató, en 2023 quedaban 112 y, cuando la organización pudo intervenir en el lugar, permanecían 62 animales.
Tras la salida prevista de los 30 tigres y leones, más de 20 felinos continuarían en Luján. Four Paws informó que seguía buscando alternativas para reubicar a cada uno de ellos, luego de evaluar sus necesidades particulares.
Sobre esa etapa, D’Abramo afirmó que será necesario contar con tiempo y “encontrar la solución que sea la mejor para cada uno”.


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