Al menos una veintena de familias de El Encón Grande, en el departamento de Rosario de Lerma, sostiene desde hace más de quince años que vive expuesta a una fuerte contaminación generada por una granja de gallinas ponedoras instalada sobre la ruta provincial 94. De acuerdo con los testimonios, la acumulación de guano de gallinas sin tratamiento adecuado provoca contaminación del agua, del suelo y del aire en este sector del Valle de Lerma, afectando canales de riego, represas y viviendas. Los reclamos fueron elevados en distintos momentos ante organismos ambientales, pero los vecinos aseguran que aún no vieron controles efectivos ni obras de contención en el lugar.
Denuncian contaminacion ambiental prolongada por manejo del guano de gallinas
Los pobladores de El Encón Grande ubican el origen del problema en una explotación avícola que funciona en la zona de Cerro Dávalos, a la altura aproximada del kilómetro siete de la ruta provincial 94. Según explican, en el fondo del predio la firma acumula desde hace años grandes montículos de guano de gallinas ponedoras sobre una superficie que supera la hectárea, sin techo, sin piletas ni estructuras que lo retengan. Señalan que no existe ningún sistema visible de defensas, drenajes ni vertederos que impida que los residuos se trasladen fuera del establecimiento.
El guano de gallinas es utilizado en el Valle de Lerma como fertilizante por su alto contenido de nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y calcio. Sin embargo, los vecinos remarcan que ese material, antes de ser distribuido, suele pasar por un proceso de compostaje y manejo controlado. En este caso, afirman que ese paso no se cumple y que los desechos permanecen a cielo abierto dentro del predio, lo que para las familias representa un foco constante de contaminación y de malos olores.
De acuerdo con la descripción que hicieron a este medio, el terreno donde se ubica la granja está en pendiente. Cada vez que llueve, el agua baja desde la parte alta del lote, escurre sobre los montículos de guano de gallinas y arrastra el material hacia los canales cercanos. Uno de los vecinos relató que “esa mezcla corre por los canales de riego, ingresa a acequias, contamina una represa cercana y termina desbordando hacia calles y viviendas de la zona. En varios casos, el agua contaminada llegó directamente al interior de nuestras casas”.
Los residentes aclararon que el cuadro no se limita a los días de precipitaciones intensas. Indicaron que en la época seca del Valle de Lerma la situación cambia de forma, pero no mejora. Relatan que el calor y el viento dispersan partículas de guano de gallinas ya seco, al tiempo que se profundiza la presencia de moscas y olores penetrantes. Aseguran que la combinación de polvo, residuos y plagas altera la vida diaria en El Encón Grande y en los parajes cercanos.
Reclamos formales, material gráfico y una nueva denuncia por contaminación
Las familias afectadas indican que vienen presentando notas y denuncias desde hace más de una década ante distintas áreas de Medio Ambiente y en dependencias policiales de la zona. Aseguran que registraron sus quejas en varias oportunidades, pero que esas actuaciones no se tradujeron hasta ahora en inspecciones visibles ni en exigencias concretas para que el establecimiento implemente un sistema de contención del guano de gallinas o modifique su forma de operar.
Los vecinos sostienen que la problemática está “documentada, denunciada y sostenida en el tiempo”. Para respaldar esa afirmación, reunieron copias de sus presentaciones y armaron un archivo con fotografías y videos tomados durante días de lluvia, donde, según explican, se observa cómo el agua mezcla con guano avanza por los canales de riego y cruza caminos vecinales. Dicen que ese tipo de episodios se repite cada temporada estival y que, por eso, el tema volvió a reactivarse en las últimas semanas.
Entre las actuaciones más recientes figura una presentación formal ante la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Provincia. En esa denuncia se plantea que la contaminación vinculada al manejo del guano de gallinas no sería ocasional, sino una conducta que se repetiría desde hace más de diez años en la misma granja. El escrito señala que el impacto alcanza al agua de riego, al suelo de las fincas cercanas y al aire que respiran las familias de El Encón Grande.
El reclamo presentado y los puntos centrales del escrito
El reclamo fue registrado en la Dirección de Fiscalización y Control de la Secretaría de Ambiente el diecinueve de enero de este año. En el acta figura como denunciante Marco Antonio Abiles, quien identificó como establecimiento cuestionado a la granja avícola “La Montaña”, ubicada en El Encón Grande, sobre la traza de la ruta provincial 94, en jurisdicción de Rosario de Lerma, pleno corazón del Valle de Lerma productivo.
En el documento se repasan varios de los puntos que también señalan los vecinos. Allí se describe que, “desde hace años”, el predio acumula volúmenes importantes de guano de gallinas sobre una superficie mayor a una hectárea, sin tratamiento ni contención ambiental. El texto menciona que la presencia constante de ese material genera olores intensos “intolerables” para la población cercana y que la contaminación se percibe tanto en el suelo como en el aire y en el agua utilizada para riego en la zona.
El escrito incorpora además otra acusación: dentro del mismo terreno se procedería a la incineración de gallinas muertas utilizando neumáticos. De acuerdo con lo consignado en la presentación, esa práctica sumaría emisiones de humo y otros contaminantes a un escenario ya complicado por el manejo del guano de gallinas, lo que incrementaría el impacto ambiental negativo en esa franja del Valle de Lerma.
La denuncia también detalla lo que ocurre cuando se registran lluvias. Según el texto, el guano de gallinas se licúa con el agua y es arrastrado por los canales de riego que recorren El Encón Grande, con consecuencias directas sobre fincas, propiedades vecinas y cursos de agua utilizados por productores de la zona. Por eso, en el cierre del escrito se hace referencia a “innumerables” presentaciones previas realizadas en los últimos diez años en distintos ámbitos oficiales y se solicita de forma explícita que se adopten medidas urgentes para frenar la continuidad de las actividades consideradas contaminantes en la granja avícola “La Montaña”.

