Una vecina de la ciudad de Salta, identificada como Norma Perea, denunció públicamente que lleva más de dos meses aguardando una cama de PAMI para ser internada, en medio de un cuadro de salud grave que incluye anemia severa y problemas respiratorios. La mujer, de 59 años, relató que su situación se conoció a partir de una entrevista en radio local, donde aseguró que cada día se siente más débil. Según su testimonio, médicos de cabecera y prestadores como Axisal presentaron varios pedidos formales de internación ante la obra social, pero la respuesta que recibe sería siempre la misma: “no hay cama”.
La historia tomó estado público en el programa “Somos la Mañana”, donde Perea describió en detalle el deterioro que atraviesa mientras espera una definición. Allí explicó que, por la falta de una cama de PAMI, ya no puede trabajar ni realizar tareas básicas dentro de su casa. En la entrevista sostuvo que su objetivo al hablar en los medios es que su caso sea escuchado y que se avance con alguna respuesta concreta a los pedidos que se presentaron desde diciembre.
Norma vive junto a su madre de 80 años, también afiliada a la obra social, y ambas dependen de la ayuda de una cuidadora autorizada por PAMI por unas pocas horas al día. Sin otros familiares que puedan brindarles asistencia constante, contaron que atraviesan dificultades para movilizarse y cubrir necesidades mínimas dentro de la vivienda mientras siguen a la espera de definiciones sobre la internación.
El relato de Norma Perea sobre su salud y la respuesta de PAMI
Durante la entrevista radial, Norma Perea explicó que padece una anemia severa que afecta el funcionamiento del corazón y la circulación de la sangre. A esto, según narró, se suman edemas en piernas, abdomen y espalda, además de una seria dificultad para respirar, sobre todo por la noche. “No puedo respirar de noche, me tienen que ayudar a sentarme en la cama”, contó al aire, con la voz entrecortada.
La vecina detalló que necesita oxígeno de manera permanente y que por su cuadro ya no está en condiciones de seguir con su rutina habitual. En ese contexto, afirmó que los médicos que la atienden confeccionaron cuatro pedidos de internación desde el mes de diciembre, todos dirigidos a PAMI y tramitados, según precisó, a través de su prestador Axisal. Indicó que en cada consulta la respuesta que recibe es que “no hay cama” ni lugar disponible para internarla.
Frente a la demora para conseguir una cama en algún sanatorio o clínica, Perea comentó que pidió, como alternativa, que se le brinde internación domiciliaria con mayor cobertura horaria. Sin embargo, señaló que le informaron que, antes de avanzar con esa modalidad, debían realizarle estudios cardiológicos que hasta ahora, siempre según su versión, no se concretaron. Mientras tanto, aseguró que su sensación es que “se está muriendo día a día”.
La mujer también sostuvo que un médico auditor de la obra social habló telefónicamente con su madre y le comentó que “hace lo que puede” frente a la situación. De acuerdo con lo que relató, dentro de la casa se mueven con dificultad y con temor a caídas o descompensaciones por la falta de acompañamiento constante.
Reclamos formales y cambio de prestador
A lo largo de estos más de dos meses de espera, la paciente aseguró que realizó múltiples gestiones administrativas vinculadas a PAMI. Enumeró que se comunicó en reiteradas oportunidades con la línea 138, presentó reclamos a la sede central en Buenos Aires y promovió un recurso de amparo. También atravesó un cambio de empresa encargada de la internación domiciliaria, hasta quedar bajo la cobertura de Axisal.
Según describió, pese a los trámites y llamadas, su cuadro de salud no presenta mejoras y, en algunos aspectos, siente que está “igual o peor”. Contó que la cuidadora que les asignaron a través de PAMI solo puede asistirlas durante tres horas al día por una cuestión de costos, por lo que el resto del tiempo quedan solas ella y su madre de 80 años. Remarcó que no cuentan con elementos básicos de apoyo, como andador, dentro de la vivienda.
En relación con la sede local de la obra social en Salta, Perea manifestó que no le toman los reclamos de manera presencial. Aseguró que, desde su punto de vista, ya no encuentra canales para insistir con el pedido de cama y con la evaluación de su estado actual. Desde el entorno de la mujer indicaron que, mientras tanto, continúa dependiendo de la asistencia de Axisal y del seguimiento médico que se hace en su casa, aunque sin la internación que reclaman desde diciembre.
La exposición pública del caso y el impacto en la audiencia
El testimonio de Norma Perea en “Somos la Mañana” se volvió tema de conversación en redes sociales y grupos de mensajería de Salta, donde usuarios compartieron fragmentos del audio y resumieron el reclamo vinculado a PAMI. La combinación de su voz quebrada, el detalle de los síntomas y la referencia a la convivencia con su madre de 80 años generó una fuerte reacción entre oyentes y seguidores del programa.
En el momento más tenso de la entrevista, Perea se quebró en llanto y dejó una de las frases que más se replicó luego en redes: “Yo ya no aguanto más. No sabe todo lo que sufro estando en esta cama”. Esa expresión quedó asociada al caso y fue citada por quienes difundieron la nota para describir el estado en el que, según su relato, se encuentra mientras sigue a la espera de una cama de internación solicitada desde hace más de dos meses.

