sábado, mayo 16, 2026

Tregua condicionada: Trump frena ataques a Irán y pone el foco en el estrecho de Ormuz

Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas sujeto al funcionamiento pleno del estrecho de Ormuz, con impacto inmediato en el precio del petróleo.

Donald Trump anunció que Estados Unidos suspende por dos semanas los ataques contra Irán y habilita una tregua bilateral condicionada a la reapertura total del estrecho de Ormuz, en una decisión que sacude la agenda global. El alto el fuego, dado a conocer a través de sus redes sociales, detiene los bombardeos previstos sobre objetivos estratégicos iraníes, pero solo seguirá vigente si Irán garantiza que Ormuz vuelve a operar de manera “completa, inmediata y segura”. El freno militar de Trump llegó poco antes de que venciera el ultimátum que había impuesto a Teherán.

Trump congela ataques a Irán tras gestiones de Pakistán

Trump comunicó que los ataques de Estados Unidos contra Irán quedan pausados por dos semanas, luego de recibir pedidos formales desde Pakistán para evitar una nueva escalada en Medio Oriente. El anuncio se difundió mediante Truth Social, la plataforma que el presidente usa como canal principal de comunicación, donde explicó que la decisión fue tomada sobre el final del plazo que él mismo había fijado.

Según detalló, mantuvo conversaciones con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y con el jefe del Ejército, Asim Munir, quienes insistieron en que se detuvieran los ataques una vez cumplido el ultimátum. Las gestiones de Islamabad buscaron desactivar los bombardeos anunciados sobre centrales eléctricas, puentes y otras infraestructuras críticas en territorio iraní, que formaban parte de las amenazas formuladas por Washington.

Antes de anunciar la suspensión, Trump había marcado como límite las 20:00 hora de Washington (00:00 GMT) para que Irán habilitara el tránsito pleno por Ormuz. En ese marco, había advertido que si no se cumplía su exigencia estaba dispuesto a “devolver a Irán a la Edad de Piedra”, una expresión que multiplicó las tensiones diplomáticas y puso a los mercados en alerta por el posible impacto sobre el suministro energético.

El freno a los ataques, sin embargo, no fue presentado como un cambio de postura definitivo, sino como una pausa calculada para darle espacio a las negociaciones con Teherán. Trump insistió en que el alto el fuego es recíproco, pero al mismo tiempo lo dejó atado al cumplimiento estricto de las condiciones vinculadas al funcionamiento del estrecho de Ormuz.

Ormuz, eje de la tregua y del impacto global en el petróleo

El estrecho de Ormuz quedó en el centro del acuerdo, ya que por esa vía marítima pasa cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo. Trump describió el corredor como un punto crítico para el transporte energético global y remarcó que la reapertura plena del paso es la condición principal para mantener la tregua con Irán durante las próximas dos semanas.

Desde el inicio del conflicto, Ormuz venía operando con restricciones, lo que había encendido las alarmas en las bolsas internacionales por el riesgo de desabastecimiento y por la presión sobre los precios del crudo. Con la noticia de que Trump congelaba los ataques a Irán y que se intentaría normalizar la circulación por el estrecho, los mercados reaccionaron de inmediato.

Tras conocerse el entendimiento, el petróleo Brent se desplomó más de 13% y perforó el piso de los 95 dólares, en una caída ligada directamente a la expectativa de que el flujo de crudo por Ormuz mejore al menos de forma parcial mientras dure la tregua. Los operadores interpretaron que, si el estrecho se mantiene abierto bajo supervisión de Estados Unidos, el riesgo de un shock de oferta se reduce en el corto plazo.

Trump aseguró además que, mientras el paso se mantenga operativo, Estados Unidos colaborará para “descongestionar el tráfico” en la zona. El presidente señaló que su gobierno seguirá de cerca los movimientos en Ormuz durante las dos semanas acordadas, con el objetivo de verificar que las condiciones de seguridad y de libre tránsito se cumplan tal como se estableció en el acuerdo con Irán.

Negociaciones, plan de paz y propuesta iraní de diez puntos

La suspensión de los ataques fue presentada por Trump como una oportunidad para avanzar hacia un acuerdo más amplio con Irán. El mandatario indicó que las dos semanas de alto el fuego deberían servir para “finalizar y consumar” un entendimiento de mayor alcance, que incluya no solo la cuestión de Ormuz sino también otros puntos en disputa entre Washington y Teherán.

De acuerdo con lo difundido por Trump, Irán hizo llegar a Estados Unidos, por intermedio de Pakistán, una contraoferta de diez puntos. Esa propuesta contemplaría el cese de las hostilidades, la implementación de un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz, que todavía no funciona a pleno, y el levantamiento de ciertas sanciones económicas contra Teherán. El presidente norteamericano sostuvo que el conflicto “se encuentra próximo a su resolución” y que ya existe consenso sobre la mayoría de los temas en discusión, aunque reiteró que la tregua es temporal y sujeta al cumplimiento de los compromisos asumidos.

Teherán, por su parte, aceptó la tregua de dos semanas junto con el compromiso de reabrir el estrecho en ese mismo plazo, pero aclaró que no considera que la guerra haya terminado. De esta forma, la reapertura de Ormuz quedó ligada de manera directa al cese provisorio de las operaciones militares de Estados Unidos, en un esquema que podría revisarse una vez que expire el período acordado.

Reacción de Israel y alcance geopolítico de la pausa militar

En el plano regional, Israel informó que respetará el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Una fuente citada por el diario Haaretz, que no fue identificada, señaló que Tel Aviv se alineará con el esquema pactado en torno al estrecho de Ormuz, aunque puertas adentro persisten dudas sobre el alcance real del acuerdo y sobre el margen que tendrá Irán durante la tregua.

Según esa misma fuente, sectores del liderazgo israelí consideraban que hubiera sido preferible “haber logrado más objetivos en la guerra” antes de la entrada en vigor del alto el fuego. De todos modos, el apoyo al cese de hostilidades quedó limitado al frente con Irán y no se extiende al Líbano, donde el conflicto mantiene su propia dinámica. El gobierno de Estados Unidos, en tanto, reiteró a través de Trump que “permaneceremos cerca” de la situación para asegurarse de que la reapertura de Ormuz y la suspensión de los ataques se mantengan durante el plazo acordado.