miércoles, enero 21, 2026

Testimonio de la vÍctima de abuso tras la condena a su abuela, exdirectora del Ballet Salta

Un joven que se presenta como victima de Ballet Salta contó cómo vive desde la ciudad de Salta la reciente condena a 10 años de prisión contra su abuela, la exdirectora del histórico ballet local. Relató que durante años mantuvo en silencio los abusos que denunció en la Justicia Federal y que recién pudo empezar a hablar del tema cuando aún residía en la capital provincial.

En medio del fuerte impacto que generó en la comunidad artística de la ciudad de Salta la condena contra Marina Jiménez, fundadora y exdirectora del Ballet Salta, Emanuel Jiménez, de 28 años, brindó detalles sobre cómo atraviesa esta etapa. El joven, que se identifica como victima de Ballet Salta, aseguró que todavía le cuesta asimilar que su abuela haya recibido una pena de 10 años de prisión por abuso sexual en su contra.

Si bien en la actualidad reside en Buenos Aires, Emanuel recordó que buena parte de lo que hoy está en discusión en la causa ocurrió cuando él vivía en la capital provincial. Contó que los hechos investigados se habrían dado entre sus 10 y 17 años y que, durante ese período, el silencio y el miedo marcaron su vida cotidiana.

El testimonio fue dado en una entrevista radial, donde relató que la sentencia conocida recientemente lo dejó “muy shockeado” y reconoció que “todavía no caigo” sobre la dimensión de la decisión judicial. Comentó que en las últimas semanas tuvo que viajar a los Tribunales Federales de Comodoro Py para declarar, mientras intentaba sostener su rutina laboral y personal.

La víctima de Ballet Salta recordó sus años de silencio

Emanuel remarcó que el proceso personal para hablar de lo ocurrido comenzó cuando aún vivía en la ciudad de Salta. Según su relato, durante mucho tiempo pensó que lo que le pasaba “no era real” o formaba parte de su imaginación, por lo que optó por bloquear esos recuerdos.

“Siempre me imaginé que todo esto era parte de mi cabeza, de alguna manera lo borré hasta que lo pude hablar con un amigo en Salta cuando vivía allá”, contó al reconstruir cómo empezó a poner en palabras los episodios denunciados. A partir de esa conversación, dijo, comenzó a tomar dimensión de lo que había atravesado.

El joven señaló que antes de poder expresarlo mantenía una postura de negación. Explicó que adoptó una actitud de hacer “como que no había pasado nada” y que sentía que estaba amenazado, en el sentido de que no podía comentar lo sucedido con nadie, lo que extendió durante años la situación de silencio.

Impacto emocional en la víctima y vida cotidiana en Salta

Al describir cómo eran sus días en la capital provincial, Emanuel indicó que intentaba llevar una vida “lo más normal posible”, pero que internamente sentía un malestar constante vinculado a lo que, según su denuncia, había sufrido. Mencionó que incluso cuando otras personas le destacaban logros o aspectos positivos, él no lograba entender por qué se lo veía siempre triste.

“Mucho me decían, ‘pero vos tenés cosas muy buenas y se te ve siempre triste’, y no sabía por qué hasta que pude hablar”, recordó. De acuerdo con la causa judicial, los hechos investigados se ubican entre los 10 y los 17 años del denunciante, período en el que, según su versión, alternaba ensayos y actividades con el Ballet Salta mientras convivía con ese conflicto interno.

La sentencia contra Marina Jiménez fue dictada por la Justicia Federal y establece una pena de 10 años de prisión por abuso sexual en perjuicio de Emanuel, quien figura en el expediente como victima y denunciante.