A 78 años del terremoto que dejó una señal visible en la Catedral de Salta

El sismo de 7 grados movilizó a vecinos salteños durante la madrugada y provocó cortes de luz en la capital provincial.

Se cumplen 78 años del terremoto que alteró la madrugada de Salta el 25 de agosto de 1948. El movimiento alcanzó 7 grados en la escala de Richter, tuvo su epicentro en la cuenca de Metán y se registró a las 3 de la mañana. En la ciudad de Salta, el temblor interrumpió el servicio eléctrico, hizo sonar campanas de iglesias y llevó a numerosos vecinos salteños a dejar sus viviendas para buscar resguardo.

Una de las marcas que quedó ligada a aquel episodio está en la Catedral de Salta: sus agujas se detuvieron a las 3 horas y 10 minutos, luego de las sacudidas. La falta de iluminación, sumada al polvo que quedó suspendido en el aire, profundizó la incertidumbre entre quienes se encontraban en la capital provincial.

La madrugada en que los vecinos salteños buscaron refugio fuera de sus casas

Antes del sismo, las calles estaban casi vacías. A la hora del movimiento, varias personas percibieron un ruido subterráneo y un crujido que las despertó. Dentro de las viviendas se cayeron cuadros, copas y otros objetos guardados en estanterías y vitrinas, mientras lámparas, arañas, puertas y ventanas se movían con fuerza.

Ante la rapidez de las sacudidas, muchos pobladores salieron tal como estaban al momento de dormir. Cerca de las 3 y media comenzaron a verse columnas de personas llegadas desde distintos sectores de la ciudad de Salta. Algunas permanecieron en calles y paseos públicos, aunque otras avanzaron hacia la Catedral, iluminándose con velas o antorchas improvisadas.

En ese grupo hubo personas que caminaron de rodillas y otras que llevaban una cruz de madera. El entonces primer arzobispo de Salta, monseñor Roberto José Tavella, dispuso la apertura del templo para permitir el ingreso de la población. Dentro de la iglesia, los asistentes realizaron oraciones a los santos patronos.