El fallecimiento de Susana Tarcaya generó conmoción en la ciudad de Salta, donde desde hacía más de 15 años era conocida por alimentar a perros callejeros en distintos barrios. La mujer murió este lunes mientras realizaba esa tarea en la vía pública, según el relato que se difundió en las últimas horas. Vivía en Villa Los Sauces y hacía recorridos diarios por varios puntos de la capital provincial con comida para los animales, una rutina que sostenía primero en moto y después a pie.
Vecinos y personas de su entorno la identificaban por esa dedicación constante con perros sin hogar de zonas como Olivos, Virgen del Rosario, Palermo, Palmerita, Villa Primavera y la costanera del Río Arenales. Tras conocerse lo ocurrido, comenzó a circular un pedido para que la ayuda a esos animales no se corte y pueda continuar con el aporte de otras familias.
Susana Tarcaya era reconocida por asistir a perros callejeros
De acuerdo con la información difundida, Susana Tarcaya salía todos los días desde Villa Los Sauces, cerca de las vías, para llevar alimento a perros callejeros en distintos sectores de la ciudad de Salta. Su recorrido incluía barrios y zonas de la capital provincial donde ya era una figura conocida entre vecinos y allegados.
Con el paso de los años, esa tarea se volvió parte de su vida diaria. Según trascendió, primero se movilizaba en moto y más adelante continuó a pie, siempre con comida para los animales. Entre quienes la trataron, era habitual escuchar que ella llamaba a los perros “sus peluditos”.
También se indicó que no tenía celular ni usaba redes sociales. Su actividad se sostuvo durante más de 15 años y, según el relato que se conoció después de su muerte, no estaba orientada a buscar reconocimiento público.
El fallecimiento ocurrió mientras cumplía su recorrida en la calle
La muerte de Susana Tarcaya ocurrió este lunes, cuando se encontraba alimentando a los perros en plena calle. En ese momento, siempre según el relato difundido, se desplomó y falleció mientras desarrollaba la misma tarea que venía realizando desde hacía años en la ciudad de Salta.
La noticia impactó entre vecinos salteños y personas cercanas, porque su presencia formaba parte de una escena cotidiana en varios barrios. Su asistencia alcanzaba a animales que, en muchos casos, dependían de esa comida diaria.
Después de que se conociera el hecho, volvió a mencionarse una frase que le atribuyen: “El día que yo me muera, ¿quién va a cuidar a todos estos perritos?”.
El pedido que empezó a circular en Salta tras la muerte
Tras el fallecimiento, personas de su entorno impulsaron una propuesta para que la ayuda a los perros callejeros no se interrumpa. La idea que se difundió apunta a que cada familia pueda colaborar al menos con un animal, para sostener parte de la asistencia que ella mantenía sola.
Susana Tarcaya vivía en Villa Los Sauces y recorría Olivos, Virgen del Rosario, Palermo, Palmerita, Villa Primavera y la costanera del Río Arenales. En esos lugares era reconocida por acercar alimento a perros sin hogar desde hacía más de 15 años.

