domingo, mayo 17, 2026

Repudio por un soldado israelí golpeando una estatua de Jesús en el sur de Líbano

La difusión de imágenes desde Debel empujó una reacción oficial y reavivó la discusión por el respeto a los símbolos religiosos en medio del conflicto.

La difusión de un video y de imágenes sobre un soldado israelí que golpea una estatua de Jesús en Debel, en el sur de Líbano, empujó una respuesta pública del Ejército israelí. Las Fuerzas de Defensa de Israel reconocieron el episodio y dijeron que abrirán una investigación interna. El caso tomó fuerza en las últimas horas por publicaciones en redes y por reportes periodísticos que ubicaron la escena en esa localidad del distrito de Nabatieh, donde el daño a la imagen religiosa provocó rechazo entre integrantes de la comunidad cristiana local.

El hecho quedó bajo mayor atención después de que circulara un fotograma en el que se ve a un militar uniformado descargando un martillazo contra la cabeza del crucificado. A partir de esa secuencia, el episodio dejó de ser una publicación aislada y pasó a tener alcance internacional. Luego, la propia reacción oficial de las FDI terminó de confirmar que el caso era investigado.

El video del soldado israelí y la estatua de Jesús pasó de las redes a una investigación oficial

La primera difusión amplia del caso fue atribuida al periodista palestino Younis Tirawi, que publicó un fotograma donde se observa a un soldado israelí atacando la imagen de Jesús. Desde ahí, el contenido empezó a multiplicarse en distintas plataformas y más tarde fue retomado por medios internacionales.

Con el correr de las horas aparecieron otros elementos que reforzaron la ubicación del hecho. Una cuenta local identificada como “Debel Alerts” compartió una fotografía de la misma estatua intacta y tomada en el mismo lugar. En ambas imágenes coinciden la cruz, un muro de piedra, la vegetación y la disposición del terreno.

Esos detalles permitieron vincular el ataque con un punto concreto de Debel. Aunque la escena ya había generado indignación, la confirmación de que se trataba del mismo enclave le dio todavía más peso a la circulación pública del material.

Las Fuerzas de Defensa de Israel admitieron el episodio y señalaron que no representa sus valores

Después de la difusión del material, un portavoz del Ejército israelí reconoció lo ocurrido. Según la versión oficial, las imágenes “no son compatibles con los valores del ejército”. Además, informó que el episodio será investigado de manera interna.

La información también fue ampliada por Haaretz, que reportó que un soldado de las FDI había sido grabado mientras destruía una estatua de Jesús en el sur de Líbano. Ese medio agregó que la pesquisa se hará “a fondo”, de acuerdo con la respuesta entregada por la propia fuerza.

Así, la combinación entre las imágenes virales, la verificación del lugar y la admisión oficial terminó de instalar el caso en la agenda pública. Ya no se trataba solo de una grabación compartida en redes, sino de un hecho reconocido por las autoridades militares israelíes.

La reacción política sumó una disculpa pública tras la destrucción de la imagen religiosa

El episodio también motivó una declaración del ministro de Exteriores de Israel, que calificó lo sucedido como un hecho “grave y vergonzoso”. Su mensaje se conoció después de que el Ejército anunciara la investigación sobre la conducta del uniformado.

En ese pronunciamiento señaló: “El daño a un símbolo religioso cristiano por parte de un soldado de las FDI en el sur del Líbano es grave y vergonzoso”. También dijo: “Nos disculpamos por este incidente y ante cada cristiano cuyos sentimientos fueron heridos.”

La respuesta institucional se dio luego de la condena e indignación que provocó el caso entre miembros de la comunidad cristiana local. El Ejército israelí mantuvo su postura pública de investigar lo ocurrido en Debel, en el distrito de Nabatieh, tras la circulación de las imágenes del soldado israelí atacando la estatua de Jesús.