Los senadores de la Nación recibirán una nueva suba de sus dietas y, según las proyecciones internas del Congreso, pasarán a cobrar alrededor de $11,6 millones brutos por mes. El aumento surge de la última paritaria del personal legislativo, que fue habilitada por las autoridades de ambas cámaras del Congreso y se traslada de forma directa a los ingresos de la Cámara Alta, a diferencia de lo que ocurre con los diputados nacionales, cuyas remuneraciones se definen con otro esquema.
El entendimiento salarial, firmado por funcionarios administrativos y la conducción sindical del Congreso, fijó una mejora acumulada de 9,4% en el valor de los módulos que se usan para calcular los sueldos del personal y, por resolución vigente en el Senado, también de los senadores. Con este mecanismo, la actualización impactará en las dietas de la Cámara Alta hasta mayo, mientras que en Diputados los montos siguen dependiendo de decisiones internas de sus autoridades.
De esta manera, el Congreso vuelve a quedar en el centro de la discusión por los ingresos de legisladores, en un contexto donde la brecha entre lo que perciben senadores y diputados se mantiene alta y genera reclamos dentro de la propia Cámara Baja. Las diferencias se explican por cómo se definen los haberes en cada cuerpo y por la decisión previa del Senado de vincular su esquema salarial a la paritaria del personal legislativo.
como se definió la suba para senadores en el Congreso
La nueva actualización de las dietas de los senadores no se votó en el recinto, sino que se activó de manera automática a partir de la paritaria del personal del Congreso. El acta de la Comisión Negociadora del Valor de Módulo estableció una mejora total de 9,4% en varios tramos, que se aplican sobre los módulos salariales que sirven de base para liquidar todos los sueldos del Palacio Legislativo.
Ese acuerdo paritario fijó un incremento de 2% con efecto retroactivo a diciembre del año pasado, un aumento acumulativo de 2,2% desde el 1 de enero, otro 2% en febrero, 1,7% en marzo y, finalmente, un 1,5% a partir de abril. La suma de estos porcentajes es la que determina el 9,4% de suba que impacta sobre el valor del módulo y, por arrastre, sobre lo que perciben los senadores en sus dietas mensuales.
La paritaria fue rubricada por representantes de las dos cámaras del Congreso y por la Asociación de Personal Legislativo. Entre quienes firmaron figuran el secretario parlamentario del Senado, Agustín Giustiniani; el secretario administrativo de la misma cámara, Alejandro Fitzgerald; la secretaria administrativa de Diputados, Laura Oriolo; y el secretario parlamentario de la Cámara Baja, Adrián Pagán. En representación del gremio legislativo intervino Norberto Di Próspero, secretario general de la organización sindical.
Este mecanismo se apoya en una resolución adoptada anteriormente por el Senado, que dispuso que cualquier mejora salarial acordada para los empleados del Palacio Legislativo se extienda de manera directa a los senadores, sin necesidad de un tratamiento específico en el recinto. Así, cada vez que se actualizan los módulos salariales del personal, también suben las dietas de los legisladores de la Cámara Alta.
estructura de las dietas de los senadores y excepciones en los adicionales
Desde noviembre del año pasado, los miembros de la Cámara Alta venían cobrando en torno de $10,2 millones brutos, antes de aplicarse esta nueva suba. Esa cifra se arma a partir de un sistema de módulos: 2.500 básicos más 1.000 por gastos de representación y 500 por desarraigo, lo que en total suma 4.000 módulos remunerativos sobre los que se calcula el salario.
El valor de cada módulo es el que se actualiza con la paritaria del personal legislativo. Con el incremento del 9,4% previsto hasta mayo, el monto bruto que perciben los senadores se acercará a los $11,6 millones, siempre tomando en cuenta a quienes cobran la totalidad de los adicionales previstos en la normativa interna del Senado. El cálculo surge de la aplicación del nuevo valor del módulo sobre esos 4.000 ítems.
Sin embargo, no todos los senadores acceden al plus por desarraigo. De acuerdo con la información oficial, cuatro legisladores quedaron excluidos de ese concepto: Patricia Bullrich, Agustín Monteverde y Mariano Recalde, que representan a la Ciudad de Buenos Aires, y Alicia Kirchner. En el caso de la exgobernadora santacruceña, se indicó que optó por seguir percibiendo su haber jubilatorio como mandataria provincial en lugar del adicional por desarraigo.
La discusión sobre los adicionales no es nueva dentro del Senado, pero cobró más visibilidad a partir de las diferencias con la Cámara Baja y de las resoluciones que fueron atando las dietas de los senadores al esquema paritario del personal legislativo. Estas decisiones se apoyan en reglamentos internos vigentes y en acuerdos administrativos que se fueron acumulando en los últimos años.
antecedentes de congelamientos y cambios en las dietas legislativas
La paritaria actual se suma a una serie de movimientos previos sobre los sueldos de los legisladores nacionales. El último aumento general en el Congreso se había pactado en noviembre del año pasado, cuando las remuneraciones brutas de los senadores superaron los $10 millones. Antes de ese ajuste, durante el segundo semestre de 2024, la Cámara Alta había regresado al recinto para votar un congelamiento de sus haberes hasta el 31 de diciembre de 2024.
Meses después, en junio, y también luego de un nuevo entendimiento paritario para el personal legislativo, se firmó una resolución con el objetivo de ordenar la discusión pública sobre las dietas. En ese texto se dejó por escrito que cada suba salarial de los trabajadores del Palacio Legislativo se trasladaría de manera automática a los sueldos de los senadores. Con esa decisión, la Cámara Alta dejó de definir sus dietas por resoluciones específicas y las enganchó de forma directa al acuerdo paritario del personal.
Ese esquema es el que hoy explica por qué la última negociación de los módulos salariales del Congreso impacta de lleno en las dietas de los senadores y deriva en la nueva cifra proyectada de $11,6 millones brutos. El mecanismo evita nuevos debates en el recinto sobre los haberes, pero al mismo tiempo deja atada la evolución de los ingresos de los legisladores a la dinámica paritaria interna del ámbito legislativo.
En paralelo, este tipo de decisiones se dan en un contexto de fuerte discusión nacional sobre el gasto del Estado, el rol del Congreso y la situación económica general, atravesada por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. Las dietas legislativas, por sus montos y por la exposición pública de los cargos, se mantienen bajo la lupa en cada nueva actualización salarial.
diferencia entre lo que cobran senadores y diputados nacionales
Mientras en el Senado la suba se dispara de forma automática por la paritaria del personal del Congreso, en la Cámara de Diputados la lógica es distinta. Las dietas de los diputados no están vinculadas al acuerdo salarial de los empleados legislativos y dependen de resoluciones internas de la Presidencia de la Cámara. Según un diputado nacional consultado, “la definición de los sueldos de los diputados es arbitraria y depende de Martín Menem”.
El mismo legislador señaló que, hasta ahora, en la Cámara Baja se otorgaron aumentos “paulatinos”, pero que la brecha con lo que perciben los senadores es “muy grande”. De acuerdo con los números que se manejan en Diputados, las dietas brutas rondan los $6 millones, con un ingreso neto cercano a $4,5 millones, más un adicional de aproximadamente $600.000 en concepto de gastos de representación.
Esta diferencia entre cámaras viene generando quejas dentro de la Cámara Baja, donde se plantea que, al no estar atados a la paritaria del personal legislativo, los diputados quedan desfasados frente al esquema del Senado. Según remarcan voces internas, “desde hace tiempo” se viene marcando la distancia entre lo que se cobra en una y otra cámara del Congreso.
En este contexto, y con el nuevo incremento del 9,4% aplicado al valor de los módulos, el Senado consolida un nivel de dietas que, para quienes perciben todos los adicionales, se ubicará en torno a los $11,6 millones brutos, mientras que en Diputados se mantiene, por ahora, el esquema vigente de alrededor de $6 millones brutos.

