La discusión por la carne de burro sumó un nuevo capítulo en el Senado después de que una Senadora libertaria, la jujeña Vilma Bedia, defendiera su consumo durante un plenario de comisiones. La intervención ocurrió este viernes 17 de abril, en medio del tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuando el exdiputado Santiago Igón había citado ese producto como ejemplo del deterioro social y económico. En respuesta, la legisladora de La Libertad Avanza rechazó esa mirada y sostuvo que en Jujuy se trata de una comida habitual, presente incluso en restaurantes.
La senadora aseguró que ese tipo de carne forma parte de la oferta gastronómica local y remarcó que, según su postura, no se valora como corresponde. Sus palabras abrieron reacciones cruzadas dentro y fuera del debate parlamentario, ya que algunos lo leyeron como una defensa de costumbres regionales, mientras otros cuestionaron la oportunidad de esa intervención en un contexto atravesado por la crisis económica.
La carne de burro apareció en un cruce sobre la crisis y el consumo
El intercambio se dio mientras avanzaba el plenario de comisiones del Senado. Allí, Santiago Igón introdujo la comercialización de carne de burro para graficar, según su planteo, el nivel de deterioro económico y social que atraviesa el país.
Sin embargo, Vilma Bedia tomó la palabra y marcó distancia con esa idea. La Senadora libertaria sostuvo que en Jujuy ese producto no se vincula con una situación de emergencia, sino con una práctica gastronómica conocida en la provincia.
Durante su exposición, afirmó: “En restaurantes de Jujuy se puede pedir bife de burro o de llama, y es una especialidad. Para los europeos es un plato fino”. De esa manera, la legisladora contradijo el sentido con el que el exdiputado había usado el ejemplo.
La senadora de Jujuy defendió ese alimento como parte de la cocina local
Bedia fue más allá y calificó ese alimento como “espectacular”. Además, planteó que en Argentina, a su entender, no se reconoce su valor real. Con esa intervención, buscó ubicar la discusión en el terreno de los hábitos alimentarios y de las costumbres regionales.
Las declaraciones no pasaron desapercibidas. Por un lado, hubo quienes interpretaron sus dichos como una reivindicación de productos ligados a la gastronomía del norte argentino. Por otro, aparecieron cuestionamientos por el contraste entre esa defensa y el contexto en el que se estaba discutiendo el impacto de la crisis.
Así, el episodio volvió a poner sobre la mesa una discusión más amplia: cómo se leen ciertos consumos alimentarios cuando aparecen cruzados por el debate económico y por la política nacional.
Vilma Bedia ya venía de semanas con exposición pública
La aparición de la Senadora libertaria en este nuevo cruce se suma a otros episodios recientes que ya la habían dejado en el centro de la escena. Semanas atrás, Bedia recibió cuestionamientos por la incorporación de familiares a su equipo de trabajo en el Senado.
Ese antecedente también había generado críticas dentro del oficialismo. Ahora, sus expresiones sobre la carne de burro volvieron a ubicarla entre los nombres más comentados de la jornada parlamentaria.

