Santos Gabriel Rueda, un salteño que nació en un paraje del norte provincial, construyó un recorrido académico que lo llevó a convertirse en ingeniero nuclear a los 23 años. Su formación avanzó en el Instituto Balseiro con una beca de la Comisión Nacional de Energía Atómica, mientras que después trabajó en la CNEA y más tarde cursó un máster en Big Data en España. Actualmente vive en ese país, donde trabaja y practica running. Su historia también incluye Aguas Blancas, una infancia con carencias económicas y el peso que tuvo la educación en su camino.
El salteño que salió de un paraje y llegó al Instituto Balseiro
Rueda nació hace 35 años en El Candado, un paraje del monte salteño. Al recordar esa etapa, definió esos años con una frase concreta: “Fue una infancia humilde, pero muy feliz”. Al mismo tiempo, remarcó que “nacer en la pobreza condiciona muchísimo”.
Más adelante, su familia se trasladó a Aguas Blancas luego del cierre de la empresa donde trabajaba su padre. En esa localidad hizo la primaria y la secundaria, en un contexto donde, según señaló, no siempre era habitual sostener la escolaridad hasta el final.
En ese tramo apareció una convicción que, de acuerdo con su testimonio, fue central dentro de su casa. “Mi mamá siempre tuvo claro que la educación era el camino para prosperar, incluso cuando lo normal era dejar la escuela para trabajar”, recordó.
La beca fue decisiva para terminar la carrera de ingeniero nuclear
Antes de ingresar al Instituto Balseiro, Rueda ya había cursado años previos de Ingeniería. Luego accedió a esa institución con una beca de la CNEA, un respaldo que él mismo vinculó de manera directa con la posibilidad de completar su formación.
“Sin esa beca, hubiera sido imposible para mí acceder a ese nivel de formación”, aseguró. Con ese paso, además, se convirtió en el primero de su familia en obtener un título universitario.
Su graduación como ingeniero nuclear llegó a los 23 años. Después de recibirse, su primer trabajo formal también fue en la Comisión Nacional de Energía Atómica, donde continuó su recorrido profesional antes de trasladarse a España.
Las oportunidades que marcaron su recorrido
Entre los hechos que él identifica como claves aparece su participación en las Olimpíadas de Matemática. Según contó, esa experiencia lo empujó a pensar en horizontes más amplios y a buscar alternativas fuera de su entorno inmediato.
Ya instalado en España, cursó un máster en Big Data. Desde allí también repasó las diferencias con las que avanzó en su educación y expresó: “Muchas veces sentí que estaba en desventaja, porque llegué desde un contexto educativo mucho más limitado”.
Al revisar su historia, vinculó su trayectoria con el esfuerzo personal, aunque también con el acceso concreto a herramientas y apoyos. “Muchos chicos con los que crecí eran tan o más capaces que yo, pero no tuvieron las mismas posibilidades. Mi caso es una combinación de esfuerzo con oportunidades concretas. Lo importante es que esas oportunidades existan”.

