Vialidad de Salta prevé destinar cerca de $6.000 millones entre 2026 y 2027 para avanzar con la pavimentación de la Cuesta del Obispo y reparar sectores dañados de la Ruta Provincial 33. El proyecto incluye los 15,5 kilómetros que todavía permanecen enripiados camino a Cachi, además de unos 20 kilómetros de calzada asfaltada que requieren arreglos. La obra, financiada con recursos provinciales, contempla tareas previas para mejorar el tránsito en un sector de montaña afectado por lluvias, crecidas y desprendimientos.
La intervención es seguida de cerca por vecinos salteños, transportistas y visitantes que utilizan este corredor para llegar a los Valles Calchaquíes. La Ruta Provincial 33 también cumple un papel importante para las actividades productivas de la zona.
Según la planificación informada por el organismo vial, los trabajos podrían comenzar en el terreno dentro de 20 días o un mes, siempre que se cumplan los plazos previstos para la compra de materiales.
La obra contempla asfalto nuevo y reparación de la Ruta Provincial 33
El plan se dividirá en dos sectores. Por un lado, se buscará recuperar alrededor de 20 kilómetros de pavimento deteriorado entre Mal Paso y el pie de la Cuesta del Obispo. Por otro, se completará el tratamiento doble sobre los 15,5 kilómetros que aún no tienen asfalto.
La Dirección de Vialidad de Salta estima invertir aproximadamente $3.000 millones durante 2026. Ese dinero estará destinado a la adquisición de áridos triturados, materiales asfálticos, combustible y otros insumos requeridos para las tareas.
Para 2027 se proyecta una inversión de un monto similar, con el objetivo de mantener el ritmo de ejecución. La previsión oficial indica que el conjunto de las obras demandará cerca de un año, por lo que una parte relevante se desarrollaría durante el próximo año.
Las lluvias y el terreno condicionan el avance en la Cuesta del Obispo
Antes de la colocación del pavimento, el proyecto incluye obras para atender las particularidades geográficas del recorrido. Entre ellas figuran alcantarillas, badenes de hormigón, cunetas revestidas, gaviones y estructuras de hormigón ciclópeo.
Además, se prevén intervenciones en quebradas, mejoras y ampliaciones de curvas, junto con nueva señalización y cartelería. Estas tareas apuntan a responder a situaciones que pueden afectar la circulación, como acumulación de barro, crecidas y caída de piedras.
Vialidad de Salta utilizará equipos propios y evalúa licitar tareas específicas
El director de Vialidad de Salta, Gonzalo Macedo, explicó que el proyecto técnico comenzó a elaborarse a principios de este año y señaló que el organismo ya inició el proceso de compra de materiales necesarios.
Sobre las dificultades del trazado, Macedo afirmó: “Si bien son pocos kilómetros, es una zona complicada”. El período de lluvias de primavera y verano aparece como uno de los factores que puede modificar el avance de los trabajos en este camino de montaña.
Una parte importante de la obra se realizará por administración, con personal, maquinaria y equipos propios de Vialidad de Salta. Sin embargo, determinadas alcantarillas y badenes de hormigón, por su complejidad técnica, podrían ser licitados para su ejecución por empresas privadas.


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