En la ciudad de Salta comenzó a discutirse el posible uso de fotomulta para sancionar maniobras peligrosas vinculadas al mate al volante, a partir de lo que ya ocurre en Mendoza y Córdoba. Aunque la Ley Nacional de Tránsito no prohíbe de forma específica tomar mate mientras se conduce, en esas provincias se lo considera una conducta riesgosa y se castiga como falta grave o “manejo inseguro”. El debate local gira en torno a cómo se controlaría este tipo de conducta en la capital provincial y qué rol tendrían las cámaras viales en las principales avenidas.
Antecedentes: qué sucede en Mendoza y en Córdoba
En distintas áreas de tránsito de la ciudad de Salta empezó a tomar fuerza la discusión sobre cómo encarar las conductas riesgosas al volante asociadas al uso del mate, tomando como referencia lo que ya está vigente en otras jurisdicciones del país. En ese contexto, el uso de la fotomulta aparece como una herramienta central para detectar situaciones de manejo inseguro en avenidas muy transitadas, accesos a la capital provincial y zonas de alto flujo vehicular.
El punto de partida del debate es concreto: la Ley Nacional de Tránsito no menciona expresamente la prohibición de tomar mate mientras se conduce, pero la normativa sí exige que el conductor mantenga el control pleno del vehículo y las dos manos disponibles sobre el volante, salvo para cambios de marcha o el uso de comandos del tablero. A partir de esa base legal, algunas provincias consideran que, si el conductor maneja con el mate o el termo en la mano, se trata de un comportamiento riesgoso.
En Mendoza, por ejemplo, el Decreto 326/18 de la Ley 9024 tipifica de forma directa el acto de tomar mate mientras se maneja como “falta grave”, con un esquema de sanciones económicas que puede alcanzar cifras muy elevadas. En Córdoba, en cambio, la misma situación se encuadra bajo la figura de “manejo inseguro”, donde también se incluyen conductas como fumar al volante. Estos antecedentes son observados con atención por funcionarios y especialistas salteños en seguridad vial.
Además, en ambas provincias la constatación de la infracción no depende únicamente de un operativo presencial con inspectores. Las autoridades utilizan sistemas de monitoreo electrónico y cámaras en rutas y avenidas, y una fotomulta se toma como prueba suficiente para labrar el acta y enviar la notificación al titular del vehículo. Este modelo de control es el que se evalúa si podría aplicarse, total o parcialmente, en la ciudad de Salta.
Seguridad vial, mate y fotomulta: argumentos que se analizan
Quienes trabajan en seguridad vial insisten en que el eje del problema no es la bebida en sí, sino la manera de conducir. El hábito de manejar con el termo y el mate al alcance, muy común entre los automovilistas argentinos, implica que una de las manos se ocupe en cebar o sostener la infusión. Desde la mirada técnica, esa distracción puede reducir la capacidad de reacción del conductor y originar maniobras peligrosas en calles y avenidas de la capital salteña.
Otro punto que se tiene en cuenta es el riesgo de quemaduras con agua caliente. Si el mate se vuelca o el termo se derrama sobre quien va al mando del vehículo, se puede producir un movimiento brusco e involuntario del volante. En rutas o avenidas rápidas, una reacción de ese tipo puede generar pérdida de control, invasión de carril contrario o salidas de calzada, situaciones que ya están identificadas como factores frecuentes en siniestros viales.
En manuales de capacitación y campañas de prevención, se mencionan también casos que se convirtieron en mito urbano, como la versión no comprobada que vincula el accidente en el que murió la cantante Gilda con el hecho de que habría estado cebando mate mientras manejaba. Aunque esa hipótesis nunca fue confirmada, se suele citar como ejemplo del tipo de distracciones que las autoridades buscan evitar al reforzar las normas de conducción segura.
En la ciudad de Salta, el análisis gira en torno a si se debería avanzar con ordenanzas que adopten criterios similares a los de Mendoza o Córdoba, es decir, encuadrar el mate al volante como una falta grave específica o integrarlo en una figura más amplia de manejo riesgoso. En cualquiera de los dos casos, el uso de cámaras urbanas y dispositivos de fotomulta aparece como una opción para fiscalizar de forma sistemática el comportamiento de los conductores.
Cómo podrían impactar las fotomultas en la capital provincial
Los sistemas de control automatizado ya se utilizan en varias ciudades del país para registrar excesos de velocidad, cruces en rojo o invasión de carriles. En la discusión local, se plantea que el mismo esquema podría emplearse para documentar, mediante fotomulta, situaciones donde se observe con claridad al conductor con el mate o el termo en la mano mientras circula por la ciudad de Salta. Esa imagen, según los modelos aplicados en otras provincias, se considera prueba válida para iniciar el procedimiento sancionatorio.
En paralelo, se analiza el alcance económico que tendrían las eventuales multas si la capital provincial decide avanzar en esa línea. Los montos vigentes en Mendoza y Córdoba sirven como referencia comparativa, aunque cualquier cifra para Salta debería definirse mediante normativa local específica. Por ahora, el intercambio entre áreas técnicas se centra en los criterios de seguridad vial y en la posible incorporación de la fotomulta como respaldo objetivo a las actas que se labren en la vía pública.

