jueves, junio 18, 2026

Influencers en debate por propiedades y desregulación inmobiliaria

Referentes del rubro inmobiliario salteño expusieron diferencias sobre la apertura del mercado y los controles para operar.

La discusión sobre la desregulación inmobiliaria sumó voces en Salta y puso el foco en cómo se ofrecen hoy las propiedades, incluso a través de influencers y particulares en redes sociales. Mientras un sector rechaza una apertura amplia del mercado por los riesgos legales y económicos que, según advierte, puede traer una operación mal hecha, otros referentes sostienen que una flexibilización podría bajar costos y dar más opciones a quienes buscan alquilar o comprar. El intercambio se dio a partir de una propuesta atribuida al Gobierno nacional y ya generó posiciones enfrentadas dentro de la actividad.

En Salta creció la discusión por influencers y propiedades sin controles

Uno de los que cuestionó con más fuerza esa posibilidad fue el corredor inmobiliario salteño Sebastián Ruiz Moreno. En diálogo con el programa Que Pasa a la Mañana, planteó su preocupación por la difusión de ofertas de inmuebles hechas por personas sin formación específica ni controles profesionales.

En ese punto, apuntó especialmente al papel de las redes sociales y a la participación de figuras con llegada pública. “Uno ve a un influencer promocionando inmuebles y es una irresponsabilidad total”, sostuvo Ruiz Moreno al referirse a publicaciones vinculadas con ventas y alquileres.

Según explicó, detrás de una operación inmobiliaria pueden aparecer situaciones que no se ven a simple vista. Entre ellas mencionó juicios sucesorios, divorcios, conflictos contractuales, ocupaciones irregulares e incumplimientos en alquileres, por lo que consideró que la tarea no se limita a mostrar una casa o cerrar un acuerdo entre partes.

La desregulación inmobiliaria divide al sector por costos y controles

Ruiz Moreno también rechazó la idea de que la intermediación pueda resolverse sin preparación previa. “Hay un preconcepto muy mal dicho: tomando un café vendés una propiedad. Y no es así”, remarcó, al defender que la actividad tenga certificaciones y reglas parecidas a las de otras profesiones.

Para explicar su postura, comparó el trabajo inmobiliario con otras tareas reguladas. “No podés presentar un escrito en el Poder Judicial si no sos abogado. Tampoco podés hacer ciertos trámites inmobiliarios sin certificaciones”, afirmó. Desde esa mirada, una apertura total del mercado podría derivar en más conflictos judiciales por operaciones mal instrumentadas. “Sería una industria del juicio”, señaló.

Además, puso en duda que el planteo llegue a aplicarse tal como fue presentado. “Van tirando ideas, pero muchas no llegan a buen puerto”, dijo. En la misma línea, defendió el rol de los colegios profesionales y de los organismos de control provinciales, al sostener que forman parte del esquema de supervisión de la actividad. “Vos aportás a un colegio que te hace de contralor y esa estructura tiene un costo”, afirmó.

La postura a favor de abrir el mercado de propiedades

En la vereda opuesta, el martillero Jorge Casotti respaldó la posibilidad de una flexibilización. Según planteó, una mayor competencia dentro del mercado podría hacer más accesibles las operaciones para quienes buscan alquilar o comprar en Salta.

Casotti sostuvo que el esquema actual arrastra costos altos y estructuras que terminan impactando de manera directa en inquilinos y compradores. “Más competencia implica más opciones para el cliente”, afirmó. También cuestionó los aportes obligatorios y los costos de matriculación que hoy deben afrontar los profesionales.