Gustavo Sáenz se reunió con el ministro del Interior, Diego Santilli, en Casa de Gobierno y reclamó que la Nación cumpla los convenios de obra pública firmados para Salta. En la mesa de trabajo se revisaron proyectos viales, educativos, de saneamiento, viviendas y justicia, además del impacto fiscal y laboral de la llamada modernización laboral que impulsa el Gobierno nacional.
En una reunión realizada en Casa de Gobierno, el gobernador Gustavo Sáenz planteó ante el ministro del Interior, Diego Santilli, la necesidad de que la Nación respete los acuerdos de obra pública firmados para Salta en un convenio suscripto en junio del año pasado. Durante el encuentro, ambos equipos analizaron el avance de proyectos nacionales delegados a la Provincia y, al mismo tiempo, repasaron puntos centrales del proyecto de ley de modernización laboral que el Gobierno nacional pretende llevar al Congreso.
El mandatario salteño remarcó que la Provincia viene ejecutando obras que corresponden a la órbita nacional y dejó en claro que espera una respuesta concreta de la Casa Rosada sobre los desembolsos comprometidos. A la par, Santilli presentó ante las autoridades locales los principales trazos de la reforma laboral y fiscal asociada, destinada –según explicó– a formalizar a millones de trabajadores y a aliviar la presión tributaria sobre las pymes.
La agenda del encuentro se repartió entre el detalle técnico y financiero de rutas, puentes, plantas depuradoras, viviendas, escuelas y edificios judiciales en distintos puntos del territorio salteño y el debate sobre cómo esta modernización laboral podría impactar en el empleo y en las cuentas provinciales. Funcionarios de ambos niveles de gobierno participaron de la mesa de trabajo y tomaron nota de los compromisos asumidos y de los plazos proyectados.
El gobernador exigió que Nación cumpla las obras comprometidas con Salta
Uno de los ejes más fuertes de la reunión fue el reclamo de Gustavo Sáenz por el cumplimiento del convenio de junio, mediante el cual el Gobierno nacional se había comprometido a financiar numerosas obras públicas en la provincia. Según explicó el propio mandatario, la administración salteña tomó a su cargo la ejecución de proyectos que corresponden a la Nación, lo que lo llevó a insistir: “Si nosotros estamos cumpliendo, queremos que también Nación cumpla”.
En ese contexto, el gobernador destacó que Salta figura entre las provincias con mayor cantidad de obras públicas acordadas y formalizadas con el Gobierno nacional, y vinculó ese volumen de proyectos a la tarea realizada por las áreas técnicas y de planificación provincial. Sin embargo, remarcó que para sostener el ritmo de ejecución resulta clave que los fondos nacionales lleguen en tiempo y forma, tal como fue pautado en los convenios firmados.
El convenio incluye la construcción y mejora de rutas de alto impacto para la conectividad provincial, como las RN 9/34 y 51, así como la obra de los puentes sobre el río Vaqueros, que son considerados estratégicos para el área metropolitana. A su vez, abarca la instalación de plantas depuradoras en la zona sur de la ciudad de Salta y en Cafayate, la escuela Tesla en General Güemes y la Ciudad Judicial de Orán, entre otras intervenciones relevadas en la reunión con Santilli.
En relación con el mismo acuerdo, Sáenz recordó que la Provincia se hizo cargo de la construcción de más de dos mil viviendas, alrededor de 20 establecimientos educativos y el dique Limón, en el departamento San Martín. Estos compromisos, explicó, se suman a una cartera amplia de obras que, según su descripción, apuntan a modificar la matriz productiva y turística de Salta y a resolver demandas que consideró históricas para el Norte argentino.
Reunión con Santilli por modernización laboral y reforma fiscal
Además del capítulo de infraestructura, la presencia de Diego Santilli en Casa de Gobierno tuvo un fuerte contenido político vinculado a la agenda nacional de reformas. El ministro del Interior llevó a la mesa los lineamientos de la denominada modernización laboral, un proyecto de ley que el Poder Ejecutivo nacional busca consensuar con los gobernadores antes de avanzar con su tratamiento legislativo. En este punto, Sáenz y Santilli coincidieron en la necesidad de discutir cambios en las normas laborales, aunque con resguardos para los trabajadores y las provincias.
De acuerdo con lo que expuso Santilli frente a las autoridades salteñas, el objetivo central de la reforma es incorporar a la formalidad a unos 14 millones de personas que actualmente no cuentan con empleo registrado. El ministro aseguró que la propuesta del Gobierno nacional se basa en que las nuevas reglas sean progresivas y que “nadie pierda derechos adquiridos hacia atrás”, idea que fue planteada ante los funcionarios provinciales presentes.
Sáenz, por su parte, señaló que el sistema normativo vigente en materia laboral quedó desactualizado frente al contexto socioeconómico actual. En declaraciones posteriores al encuentro, sostuvo que “no hay que tenerle miedo al cambio ni a avanzar” y definió las leyes laborales como “viejas” y sujetas a modificaciones graduales. También aseguró que está dispuesto a “encontrar los consensos necesarios para avanzar en una modernización de la legislación laboral que permita hacer crecer el empleo y beneficie a todas las provincias”.
Al hablar de su relación con la gestión nacional, el gobernador recordó que acompañó “desde el primer momento las medidas necesarias para el plan de gobierno económico y político nacional”, y planteó que sin el apoyo de algunos mandatarios provinciales hubiera sido difícil ponerlo en marcha. De todos modos, aclaró que el respaldo de Salta no fue automático, ya que en distintos momentos se expresaron objeciones cuando se entendió que ciertas decisiones podían afectar los intereses de la provincia o de los salteños.
Impacto fiscal para las provincias y rol de las pymes en el empleo
En la misma reunión, Santilli detalló la pata fiscal asociada a la reforma laboral. Explicó que el rediseño impositivo prevé una disminución de la recaudación por Ganancias equivalente al 0,15% para las provincias y al 0,50% para la Nación. Según el ministro, esa merma sería compensada con una mejora en los ingresos derivada de la formalización de trabajadores hoy informales, y por eso el equipo nacional viene trabajando caso por caso con los gobernadores en ese mecanismo.
El funcionario nacional indicó que el impacto pleno de estos cambios se proyecta para 2027, año en el que se espera ver reflejada la combinación entre menor presión impositiva y mayor recaudación por ampliación de la base contributiva. Al mismo tiempo, calificó la carga tributaria actual como “asfixiante” para las pequeñas y medianas empresas, sector al que definió como responsable de entre el 84 y el 86% del empleo en el país, argumento que utilizó para respaldar la necesidad de avanzar con la reforma.
En lo que respecta al vínculo político entre Sáenz y Santilli, el gobernador resaltó la actitud del ministro del Interior al remarcar su “apertura al diálogo, de búsqueda de consensos y una mirada más federal”. También sostuvo que es clave que los funcionarios nacionales recorran las provincias y tomen contacto directo con las problemáticas locales, y no solo mantengan reuniones desde despachos en Buenos Aires.
La reunión en Casa de Gobierno contó con la participación, por el lado de la Provincia, del jefe de Gabinete, Sergio Camacho; el ministro de Gobierno y Justicia, Ignacio Jarsún; la secretaria General de la Gobernación, Matilde López Morillo; el secretario de Trabajo, Alfredo Batule; y el secretario de Finanzas, Ariel Burgos. En representación del Gobierno nacional asistieron el secretario del Interior, Gustavo Javier Coria, y el asesor del Ministerio del Interior, Gonzalo Palese.

