El gobernador Gustavo Sáenz analizó la marcha económica de la Nación durante una entrevista con Clarín, en la que reconoció una estabilización de la macroeconomía y de la inflación. Sin embargo, advirtió que esa mejora todavía no se traduce de forma suficiente en la vida diaria. También reclamó cambios en la coparticipación, cuestionó los mecanismos de distribución de fondos y ratificó su distanciamiento del kirchnerismo.
Sáenz sostuvo que la falta de inversiones y de empleo mantiene abierta una preocupación social que, según planteó, puede profundizarse si no hay avances en la microeconomía. En ese marco, señaló que la posibilidad de trabajar y llegar a fin de mes ocupa un lugar central en la situación de muchas familias.
Sáenz vinculó la mejora económica con la falta de empleo e inversiones
Al evaluar la gestión económica del Gobierno de Javier Milei, el mandatario salteño distinguió entre los indicadores generales y lo que ocurre en la economía cotidiana. Señaló que la estabilidad de la macroeconomía y la inflación son aspectos visibles, aunque remarcó que los resultados aún no impactan con la fuerza necesaria en los hogares.
El gobernador indicó que persisten dificultades relacionadas con la ausencia de inversiones y la creación de puestos de trabajo. Bajo esa mirada, planteó que el escenario social podría concentrarse cada vez más en la necesidad de contar con empleo y recursos suficientes para afrontar los gastos mensuales.
Además, se refirió a las tensiones dentro del Poder Ejecutivo nacional y sostuvo que el diálogo debe ocupar un lugar principal en la actividad política. “La política es el arte de dialogar y construir consensos”, afirmó Sáenz al cuestionar las dificultades para alcanzar acuerdos en contextos de intolerancia.
El reclamo por los recursos volvió a marcar la relación con la Nación
Sáenz insistió en que debe modificarse el vínculo entre la Nación y las provincias, especialmente en la asignación de recursos. Cuestionó que los gobiernos provinciales tengan que depender de negociaciones vinculadas a obras, fondos o Aportes del Tesoro Nacional.
Según expresó, tanto él como otros gobernadores atravesaron presiones mediante un mecanismo que definió como “látigo y billetera”. Atribuyó esa práctica a distintos gobiernos nacionales y la relacionó con el modo en que se administran las transferencias hacia las jurisdicciones provinciales.
El kirchnerismo fue uno de los límites políticos planteados por el gobernador
El mandatario planteó la construcción de una alternativa federal que incorpore a las provincias al debate sobre un modelo de país. De todos modos, aclaró que cualquier discusión sobre candidaturas para 2027 debe realizarse después de definir un programa de gobierno.
También sostuvo que la reforma constitucional de 1994 dejó pendiente una actualización de la ley de coparticipación. Para Sáenz, el reparto debe basarse en criterios objetivos y no en acuerdos políticos por financiamiento, transferencias u obras.
En el plano partidario, ratificó su distancia de Cristina Fernández de Kirchner y del kirchnerismo, al que señaló como un espacio que se apropió del peronismo. Sobre Sergio Massa, dijo que tiene “un potencial político muy grande”, aunque agregó: “De política podemos discutir, pero no mientras sea parte del espacio del kirchnerismo”. Respecto de Axel Kicillof, sostuvo que la sociedad lo identifica con ese sector político.


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