Un perro con lesiones profundas, infectadas con gusanos y sin atención veterinaria fue rescatado en el barrio 2 de Abril de Rosario de Lerma gracias a la intervención de una vecina. El animal, que habría estado varios días abandonado, perdió un ojo y parte del rostro y permanece internado con pronóstico reservado, en un caso que volvió a poner en agenda el maltrato animal en el Valle de Lerma.
Un perro en estado crítico, con heridas viejas tomadas por gusanos y sin ningún tipo de cuidado, fue rescatado en el barrio 2 de Abril de Rosario de Lerma, en pleno Valle de Lerma. El hecho se conoció luego de que una vecina decidiera intervenir al ver que el animal se debilitaba cada vez más, mientras otras personas solo lo filmaban con el celular.
Según relató la mujer, el perro llevaba varios días tirado, lastimado y sin asistencia. Al acercarse notó que las heridas estaban abiertas y con fuerte olor, lo que la llevó a buscar ayuda de urgencia. “Nadie hacía nada, solo sacaban fotos y videos mientras el perro se estaba muriendo”, contó sobre la escena que la impulsó a actuar.
La vecina tomó al perro y lo trasladó por sus propios medios a una veterinaria de la zona, donde profesionales del Valle de Lerma evaluaron el cuadro. Allí confirmaron que las lesiones eran antiguas y que, por la falta prolongada de tratamiento, se habían llenado de gusanos, provocando una infección avanzada difícil de revertir.
Veterinarios del valle de Lerma constataron la gravedad del perro con gusanos en sus heridas
En la clínica veterinaria, los especialistas detallaron que el perro presentaba un daño severo en la zona de la cara. Como consecuencia del tiempo que pasó sin atención, el animal perdió un ojo y parte importante del tejido del rostro, afectado por la infección y la presencia de gusanos.
Los profesionales explicaron que el perro quedó internado para recibir curaciones diarias, medicación y seguimiento constante. Indicaron que su estado es estable dentro de la gravedad, pero el pronóstico continúa siendo reservado por la magnitud de las secuelas y el desgaste general que sufrió el cuerpo del animal.
Además, remarcaron que este cuadro no se produjo de un día para otro, sino que se trata de un proceso prolongado, compatible con varios días —o más— de abandono sin controles veterinarios, algo que preocupa en una región como el Valle de Lerma, donde la identidad productiva y de tradición rural convive con numerosos animales de compañía.
El caso generó comentarios entre vecinos de Rosario de Lerma y de otras localidades cercanas como Cerrillos, Chicoana, La Merced y Campo Quijano, donde se repiten denuncias por perros atados, desnutridos o sin controles sanitarios básicos, pese al fuerte sentido de pertenencia y orgullo regional que caracteriza al Valle de Lerma.
Denuncia penal por abandono y maltrato al perro con gusanos
La vecina que rescató al perro identificó al supuesto dueño y, tras recibir asesoramiento legal, decidió realizar una denuncia penal por maltrato y abandono. Según su relato, el propietario habría dejado al animal a su suerte, sin alimento ni cuidados básicos durante un tiempo prolongado en el barrio 2 de Abril.
De acuerdo con lo que la mujer declaró, la situación se habría extendido por varios días, en los que el perro permaneció herido y sin asistencia, hasta que su estado se volvió extremo. Sobre la reacción del entorno, señaló: “La gente calla, no se involucra. No entiendo para qué tienen animales si no los van a cuidar”.
La denunciante también dejó una frase que resume su postura frente a este tipo de hechos: “Los animales no están solos. Si no los quieren, no los tengan”. La presentación quedó radicada en sede judicial y, en paralelo, el perro continúa internado bajo supervisión veterinaria.

