Rosalía arribó a la Argentina durante la madrugada del jueves 30 de julio para realizar cuatro shows en el Movistar Arena de Buenos Aires, previstos entre el 1 y el 6 de agosto. La cantante aterrizó en un vuelo privado en Ezeiza, fue acompañada por un operativo de seguridad hasta el hotel Four Seasons y mantuvo un perfil bajo. Una fanática localizó el hotel poco después de su llegada, mientras otros seguidores se acercaron con la expectativa de verla.
La visita de la artista española se concretó luego de las presentaciones que ofreció en Chile. Su agenda porteña quedó bajo atención también por la controversia previa vinculada con críticas dirigidas a la Selección Argentina y sus hinchas tras la final del Mundial 2026.
Ese episodio había alimentado versiones sobre una posible suspensión de los recitales. Sin embargo, Rosalía llegó al país y quedó instalada en Buenos Aires para cumplir con las cuatro fechas anunciadas en el recinto de Villa Crespo.
La llegada de Rosalía tuvo cambios y custodia
El vuelo privado de Rosalía aterrizó cerca de las 2.30 en el FBO del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. La aeronave, con lugar para hasta 20 pasajeros, trasladó a seis personas. Entre quienes viajaron estaba Loli Bahía, pareja de la cantante.
El plan original establecía el aterrizaje en el aeropuerto de San Fernando. No obstante, como esa terminal no tenía actividad nocturna, el recorrido debió modificarse y el avión fue dirigido a Ezeiza.
Luego de bajar de la aeronave, la intérprete quedó bajo custodia policial. Motos escoltaron el traslado hasta el Four Seasons, el hotel porteño elegido para su estadía durante los días de recitales.
El perfil bajo durante el traslado al hotel
Rosalía evitó exponerse durante su ingreso al país y usó un atuendo completamente negro. También llevaba una capucha que cubría buena parte de su pelo, aunque se distinguía un mechón rubio sobre la frente.
El dispositivo organizado desde Ezeiza y el traslado directo al alojamiento limitaron el contacto con el público durante las primeras horas. En los alrededores del Four Seasons, ubicado en Retiro, no se registró movimiento importante inmediatamente después de su llegada.
Una fanática fue la primera en esperar en el Four Seasons
Una seguidora identificó el hotel de Rosalía y se acercó sola a la puerta para esperarla. La joven dijo que tiene entrada para el anteúltimo concierto de la serie, programado para el 4 de agosto en el Movistar Arena.
Consultada en Lape Social Club, por América TV, sobre la polémica relacionada con la artista, expresó: “Yo soy incondicional. Ella podría matar a alguien y yo la voy a defender”. Más tarde explicó su presencia frente al establecimiento: “Por eso estoy acá. Por eso soy la única loca que vino y voy a estar acá hasta que salga”.
Con el correr de las horas, más seguidores llegaron a las inmediaciones del hotel. Buscaban una posible aparición de Rosalía, autógrafos o la oportunidad de sacarse una foto con la cantante antes de las funciones previstas entre el 1 y el 6 de agosto.


La discusión que rodea a Rosalía antes de sus recitales en Buenos Aires
Lali defendió a Rosalía y habló de la campaña que creció en redes