Un rescate activado esta semana por Wildlife Aid terminó con cinco crías de zorros a salvo, después de que dos de ellas aparecieran solas en un jardín a plena luz del día. La escena llamó la atención porque eran animales demasiado chicos para estar sin su madre. Tras varios días de observación en una vivienda, un equipo de rescatistas revisó un cobertizo, detectó señales extrañas y encontró más cachorros ocultos debajo de la estructura. Todos fueron retirados con vida y trasladados para recibir atención veterinaria.
Las crías de zorros aparecieron solas y eso encendió la alarma
Todo comenzó con una llamada recibida por Wildlife Aid durante esta semana. La advertencia daba cuenta de dos cachorros de zorro que andaban sin compañía por el jardín de una casa, algo que los especialistas consideraron fuera de lo normal por el tamaño de los animales.
Antes de que llegara el equipo, el dueño de la vivienda había colocado cámaras trampa para comprobar si la madre regresaba al cobertizo donde creían que podía estar la madriguera. Sin embargo, después de varios días de registro, no hubo imágenes del regreso del animal.
Además, en la parte baja del cobertizo se veía salir un enjambre de moscas. Ese detalle reforzó la preocupación, porque hacía pensar que bajo la estructura podía haber más que las dos crías vistas al principio.
El rescate siguió bajo el cobertizo cuando parecía que todo había terminado
Con ese panorama, Louis y Dan, rescatistas de Wildlife Aid, fueron hasta el domicilio y empezaron a trabajar para sacar a los animales. La tarea demandó casi una hora y, en una primera etapa, lograron extraer a un cachorro y luego al segundo.
En ese momento, todo indicaba que el operativo ya había terminado. Pero los rescatistas decidieron seguir revisando el lugar, ya que todavía había dudas sobre lo que podía haber debajo del cobertizo.
Entonces utilizaron una cámara térmica introducida bajo la estructura. El aparato marcó otras tres firmas de calor en la oscuridad, lo que confirmó que había más crías escondidas y fuera de la vista.
Uno de los zorros estaba muy débil al momento de ser retirado
Cuando sacaron a uno de esos cachorros, Louis advirtió enseguida su estado. “Dios mío”, dijo al sostenerlo. “Está muy frío.”
Finalmente, el procedimiento cerró con cinco zorritos recuperados con vida, aunque algunos se encontraban más débiles que otros. Todos fueron llevados al hospital de Wildlife Aid para una revisión completa.
Ya en el centro veterinario, Judith examinó a cada una de las crías antes de reunirlas en una incubadora. Una vez acomodadas juntas en ese espacio, las cinco se acurrucaron entre sí y se quedaron dormidas.

