El obispo Luis Antonio Scozzina presentó su renuncia como máxima autoridad de la Diócesis de Orán tras cumplir 75 años y continuará en Salta cuando el Vaticano formalice la aceptación. El religioso no seguirá viviendo en la ciudad de Orán: anunció que se instalará en el “norte-norte”, un sector de la jurisdicción eclesiástica que identificó como el más desprotegido y descuidado. Una vez aceptada la dimisión, Claudio Castricone tomará automáticamente la conducción diocesana.
Scozzina explicó que el trámite de renuncia corresponde al procedimiento establecido para quienes llegan a esa edad. “Todos los obispos, al llegar a los 75 años, tenemos que presentar la renuncia al Papa”, sostuvo.
La renuncia del obispo abre el paso a Claudio Castricone
La salida de Scozzina del cargo todavía depende de una comunicación oficial del Vaticano. Hasta que esa aceptación se produzca, continuará como titular de la Diócesis de Orán. Luego, Castricone, actual obispo coadjutor, quedará al frente de la jurisdicción sin necesidad de una nueva designación.
El cambio modificará la conducción institucional, aunque Scozzina mantendrá su presencia dentro del territorio diocesano como obispo emérito. Su traslado previsto no implica una salida de la provincia ni el fin de sus tareas pastorales.
Orán seguirá siendo parte de su trabajo pastoral desde el norte-norte
El religioso señaló que eligió permanecer cerca de las comunidades de esa franja territorial. “Decidí quedarme en la diócesis, pero en la zona más desprotegida y descuidada, para estar al lado de los que más sufren”, afirmó al explicar su decisión.
Scozzina indicó que sostendrá ese acompañamiento mientras su estado de salud se lo permita. Durante su gestión también había cuestionado el discurso del Gobierno nacional y expresado su rechazo a la Ley de Tierras, al advertir sobre el despojo y la falta de protección que, según planteó, enfrentan comunidades originarias y familias vulnerables en relación con la tenencia de terrenos.

