En medio de una fuerte crisis social en el Valle de Lerma, el intendente de La Merced, Javier Wayar, confirmó que no presentará su renuncia y que piensa completar su segundo mandato, que se extiende hasta 2027. La decisión se da luego de las marchas, cortes y reclamos que se vienen realizando en la localidad tras la muerte de Tomás Sotero Alancay, el niño de 5 años atropellado por una camioneta de su propiedad. En declaraciones públicas, Wayar insistió: “No soy un asesino y no voy a renunciar”.
Wayar descartó la renuncia y defendió su continuidad en La Merced
El jefe comunal de La Merced aseguró que atravesó días de fuerte presión, pero finalmente resolvió seguir al frente del municipio del Valle de Lerma. Según contó, analizó la posibilidad de dejar el cargo, aunque terminó rechazando esa alternativa. El intendente sostuvo que renunciar sería aceptar una culpabilidad que, según su versión, no le corresponde. “Lo pensé, por el dolor y la presión. Pero renunciar sería asumir una culpa que no tengo. No soy un asesino, no maté a nadie y no voy a renunciar. Quiero terminar mi gestión”, afirmó.
Wayar remarcó que su mandato actual está previsto hasta 2027 y que mantendrá el esquema institucional ya definido. Indicó que continuará con su agenda diaria en la Municipalidad de La Merced, sin cambios en el cronograma de gobierno. Aseguró que, pese a la tensión social, va a sostener sus responsabilidades. “Hay responsabilidades que no puedo abandonar. Voy a seguir trabajando, con la frente en alto”, expresó al hablar de su rol de gestión.
En su mensaje, el intendente buscó dejar en claro que no evalúa dar un paso al costado, aun cuando persisten las manifestaciones en la plaza principal y frente al edificio municipal. Planteó que su decisión es continuar en funciones mientras la Justicia avanza con la causa por el siniestro vial en el que murió el niño, un hecho que sacudió a toda la comunidad del Valle de Lerma.
La camioneta, el siniestro vial y la investigación judicial en curso
El caso que generó la ola de pedidos de renuncia contra Javier Wayar se originó en el siniestro vial donde perdió la vida Tomás Sotero Alancay, de 5 años. El chico fue embestido por una camioneta que, según reconoció el propio intendente de La Merced, está a su nombre. Wayar subrayó que el vehículo es de su propiedad, pero afirmó que no conducía ni estaba presente cuando ocurrió el atropello. “Yo no estaba manejando, no estaba presente y no tuve intervención en lo ocurrido. Eso lo va a determinar la Justicia”, señaló.
De acuerdo con su relato, la camioneta no estaba habilitada para circular en el momento del hecho. Explicó que el rodado fue sacado sin su autorización por José Miguel Plaza, quien se desempeñaba como su chofer. Sobre Plaza recae la imputación judicial por el atropello del menor. “Es una persona que conozco desde chico, pero no tenía permiso para usar la camioneta. Debe hacerse responsable de sus actos”, manifestó el intendente al referirse al conductor acusado.
Wayar agregó que, apenas se abrió la investigación penal, optó por tomar distancia de Plaza. Contó que resolvió cortar todo vínculo con él para evitar sospechas de posibles presiones o interferencias sobre el expediente. Sin embargo, en las últimas semanas circuló una imagen donde se los ve juntos, lo que alimentó cuestionamientos en las calles de La Merced y en otras localidades del Valle de Lerma.
Reclamos por justicia y clima de tensión en La Merced
La muerte del pequeño Tomás generó una fuerte reacción social en La Merced, con manifestaciones casi diarias y momentos de tensión frente a las oficinas municipales. Vecinos y familiares del niño encabezaron marchas, encendidos de velas y protestas con carteles que incluían pedidos de renuncia para Javier Wayar y reclamos de justicia. El propio intendente describió que la localidad “vivió días convulsionados”, con episodios de violencia y acusaciones cruzadas.
En este contexto, Wayar sostuvo que comprende el dolor de la familia y de la comunidad, pero apuntó a lo que describió como “desinformación”. Según su postura, circularon versiones que no se corresponden con el expediente judicial. “Entiendo el sufrimiento, pero hubo mucha desinformación y situaciones de violencia que no ayudan”, declaró al ser consultado sobre el malestar que se expresa en las calles de La Merced.
Al mismo tiempo, el intendente vinculó parte de la repercusión del caso con disputas políticas locales. Sin dar nombres, acusó a sectores opositores de intentar capitalizar la tragedia para dañarlo públicamente. Aseguró que, a su entender, se mezclaron el dolor genuino por la muerte del niño con intereses partidarios. “Se mezcló el dolor real con intereses políticos. Si esto le pasaba a otra persona, no tendría la misma repercusión”, afirmó sobre el tratamiento público de lo sucedido.
Pese a los fuertes pedidos de renuncia que siguen circulando en La Merced y en otras localidades del Valle de Lerma, Javier Wayar reiteró que esperará la definición de la Justicia sobre el siniestro vial y que, hasta entonces, continuará en el cargo de intendente con el mandato vigente hasta 2027.

