La discusión por la reforma en salud mental / Salta / recortes sumó nuevas críticas desde el norte del país. El secretario de Salud Mental y Adicciones de Salta, Martín Teruel, planteó reparos al proyecto que se analiza a nivel nacional y advirtió que no precisa de qué manera se sostendría el sistema. Además, señaló que los cambios en estudio pueden significar un retroceso respecto de la normativa actual, especialmente por el lugar que perderían los equipos interdisciplinarios y por el impacto que ya generan los recortes presupuestarios sobre programas esenciales.
Según explicó el funcionario, la discusión no debería limitarse a una mirada teórica sobre la salud mental, sino que tendría que contemplar cómo funciona hoy el sistema sanitario en las provincias. En ese marco, sostuvo que hay falta de perspectiva federal en el diseño de las políticas públicas y remarcó que durante la actual gestión nacional no fue convocado el Consejo Federal de Salud Mental.
Teruel también vinculó el escenario con decisiones tomadas por Nación en materia sanitaria y con la reducción de fondos. Entre los efectos concretos mencionó las dificultades para sostener programas como Remediar, que garantiza medicamentos para personas sin recursos, incluidos psicofármacos. “Esto obliga a las provincias a redoblar esfuerzos para sostener los tratamientos”, afirmó.
Desde Salta marcaron dudas sobre el financiamiento de la reforma en salud mental / Salta / recortes
Uno de los puntos centrales del planteo de Teruel fue la falta de precisiones sobre cómo se financiaría el sistema si avanzan los cambios en debate. A su entender, ese vacío es determinante porque cualquier modificación normativa necesita recursos concretos para sostener prestaciones, tratamientos y dispositivos de atención.
El funcionario sostuvo además que las reformas “no son superadores” y cuestionó que se les quite centralidad a los equipos interdisciplinarios. Para el área, ese esquema resulta clave porque permite una atención integral, con intervención de distintos profesionales y no de una sola especialidad.
También remarcó que el análisis no puede quedar encerrado en definiciones conceptuales. Por el contrario, insistió en que hace falta mirar las condiciones reales en las que trabajan hospitales, centros de atención y equipos de salud mental en todo el país.
La falta de mirada federal apareció como otro eje del reclamo
Teruel afirmó que desde Nación hay desconocimiento sobre la situación de las provincias y consideró que eso complica la elaboración de respuestas efectivas. En esa línea, dijo que no se puede pensar una política nacional sin escuchar a las jurisdicciones que después deben aplicar esas medidas en el territorio.
Dentro de ese cuestionamiento, mencionó que en la actual gestión no se convocó al Consejo Federal de Salud Mental. Según indicó, ese ámbito es importante para coordinar acciones, intercambiar experiencias y discutir problemas comunes entre las distintas provincias.
Para el secretario salteño, la ausencia de ese espacio refleja una manera de tomar decisiones sin suficiente articulación federal. Por eso, relacionó el debate legislativo con una discusión más amplia sobre cómo se construyen las políticas públicas en salud mental.
Los recortes en salud y el impacto sobre programas sensibles
Además de las objeciones al proyecto, Teruel señaló que la discusión se da mientras continúan los recortes presupuestarios en salud. Según planteó, esa situación afecta de forma directa a programas considerados esenciales para sostener tratamientos, sobre todo en sectores con menos recursos.
Entre los casos que citó apareció el Programa Remediar, que facilita el acceso a medicamentos para personas sin cobertura ni recursos, incluidos psicofármacos. “Esto obliga a las provincias a redoblar esfuerzos para sostener los tratamientos”, dijo al describir el efecto que tiene la reducción de fondos nacionales.
El funcionario también recordó que Argentina votó en contra de una declaración de la Asamblea de alto nivel de las Naciones Unidas sobre promoción de la salud mental. A su criterio, esa decisión muestra una orientación preocupante en el plano internacional, en momentos en que sigue abierta la discusión por la reforma en el país.

