A pocas semanas del inicio de las sesiones ordinarias en la Legislatura salteña, un paquete de proyectos oficiales encendió el debate sobre cómo se definirán las próximas elecciones en la provincia. Diputados del oficialismo presentaron una reforma profunda a la ley electoral vigente y otra iniciativa vinculada a la tolerancia cero de alcohol al volante, lo que ya empezó a mover el tablero político de cara a los comicios generales del año que viene.
Las propuestas, que ingresaron a la Cámara de Diputados por mesa de entradas, apuntan por un lado a modificar el sistema con el que se cuentan los votos y se asignan los cargos en las elecciones provinciales y municipales; y por otro, a ajustar el régimen de sanciones a quienes conduzcan con presencia de alcohol en sangre. Ambas iniciativas quedaron a la espera de tratamiento cuando se abran las sesiones ordinarias de la Legislatura en marzo.
El texto que concentra mayor atención es el que introduce cambios estructurales en la Ley Electoral 6444, norma que regula desde hace décadas la elección de gobernador, legisladores e intendentes en Salta. Aunque no toca la forma en que el ciudadano vota dentro del cuarto oscuro, sí altera el modo en que se suman los votos y se proclaman las fórmulas ganadoras en las elecciones provinciales y municipales.
La reforma electoral propone acumulación de votos por frentes en las elecciones provinciales
Según el proyecto impulsado por el bloque oficialista, el corazón de la reforma está en la reinstalación de un esquema de frentes y alianzas que **permite acumular los votos de distintas listas internas de un mismo espacio político en las elecciones provinciales**. Esta lógica se asemeja, en los hechos, al funcionamiento de una ley de lemas, aunque el texto no utilice esa denominación.
En la práctica, las listas internas que integren un mismo frente o alianza sumarán entre sí los votos obtenidos. De acuerdo con el articulado, “cuando se trate de frentes o alianzas electorales, se acumularán los votos obtenidos por todas las listas postuladas por los partidos políticos que los integren, proclamándose electa la fórmula que, dentro del frente o alianza electoral que hubiere obtenido el mayor número de sufragios, resulte la más votada”.
Este cambio implica que el foco ya no estará en la lista individual, sino en el rendimiento total del frente. Es decir, primero se determinará qué frente o alianza obtuvo la mayor cantidad de votos en la contienda, y recién después se proclamará como ganadora a la fórmula interna más votada dentro de ese mismo espacio político. La modificación se da en un contexto sin Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la provincia.
La propuesta también redefine el criterio general para declarar quién gana. La legislación actual establece que resulta electa la fórmula que consigue la simple mayoría de sufragios, sin acumulación entre listas de un mismo sello. En contraste, el proyecto establece que “los sufragios se computarán por frente o alianza electoral”, y sobre esa base se determinará qué fórmula, dentro del frente más votado, será proclamada.
Impacto a nivel municipal y cronograma hacia las próximas elecciones
El esquema de acumulación de votos no se limita a la contienda provincial. El texto replica la misma lógica en el plano municipal: para la elección de intendentes se establece que “se aplicará el mismo sistema electoral previsto para gobernador y vicegobernador”. De esta forma, en las ciudades y municipios donde haya frentes o alianzas, las listas internas también sumarán sus votos entre sí para definir la fórmula ganadora.
Con este mecanismo, la definición de los intendentes en las próximas elecciones locales se alinearía a la forma de elección de las máximas autoridades provinciales. En ambos niveles, el resultado final quedará atado al desempeño global del frente, y no tanto al caudal electoral de cada lista individual, lo que podría reordenar la estrategia de armado de listas dentro de los distintos espacios políticos.
El expediente que contiene la reforma a la ley electoral y el proyecto vinculado a la tolerancia cero de alcohol al volante ingresaron por mesa de entradas de la Cámara de Diputados el pasado cuatro de febrero, con las firmas de legisladores oficialistas como autores y adherentes. Ambos quedaron registrados para ser analizados en comisiones una vez que se ponga en marcha el período ordinario de sesiones de la Legislatura salteña.
Cambios propuestos en la Ley de Tolerancia Cero y próximos pasos legislativos
En paralelo a la discusión sobre la ley electoral y su incidencia en las futuras elecciones provinciales, el oficialismo presentó otra iniciativa que toca un tema sensible para la opinión pública: la seguridad vial. El proyecto no deroga la normativa de tolerancia cero de alcohol al volante, pero **plantea una baja en las sanciones para quienes registren hasta 0,5 gramos de alcohol en sangre al momento de conducir**.
De acuerdo con lo informado, la figura de tolerancia cero se mantiene formalmente, aunque con un esquema sancionatorio diferente para los casos de menor graduación alcohólica. Este punto también se prevé que genere discusiones cuando sea analizado en comisión, tanto por el impacto en las estadísticas viales como por las posiciones de distintos sectores políticos y sociales.
Por ahora, los dos proyectos permanecen en la Cámara de Diputados, con estado parlamentario y a la espera de que la Legislatura retome la actividad ordinaria en marzo para iniciar su tratamiento formal.

