El Gobierno nacional puso en marcha en el Senado una ronda de conversaciones por la reforma electoral y las PASO, luego del ingreso del proyecto este jueves. La Casa Rosada busca sostener la iniciativa, pero ya admite que no tiene los respaldos suficientes para avanzar sin cambios sobre uno de los puntos más sensibles: la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Frente a esa resistencia, que también apareció en bloques aliados como el PRO y la UCR, el oficialismo empezó a estudiar alternativas para reunir votos y mantener viva la discusión parlamentaria.
Según fuentes oficiales citadas por la agencia NA, entre las variantes que se analizan aparecen la suspensión de las PASO por única vez o su continuidad como herramienta optativa, es decir, sin obligatoriedad. La propuesta forma parte de un paquete más amplio que incluye modificaciones en el financiamiento de los partidos, cambios en la presentación de listas, la suspensión de la elección directa de parlamentarios del Mercosur y la implementación de Ficha Limpia.
En paralelo, el oficialismo también incorporó puntos pensados para acercar posiciones con las provincias. En la propuesta de Boleta Única de Papel se mantendría el casillero de “lista completa”, mientras que quedó afuera el esquema de “circunscripciones uninominales”, que había cosechado rechazo en varios distritos. La mesa política del Gobierno tiene previsto volver a reunirse este miércoles en Balcarce 50 para definir la estrategia legislativa.
La reforma electoral y las PASO entran en una etapa de cambios para conseguir apoyos
El texto impulsado por el presidente Javier Milei llegó al Senado con un objetivo ambicioso, aunque la primera reacción política encendió una señal de alerta en el oficialismo. La principal traba aparece en la intención de eliminar de manera definitiva las PASO, una medida que no logró consenso ni siquiera entre espacios que suelen acompañar al Gobierno en temas puntuales.
Por eso, en lugar de sostener una posición cerrada, la negociación empezó a moverse sobre variantes intermedias. Una de ellas es repetir el esquema de suspensión por una sola vez, como ocurrió en las elecciones legislativas de 2025. La otra opción que está sobre la mesa es mantener las primarias, pero quitarles el carácter obligatorio.
La intención del Gobierno es conservar el proyecto en pie, aun cuando el texto original deba sufrir retoques. En ese marco, el Senado aparece como el primer gran escenario de una discusión que se anticipa extensa y con varios puntos abiertos.
El financiamiento partidario y la Boleta Única de Papel concentran otra parte de la disputa
Además del capítulo vinculado a las PASO, la reforma electoral suma otros temas que generan reparos. Uno de los más delicados es el nuevo esquema de financiamiento de los partidos políticos, que aparece entre los puntos con mayores diferencias tanto con la oposición como con sectores cercanos al oficialismo.
El proyecto también plantea nuevas condiciones para la presentación de listas y la suspensión de la elección directa de parlamentarios del Mercosur. A eso se agrega la incorporación de Ficha Limpia dentro del paquete, en una combinación de temas que amplía el margen de discusión y, al mismo tiempo, vuelve más compleja la construcción de acuerdos.
Con la mira puesta en destrabar ese escenario, el Ejecutivo sumó elementos dirigidos a captar respaldo de los gobernadores. En la Boleta Única de Papel, por ejemplo, se mantendría el casillero de “lista completa”, una herramienta que permite arrastrar candidaturas locales junto con las nacionales.
El oficialismo ya da por hecho que el debate en el Senado no será corto
En Balcarce 50 consideran que el tratamiento parlamentario de la reforma electoral y las PASO tendrá un recorrido largo. Dentro del entorno presidencial comparan el proceso con otras discusiones extensas en el Congreso, y por eso ya trabajan con la idea de una negociación por etapas.
En ese contexto, también resolvieron dejar de lado las “circunscripciones uninominales”, una alternativa que había despertado un rechazo fuerte en las provincias. Esa definición busca achicar focos de conflicto y ordenar una estrategia que le permita al oficialismo llegar con mejores chances al momento de la votación.
Mientras siguen las conversaciones, la mesa política del Gobierno volverá a reunirse este miércoles en Balcarce 50 para terminar de definir el camino legislativo. La discusión quedó abierta después del ingreso del proyecto al Senado este jueves.

