El recorrido de Máximo Kirchner y su nuevo lugar en la interna peronista

La actividad del diputado en distintos distritos reabre la discusión por la representación electoral y programática del peronismo.

El recorrido de Máximo Kirchner por Entre Ríos, Santa Fe, Carmen de Areco y La Rioja lo ubicó en un lugar más visible dentro de la discusión nacional del peronismo. El diputado participó de tres actos en 48 horas y tuvo una presencia destacada en una cumbre impulsada por el gobernador Ricardo Quintela. En ese escenario, el papel delegado por Cristina Kirchner, detenida e inhabilitada para competir, volvió a quedar en el centro de la escena, mientras persisten las diferencias con Axel Kicillof y se debate una eventual unidad electoral contra el gobierno de Javier Milei.

La actividad desarrollada durante el fin de semana en La Rioja concentró buena parte de la atención política. Máximo Kirchner fue uno de los dirigentes con mayor exposición en el encuentro organizado por Quintela, quien le asignó una ubicación relevante dentro de la convocatoria peronista. La ausencia de Kicillof también incidió en esa lectura.

El gobernador bonaerense había sido invitado a la reunión, aunque decidió no asistir. Según la interpretación de su sector, no buscaba quedar asociado a una imagen de unidad que consideraba forzada. Esa decisión dejó a Kirchner con mayor centralidad en la cumbre y volvió a mostrar la distancia que separa a los principales espacios internos del peronismo.

Después de la actividad, Quintela sostuvo que la unidad para enfrentar a Milei debe ser total. A la vez, consideró necesario un entendimiento entre Kicillof y los Kirchner. Sin embargo, esa posibilidad sigue atravesada por diferencias políticas y personales que deterioraron el vínculo entre el gobernador bonaerense, Cristina Kirchner y el diputado nacional.

El recorrido federal de Máximo Kirchner amplía su intervención política

Las visitas del dirigente de La Cámpora a distintos puntos del país forman parte de una etapa de mayor participación en el armado nacional del peronismo. Kirchner ya no aparece únicamente como conductor de la agrupación fundada después de 2003, sino también como una referencia con presencia en provincias y capacidad para intervenir en la discusión interna del espacio.

Su paso por La Rioja fue uno de los hechos más visibles de esa estrategia. En 48 horas encabezó tres actividades y participó de la reunión de unidad convocada por Quintela. La sucesión de actos permitió exhibir una agenda territorial más amplia, en un momento en que el peronismo busca ordenar sus posiciones frente al Gobierno nacional y definir cómo encarará los próximos desafíos electorales.

El nuevo lugar de Kirchner se explica también por cambios ocurridos dentro del kirchnerismo. Cristina Kirchner permanece detenida en San José 1111 e inhabilitada para postularse a cargos públicos. Esa situación redujo su participación directa en negociaciones entre dirigentes y volvió más importante la representación de quienes expresan públicamente las posiciones de su sector.

Otro elemento fue el cierre de la etapa de Máximo Kirchner al frente del PJ Bonaerense. A eso se sumó el deterioro de su relación con Kicillof, una tensión que también alcanzó al vínculo entre el gobernador y la ex presidenta. La combinación de esos factores abrió un escenario en el que el diputado incrementó su presencia en debates que exceden a la provincia de Buenos Aires.

Cristina y el rol delegado dentro del espacio kirchnerista

Dentro del kirchnerismo, la gravitación de Máximo Kirchner se vincula con el poder político que, de acuerdo con la dinámica interna del sector, le fue delegado por Cristina Kirchner. La imposibilidad de la ex presidenta de competir obliga a esa corriente a discutir quién puede representar su identidad en una futura elección y, al mismo tiempo, negociar con las demás vertientes del peronismo.

Hasta ahora, Eduardo “Wado” de Pedro había ocupado con más frecuencia el lugar de segundo nombre dentro del espacio. No obstante, el despliegue territorial de Kirchner y su mayor participación en actos políticos reordenaron esa escena. El diputado evita confirmar candidaturas, aunque trabaja sobre una proyección que podría incluir una postulación en la provincia de Buenos Aires o una función de alcance nacional.

Uno de los momentos que reforzó esa posición fue su discurso en Parque Lezama, durante la conmemoración del primer año de prisión de CFK. Desde entonces, Kirchner pasó a ocupar con más claridad el papel de dirigente en libertad capaz de expresar las posturas de una corriente que mantiene a Cristina Kirchner como su principal figura política.

La unidad peronista tiene límites en la discusión con Kicillof y el Congreso

Máximo Kirchner plantea que cualquier acuerdo dentro del peronismo debe estar sostenido en definiciones programáticas. Desde esa mirada, la unidad no puede limitarse a una foto entre dirigentes, sino que debe incluir posiciones comunes sobre la economía, el endeudamiento y las políticas impulsadas por el oficialismo libertario.

Uno de los límites que marca el diputado está vinculado con los legisladores peronistas que acompañaron iniciativas del Gobierno nacional en el Congreso. Para el sector kirchnerista, los antecedentes parlamentarios de cada espacio deben formar parte de la conversación sobre una eventual alianza electoral. Esa condición expone diferencias con sectores que proponen una articulación más amplia y pragmática.

En sus intervenciones durante las actividades realizadas en el norte del país, Kirchner dejó planteadas diferencias con Kicillof sin mencionarlo de forma directa. También pidió una discusión profunda dentro del peronismo, incluso si algunos dirigentes se sienten cuestionados por ese debate. La tensión se da mientras Quintela insiste en que un acuerdo entre el gobernador bonaerense y los Kirchner es necesario para enfrentar a Milei.

La deuda con el Fondo Monetario Internacional ocupa un lugar central en esa agenda. La semana pasada, Kirchner presentó un proyecto para que el Congreso sea una instancia obligatoria en la aprobación de operaciones de crédito promovidas por el Gobierno nacional. La iniciativa busca establecer un límite legal al endeudamiento externo.

Además, el proyecto plantea que el Poder Ejecutivo reclame al FMI una revisión del excedente de deuda que recae sobre la Argentina. Kirchner suele incluir ese tema entre los puntos que deberían ser acordados dentro del peronismo, especialmente después de las diferencias que atravesaron al Frente de Todos alrededor de la relación con el organismo internacional.

La situación judicial de Cristina Kirchner también integra las prioridades del sector. En una entrevista con C5N, el diputado afirmó: “La proscripción no opera sobre una persona, opera sobre lo que muchos y muchas queremos votar”. La consigna “Cristina Libre” continúa siendo una de las diferencias entre el kirchnerismo y otras corrientes peronistas, que no la sostienen con la misma frecuencia.

Mientras Cristina Kirchner permanece en San José 1111, Máximo Kirchner combina su actividad legislativa con recorridas territoriales, actos y presencia en redes sociales. En La Rioja, su lugar volvió a quedar reforzado por la ausencia de Kicillof y por la convocatoria de Ricardo Quintela, quien reiteró que la unidad total requiere un acuerdo entre el gobernador bonaerense y los Kirchner.