lunes, mayo 18, 2026

Crece la tensión por los reclamos de buzos y camperas de egresados en la Escuela Urquiza

La presentación prevista para los alumnos de séptimo grado fue suspendida porque las prendas acordadas con la empresa todavía no aparecieron.

Los reclamos por buzos y camperas de egresados en la Escuela Urquiza siguen abiertos y ya generaron una consecuencia concreta para alumnos de séptimo grado. Familias del turno mañana denunciaron que pagaron en 2025 las prendas completas para este ciclo lectivo, pero a mediados de abril todavía no recibieron los productos. Apuntan a la empresa Incaica y piden dos cosas: que entregue lo acordado o que devuelva el dinero. En medio de esa situación, además, se suspendió el viernes la presentación de la chomba de egresados que estaba prevista dentro de la institución.

Según lo planteado por los padres, son 58 las prendas pendientes para los estudiantes del turno mañana. El acuerdo incluía chomba, buzo y campera, y la expectativa era contar con todo al inicio de clases de 2026. Sin embargo, con el paso de las semanas, las entregas no se concretaron y el malestar fue creciendo entre las familias y los chicos.

Los reclamos por buzos y camperas de egresados en la Escuela Urquiza llegaron hasta la suspensión de una actividad escolar

La situación dejó de ser solamente un problema entre clientes y una empresa. Este viernes, de acuerdo con lo que contaron las familias, se postergó la presentación de la chomba de egresados que estaba organizada para los alumnos. La decisión se tomó porque la entrega no se realizó en forma completa.

Para los padres, el conflicto golpea de lleno en un momento importante del último año de primaria. Las prendas de egresados forman parte de una instancia esperada por los chicos, sobre todo porque marcan una etapa especial dentro de la escuela. Por eso remarcan que no se trata solo de una compra demorada, sino de algo que afecta a los estudiantes en pleno ciclo lectivo.

Desde el grupo de familias señalaron que el pago ya estaba hecho desde el año pasado y que, aun así, no hubo respuesta efectiva. A medida que fueron pasando los días, el enojo creció porque las promesas de entrega no se cumplieron y la actividad prevista dentro de la institución terminó suspendida.

Las familias sostienen que pagaron en 2025 y que la empresa Incaica no cumplió con lo prometido

Enrique Aldana, uno de los padres, explicó cómo comenzó el vínculo con la firma. “El año pasado hicimos un contrato con la empresa Incaica para la confección de chombas, buzos y camperas de los chicos de la Escuela Urquiza. Pagamos en tiempo y forma, pero hasta hoy no nos entregan nada”, afirmó.

De acuerdo con su testimonio, el pago quedó completado en noviembre de 2025 y el compromiso era que las prendas estuvieran listas para el comienzo del ciclo lectivo 2026. Pero eso no ocurrió. “Nos dijeron que iba a estar todo listo cuando empezaran las clases. Pero estamos en abril y seguimos esperando”, señaló Aldana.

Los padres indicaron que, desde entonces, recibieron distintas explicaciones que fueron cambiando con el correr de las semanas. “Nos mienten constantemente: que mañana, que pasado, que falta el bordado, que ya está listo… pero nunca entregan”, dijo el padre al describir las respuestas que, según relató, recibieron en este tiempo.

En ese marco, el reclamo actual se concentra en una salida concreta: la entrega inmediata de todo lo pactado o el reintegro del dinero abonado. “Queremos que cumplan lo que prometieron. No nos están regalando nada, nosotros pagamos todo”, expresó Aldana.

Los intentos de contacto y un caso de entrega cuestionada también forman parte de la denuncia

Las familias señalaron que hicieron varios intentos para obtener una respuesta. Según contaron, enviaron mensajes, fueron hasta el local y tampoco lograron ser atendidos. “Mandamos mensajes, fuimos al local y no nos atienden”, denunció Aldana. También agregó: “La última respuesta fue que iban a mandar todo a cada casa, pero no llegó nada”.

Otro punto mencionado por los padres es que la empresa cambió de dirección. Indicaron que primero funcionaba en la esquina de Urquiza y General Paz, y luego se trasladó a una zona más alejada. Aun así, aseguraron que se acercaron al nuevo lugar y tampoco pudieron resolver el problema de manera presencial.

Además, explicaron que el contrato contemplaba tres prendas por alumno: chomba, buzo y campera. Algunas tenían detalles específicos, entre ellos un formato reversible. En ese contexto, comentaron que hubo por lo menos un caso en el que una madre recibió un producto, pero que no coincidía con lo acordado. Pese a eso, insistieron en que la mayor parte del grupo no recibió nada.

Frente a este escenario, las familias reiteraron el planteo hacia la firma. “Si no pueden cumplir, que lo digan de frente, pero que no nos sigan mintiendo”, sostuvo Aldana. Y agregó: “Pedimos que la empresa se haga cargo. Que cumpla o devuelva el dinero, pero que responda”.