jueves, julio 16, 2026

Ravier habló tras su asunción como vocero presidencial y ratificó el rumbo económico del Gobierno

En su primera conferencia en Casa Rosada, el funcionario sostuvo que el oficialismo busca respaldo parlamentario y apuntó a consolidar reservas.

En su primera conferencia en Casa Rosada tras la asunción como vocero presidencial, Adrián Ravier expuso la línea política y económica del Gobierno nacional. El funcionario sostuvo que “la economía va bien”, defendió las subas en combustibles, transporte y servicios públicos, y afirmó que esos ajustes responden a precios que consideró atrasados desde diciembre de 2023. Además, vinculó la estrategia oficial con el equilibrio fiscal, la acumulación de reservas y la baja de la inflación. En el plano político, remarcó que el oficialismo necesita acuerdos en el Congreso y definió al PRO como un aliado clave para aprobar leyes.

Ravier hizo esas declaraciones este miércoles por la mañana, en su primera rueda de prensa como vocero presidencial. A lo largo de la conferencia también habló del vínculo entre Javier Milei y Mauricio Macri, del rol de Diego Santilli en la coordinación política y de la salida de Manuel Adorni, sobre la que evitó profundizar por la causa judicial que lo involucra.

El nuevo portavoz planteó que la administración nacional entiende que el camino elegido es el correcto, aunque admitió que hay sectores que todavía atraviesan dificultades. En ese marco, repitió una idea central de la exposición oficial: “La economía va bien, creemos que es por acá, que lo peor ya pasó”.

Ravier defendió los aumentos tras su asunción como vocero presidencial

Uno de los tramos más extensos de la conferencia estuvo centrado en los incrementos de precios regulados. Ravier explicó que buena parte de las subas en combustibles, luz, gas y agua están relacionadas, según dijo, con un proceso de corrección de lo que definió como “inflación reprimida”. Desde la mirada oficial, esos valores venían con atraso por controles y subsidios aplicados durante la gestión anterior.

En ese sentido, recordó que al inicio de la administración de Milei se tomaron medidas que calificó como “antipáticas”, entre ellas el fuerte ajuste en los combustibles. Al justificar esa decisión, señaló: “el combustible cuesta”. También sostuvo que sin precios rentables no había incentivos suficientes para invertir en Vaca Muerta, y mencionó que la Argentina arrastraba un déficit energético de USD 5.000 millones en años previos.

La misma explicación la trasladó a las tarifas de servicios públicos. Según indicó, esos valores deben volver “a sus precios de mercado” o, al menos, ubicarse en niveles que cubran costos. Caso contrario, dijo, la diferencia termina siendo pagada por el Estado mediante subsidios. Por eso remarcó que los ajustes mensuales avanzan por encima del índice de precios al consumidor con la idea de reordenar el sistema.

Ravier reconoció que esa política tiene “costo social” y “costo político”, aunque la ubicó dentro de la meta de equilibrio fiscal. Como ejemplo de esa discusión, mencionó los subsidios extendidos a zonas templadas dentro del régimen de zonas frías y planteó que esos fondos podrían destinarse a hospitales o universidades.

El vocero presidencial puso el foco en reservas, crédito y año electoral

Al hablar de la marcha de la economía, Ravier relacionó la reaparición del crédito con la desaceleración de la inflación. En su exposición mencionó que el último dato fue de 2,1% mensual y agregó que ya se habla de una próxima medición por debajo del 2%. De todos modos, aclaró que ese umbral suele ser difícil de perforar en experiencias de estabilización como las de Israel, Perú o Chile.

Otro punto de la conferencia giró alrededor de la compra de dólares por parte de los ahorristas. Ante una pregunta de los periodistas, vinculó esa conducta con la memoria de crisis anteriores y con la incertidumbre política que suele acompañar a los procesos electorales. En ese pasaje retomó datos atribuidos al Banco Central incluidos en la consulta: en cinco meses del año, los argentinos compraron más de USD 10 mil millones, y solo en mayo 1,4 millones de personas adquirieron más de USD 2.677 millones.

Desde esa base, salió a respaldar la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo. Afirmó que el equipo económico está “blindando” al país para evitar que un cambio de escenario electoral desemboque en una crisis financiera. “Cada año electoral es difícil”, dijo. En la misma línea, aludió al “riesgo kuka” al hablar de la posibilidad de un giro político que altere las reglas de juego.

También remarcó que la acumulación de reservas forma parte del núcleo de esa estrategia. “Sumar diez mil millones de dólares ya era una meta conversada con el Fondo Monetario Internacional. Creo que ha sido cumplido ese objetivo en solo medio año”, señaló. Junto con eso, ubicó al equilibrio fiscal y a la reducción de pasivos remunerados como pilares para bajar la vulnerabilidad financiera.

El oficialismo busca apoyo del PRO para avanzar en el Congreso

En el plano político, Ravier dejó una definición concreta sobre la situación parlamentaria del Gobierno. Dijo que el oficialismo no cuenta con mayoría propia ni en Diputados ni en el Senado, y por eso necesita acuerdos. La frase fue directa: “El PRO es un aliado clave. Nosotros no tenemos mayoría hoy en Diputados y en el Senado para aprobar leyes por nosotros mismos”.

La respuesta apareció cuando le preguntaron por la presencia de dirigentes ligados al macrismo dentro del Gobierno, entre ellos Patricia Bullrich, Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Diego Santilli. Sin hablar de coalición formal ni retomar la idea de “casta”, Ravier describió una cooperación política estable para empujar reformas estructurales.

Además, subrayó la sintonía entre Milei y Mauricio Macri. Según expresó, ambos comparten la necesidad de impulsar cambios institucionales, y aseguró que la relación con el PRO atraviesa un buen momento. A la vez, aclaró que pueden aparecer roces o declaraciones aisladas, aunque sostuvo que no reflejan el estado general del vínculo entre La Libertad Avanza y el partido amarillo.

El vocero conectó esa cooperación con iniciativas legislativas que, a su criterio, ayudan a ordenar la economía y mejorar el clima de inversión. Entre ellas nombró la aprobación del pago a holdouts, un tema que, según señaló, llevaba un cuarto de siglo sin resolverse. También defendió el llamado Super RIGI como herramienta para atraer capitales hacia minería, energía y agroindustria.

La Casa Rosada habló de Adorni y destacó el rol de Santilli

La conferencia de este miércoles también incluyó preguntas por la salida de Manuel Adorni y por el reordenamiento posterior dentro del Gobierno. Ravier evitó explayarse sobre la investigación judicial que involucra al exfuncionario y encuadró su alejamiento en una decisión personal.

“Tomó la decisión personal de abandonar el Gobierno de forma indeclinable y enfrentar el proceso judicial como un ciudadano privado”, respondió cuando fue consultado por el recambio. Luego volvió sobre el mismo punto y añadió: “No nos vamos a meter con el Poder Judicial. Manuel Adorni renunció a su cargo por cuestiones personales que ya son conocidas porque el presidente también las pronunció”.

Sobre Diego Santilli, en cambio, hizo una valoración política atada a la gestión parlamentaria. Lo presentó como una figura importante para la coordinación y aseguró que “le agrega a este Gobierno mucho valor por su relación con los gobernadores”. También destacó su aporte en la búsqueda de acuerdos legislativos dentro del Congreso.

A lo largo de su primera aparición ante los periodistas acreditados, Ravier mantuvo una línea uniforme: defendió el programa económico, justificó la corrección de precios regulados, insistió en la necesidad de sumar reservas y remarcó que el oficialismo requiere acompañamiento parlamentario para avanzar con su agenda. “Cada año electoral es difícil”, afirmó.