Un espectador murió durante el Rally en Córdoba

Un especialista advirtió que el desenlace podía evitarse y puso el foco en la ubicación de la gente y en la fiscalización del tramo.

La tragedia ocurrida durante el Rally en Córdoba volvió a poner la seguridad bajo la lupa después de la muerte de un espectador en el tramo Giulio Cesare. El hecho se produjo este fin de semana, cuando el auto conducido por Didier Arias y navegado por Héctor Nunes se despistó en una zona con fuerte presencia de público. A partir de ese episodio, crecieron los cuestionamientos sobre los controles, la ubicación de los asistentes y la supervisión previa en un sector que, según distintas observaciones, ya mostraba señales de riesgo.

Las dudas tomaron más fuerza por las declaraciones del periodista especializado en automovilismo Rodolfo Butta, quien sostuvo que el desenlace podía haberse evitado. En una entrevista radial, señaló que el problema principal estuvo en cómo estaba distribuida la gente cerca del recorrido. También advirtió que había personas ubicadas en lugares no permitidos, incluso en sectores delimitados con cinta roja, mientras la competencia avanzaba en uno de los puntos más sensibles del trazado.

Además, el caso quedó vinculado al escenario deportivo de Córdoba, que busca recuperar una fecha del Campeonato Mundial de Rally. En ese marco, el episodio sumó preocupación porque la seguridad es uno de los aspectos centrales que se analizan al momento de evaluar sedes internacionales. Por eso, la tragedia no sólo abrió un debate por lo ocurrido en el tramo, sino también por el impacto que puede tener en futuras aspiraciones de la provincia dentro del calendario internacional.

La tragedia del Rally en Córdoba dejó críticas sobre el lugar donde estaba el público

Butta habló sobre el accidente y apuntó directamente a la localización de los espectadores en el sector donde ocurrió el despiste. En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), dijo: “Viendo las imágenes y con la experiencia de tantos años, te diría que este en particular sí se podría haber evitado porque ahí la gente estaba mal ubicada”.

El especialista remarcó que el automovilismo tiene un riesgo que nunca desaparece por completo, aunque también aclaró que eso no invalida la obligación de reducirlo al máximo. En ese sentido, sostuvo: “El automovilismo es un deporte de riesgo donde en ningún lugar podés decir que estás 100% seguro, aun en los lugares más insólitos”. Después agregó: “Que se pueden minimizar riesgos, eso también es una premisa que debe estar siempre dentro del automovilismo”.

Según explicó, las imágenes registradas antes del accidente ya mostraban una situación delicada. De acuerdo con su análisis, en la cámara a bordo correspondiente a ese tramo podía verse con claridad que había espectadores en una zona comprometida. También señaló que parte del público estaba ubicado en sectores expresamente marcados como no habilitados. “Había sectores donde inclusive había cinta roja y la gente estaba en los lugares donde sabés que no podés estar porque están delimitados”, afirmó.

Cómo se controlan los tramos y por qué la supervisión volvió al centro del debate

Butta detalló que antes de que se largue cada especial circulan vehículos de seguridad conocidos como triple cero, doble cero y cero. Esas unidades tienen la tarea de revisar el camino, observar el estado del sector y definir si están dadas las condiciones para que pasen los autos de carrera. “Son quienes van haciendo la recorrida previa para habilitar el tramo y dar el ‘okay’ para decir que se puede correr”, precisó.

Sin embargo, también advirtió que entre esa verificación y el momento en que llegan los competidores puede haber cambios importantes. Según indicó, una escena ordenada durante el control previo puede modificarse después por el desplazamiento del público. “Uno puede pensar que cuando pasaron esos autos la gente estaba bien ubicada, pero después, cuando pasa el tiempo, la gente se mueve”, explicó.

Ese punto, justamente, alimentó las críticas sobre la forma en que se vigiló el tramo Giulio Cesare. Porque si bien existe una instancia de inspección previa, la magnitud de asistentes presentes en el lugar abrió dudas sobre si ese sistema alcanzaba para una zona con tanta concentración de personas.

El caso también impacta en la aspiración de Córdoba de volver al calendario mundial

Además de la conmoción por la muerte del espectador, el episodio se produjo en un momento sensible para Córdoba por las gestiones orientadas a recuperar una fecha del Campeonato Mundial de Rally. En ese contexto, Butta consideró que lo sucedido deja una señal desfavorable frente a los organismos que evalúan la seguridad de cada sede.

Para el periodista, ante una convocatoria tan numerosa en ese sector, la fiscalización debió tener otro alcance. Por eso sostuvo: “Para semejante cantidad de gente, los veedores de seguridad sí o sí deberían haber trabajado desde el aire”, y mencionó como opciones el uso de drones o helicópteros para seguir la distribución del público.

Sobre el efecto que puede tener este hecho en la evaluación internacional, fue terminante: “Este resultado no fue bueno”. Luego añadió: “No suma, claramente no suma”.