El Concejo Deliberante de Salta aprobó el miércoles 30 de septiembre una ordenanza que restringe la publicidad sonora emitida desde aviones y otras aeronaves sobre la ciudad de Salta. La medida alcanza los mensajes promocionales, institucionales, publicitarios y proselitistas que puedan oírse desde el suelo dentro del ejido municipal. Además, la norma prevé multas, controles y canales de denuncia para los vecinos salteños ante eventuales incumplimientos.
Con la nueva disposición, el espacio aéreo ubicado sobre la capital provincial será considerado “Ambiente Sonoro Protegido”. El texto busca resguardar el descanso, la tranquilidad, la salud y las condiciones ambientales frente a ruidos generados desde el aire.
La publicidad sonora queda limitada dentro del ejido municipal
La ordenanza prohíbe difundir mensajes mediante altoparlantes instalados en aeronaves cuando el sonido sea perceptible desde tierra. La restricción se aplica específicamente a comunicaciones realizadas con fines publicitarios, promocionales, institucionales o electorales.
Gustavo Farquharson, autor de la iniciativa, sostuvo durante el debate que la regulación no pretende intervenir sobre la circulación aérea ni fijar reglas para la actividad aeronáutica. Explicó que el alcance se concentra en el impacto acústico que producen las avionetas equipadas con parlantes.
El concejal también vinculó la medida con la protección de personas con discapacidad o hipersensibilidad a los sonidos. La prohibición, según se indicó en el recinto, se limita a los supuestos detallados expresamente en la ordenanza.
El debate incluyó planteos por las atribuciones del Concejo
Agustina Álvarez cuestionó que el Municipio avance sobre una cuestión relacionada con aeronaves. La edil señaló que la actividad aeronáutica corresponde al ámbito federal y mencionó facultades asignadas a la Administración Nacional de Aviación Civil.
En cambio, Gonzalo Nieva consideró que el expediente se encuadra en las competencias municipales vinculadas al ambiente. Camila Lobo lo relacionó con aspectos de salud pública, ambiente y bienestar general, mientras que Erica Castro planteó que el proyecto requería un análisis más profundo.
La norma prevé multas, denuncias y excepciones para emergencias
El expediente permaneció más de cinco meses en distintas comisiones antes de llegar al recinto del Concejo Deliberante. Tras su aprobación, la ordenanza establece sanciones económicas para quienes incumplan las restricciones previstas.
También habilita mecanismos para que los ciudadanos presenten denuncias por emisiones sonoras provenientes de aeronaves dentro del ejido municipal. El Municipio deberá disponer los instrumentos necesarios para supervisar el cumplimiento de la medida.
La disposición contempla excepciones para situaciones de seguridad, defensa civil, emergencias y determinadas operaciones sanitarias.


El Concejo de Salta abre un debate que alcanzaría a las apuestas online