Debaten en distintas partes del mundo si se deben prohibir redes sociales a niños y adolescentes

Gobiernos de distintos continentes aceleran proyectos para restringir redes sociales a menores, mientras crece la discusión por privacidad y control de datos.

En distintos países del mundo se instaló con fuerza la discusión sobre si hay que prohibir redes sociales a niños y adolescentes de entre 15 y 16 años. Gobiernos de al menos diez naciones trabajan en leyes para restringir el acceso a estas plataformas, con el argumento de reducir ciberacoso, adicción, problemas de salud mental y exposición a adultos peligrosos. Al mismo tiempo, expertos en derechos digitales cuestionan cómo se verificará la edad y qué pasará con los datos personales de los menores.

En este contexto, Australia, varios países de Europa, estados de Asia y naciones de Europa del Este avanzan en marcos legales que podrían cambiar la forma en que los chicos se vinculan con redes sociales. Las medidas apuntan a plataformas masivas como Facebook, Instagram, TikTok, X, Snapchat y YouTube, entre otras, y abren una nueva etapa en el debate global sobre el uso de tecnología por parte de niños y adolescentes.

El eje central es claro: mientras unos sectores reclaman límites más duros para proteger a los menores, otros alertan que prohibir redes sociales a niños podría generar nuevos riesgos y obligar a los usuarios más jóvenes a entregar todavía más datos para demostrar su edad.

Australia ya decidió prohibir redes sociales a niños menores de 16 años

El caso más avanzado es el de Australia, que se convirtió en la primera nación en aprobar una prohibición de alcance nacional sobre redes sociales para menores de 16 años. En diciembre de 2025 se sancionó una ley que impide a los chicos abrir o usar cuentas personales en una larga lista de plataformas, incluyendo Facebook, Instagram, Snapchat, Threads, TikTok, X, YouTube, Reddit, Twitch y Kick.

La normativa deja fuera del alcance de la veda a WhatsApp y a la versión YouTube Kids, que están pensadas para otro tipo de uso. Pero para el resto de los servicios, las compañías quedaron obligadas a implementar mecanismos “robustos” para chequear la edad real de quienes intenten registrarse o continuar usando sus perfiles.

Las sanciones previstas son fuertes: si una empresa de redes sociales no cumple con estas nuevas exigencias y permite que menores de 16 años usen sus servicios, se expone a multas que pueden llegar hasta los 34,4 millones de dólares. El gobierno australiano sostiene que esta presión económica es clave para que las plataformas se tomen en serio la protección de los niños.

En paralelo, especialistas en privacidad y organizaciones de derechos digitales observan con atención el impacto de este modelo australiano, porque podría servir de base para otros países que estén analizando prohibir redes sociales a niños o fijar edades mínimas más estrictas.

Europa avanza con distintas edades límite para redes sociales

Tras el paso de Australia, varios estados europeos empezaron a elaborar sus propias reglas para el uso de redes sociales por menores. Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Eslovenia, España y Reino Unido discuten proyectos que, con matices, buscan fijar pisos de entre 15 y 16 años para acceder legalmente a estas plataformas.

Dinamarca anunció en noviembre de 2025 que prepara una ley para impedir el uso de redes sociales a menores de 15 años. Según el gobierno danés, ya cuentan con respaldo parlamentario suficiente y la idea es que la norma comience a regir hacia mediados de 2026. Como parte del plan, se desarrollará una aplicación de “prueba digital” que servirá para verificar la edad de los usuarios antes de permitirles entrar a las plataformas.

En Francia, el tema se instaló en el Congreso. La Asamblea Nacional aprobó en enero un proyecto que fija una edad mínima de 15 años para usar redes sociales. La iniciativa tiene apoyo del presidente Emmanuel Macron, pero todavía falta el tratamiento en el Senado y una nueva votación en la propia Cámara Baja para que se convierta en ley definitiva.

Alemania y Grecia se mueven en tiempos distintos, aunque con objetivos parecidos. En territorio alemán, el gobierno evalúa un texto impulsado por el bloque conservador que propone prohibir redes sociales a niños y adolescentes menores de 16 años. Sin embargo, dentro de la coalición de centroizquierda hay reservas sobre la medida, lo que demora un acuerdo final.

Grecia, Eslovenia, España y Reino Unido afinan sus propios modelos

En Grecia, el primer ministro Kyriakos Mitsotakis ya comunicó la decisión política: la restricción comenzará a aplicarse desde enero de 2027 y alcanzará a los menores de 15 años. El gobierno griego justifica el cambio por el aumento de ansiedad, trastornos del sueño y conductas adictivas que asocian al diseño actual de las plataformas digitales y al uso intensivo que hacen los adolescentes.

En Eslovenia, el Parlamento trabaja en una normativa que pondría un freno claro al uso de redes sociales por chicos de menos de 15 años. El debate público se concentra sobre todo en aplicaciones como TikTok, Snapchat e Instagram, señaladas por su enorme popularidad entre jóvenes y por los riesgos que conlleva pasar muchas horas conectados.

España también analiza un esquema de prohibición para menores de 16 años. El detalle fino del proyecto todavía debe ser definido y debatido en el Poder Legislativo, pero una de las ideas en estudio es sumar artículos que establezcan responsabilidades personales para ejecutivos de empresas de redes sociales cuando en sus plataformas se difundan contenidos vinculados a discursos de odio.

El Reino Unido, en tanto, abrió un proceso de consulta para definir si avanzará con un límite de 16 años para el acceso a redes sociales. Las autoridades británicas indicaron que, antes de tomar una decisión, recogerán opiniones de padres, jóvenes y organizaciones de la sociedad civil. Allí también se debate si regular funciones específicas de las apps, como el desplazamiento infinito, señalado como un mecanismo que facilita el uso compulsivo, sobre todo entre niños y adolescentes.

Asia y Europa del Este se suman al intento de prohibir redes sociales a niños

Más allá de Australia y Europa occidental, otros gobiernos de Asia y Europa del Este empezaron a tomar medidas similares. Indonesia anunció en marzo que aplicará un bloqueo al acceso a redes sociales y plataformas digitales para menores de 16 años, con un alcance amplio que incluye servicios como YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Bigo Live y el videojuego en línea Roblox, entre otros.

En Malasia, el gobierno comunicó en noviembre de 2025 que pretende fijar también la edad mínima de 16 años para el uso de redes sociales. La intención oficial es aplicar la restricción durante el año en curso, como parte de una estrategia general para ordenar el acceso de los menores a las plataformas digitales y reducir posibles daños asociados a su uso intensivo.

En todos estos casos, al igual que en Europa, las discusiones giran en torno a las mismas preguntas: cómo proteger a los chicos del ciberacoso, los contenidos dañinos y los depredadores en línea, sin obligarlos a entregar más datos sensibles para comprobar su edad. Prohibir redes sociales a niños aparece como una posible respuesta, pero también abre dudas técnicas y legales.

Organizaciones como Amnesty Tech expresaron críticas a estos esquemas de verificación de edad. Advierten que, si se aplican mal, pueden derivar en prácticas invasivas y en nuevos riesgos para la privacidad de niños y adolescentes. También señalan que no está probado que estas prohibiciones logren por sí solas reducir todos los efectos negativos asociados al uso de redes sociales por parte de los menores.