jueves, julio 16, 2026

Programa de inclusión sociolaboral para rehabilitados por drogas: cómo funcionará Aliados

La iniciativa prevé trabajo con actores públicos y privados, asistencia mínima obligatoria y acompañamiento durante las etapas de formación y empleo.

La SEDRONAR puso en marcha un programa de inclusión sociolaboral para rehabilitados por drogas que atraviesan tramos avanzados de tratamiento. La iniciativa, llamada Aliados, fue oficializada este miércoles 1 de julio mediante la Resolución N° 87/2026 publicada en el Boletín Oficial. El esquema apunta a acompañar a personas con dificultades para entrar al mercado de trabajo y sostener un proyecto de vida. Además, prevé capacitación, seguimiento y participación de actores externos que podrán aportar vacantes, formación, recursos e instalaciones dentro de una primera etapa de alcance acotado.

La medida quedará bajo la órbita de la Subsecretaría de Prevención, Investigación y Estadísticas en Materia de Drogas. Según lo informado en la norma, se trata de una experiencia piloto, por lo tanto su aplicación inicial será focalizada en determinadas zonas y luego podría ampliarse una vez evaluados los resultados.

En los fundamentos, el organismo nacional señaló que las personas que están en rehabilitación por consumo de drogas enfrentan obstáculos concretos para conseguir empleo. El texto oficial indicó que “suelen ser socialmente estigmatizadas y cuentan con escasas oportunidades para acceder a un empleo o desarrollar un proyecto de vida que les permita una inserción social y económica sostenible”.

La inclusión sociolaboral es el eje del nuevo programa Aliados

La resolución sostuvo que hacen falta acciones integrales para abrir oportunidades reales de inserción. En esa línea, SEDRONAR planteó la necesidad de construir condiciones que favorezcan un circuito de integración sostenido, tanto en lo social como en lo económico.

Al mismo tiempo, el organismo informó que ya existe una articulación con la Secretaría de Trabajo para avanzar con la implementación. En los considerandos de la resolución se expresó: “La SEDRONAR se encuentra realizando un trabajo de articulación en la materia con la Secretaría de Trabajo tendiente a materializar el programa que por la presente se crea”.

El plan no se apoyará solo en áreas internas. También podrá sumar a los llamados “Aliados”, es decir, actores externos que colaboren con distintas herramientas. Entre las posibilidades previstas aparecen vacantes de empleabilidad, seguimiento de beneficiarios, entrega de insumos, capacitaciones, financiamiento, cesión de espacios y disponibilidad de recursos humanos. De todos modos, la norma aclaró que esa intervención no implicará una relación asociativa con el organismo público.

Para ordenar esa participación, se aprobaron varios instrumentos. Uno de ellos es una carta de adhesión destinada a quienes quieran colaborar institucionalmente con el programa. También se incorporó un consentimiento informado para los beneficiarios, ambos anexados a la Resolución N° 87/2026.

Rehabilitados por drogas deberán cumplir etapas y requisitos de asistencia

La estructura operativa del programa incluye distintos equipos. Por un lado, deberá conformarse el Comité de Coordinación del Programa Aliados. Por otro, se crearán un Equipo Interdisciplinario del Programa Aliados y un Equipo Técnico Tratante. Según la resolución, estos espacios estarán integrados por personal del organismo y, en el caso del ETT, también por miembros de la Red SEDRONAR.

La norma precisó además que esas tareas serán ad honorem. A eso se suma otra carta de adhesión pensada para los referentes aliados, o sea, personas que acompañarán a beneficiarios sin cobrar remuneración durante su intervención. También se aprobó un modelo específico para los dispositivos de la Red SEDRONAR que decidan sumarse.

Junto con la Resolución N° 87/2026, Roberto Moro firmó la Resolución N° 112/2026. Ese texto aprobó los lineamientos que servirán como guía para el desarrollo del programa piloto. Allí se definió tanto la participación de sectores públicos y privados como el recorrido que deberán hacer quienes ingresen a la iniciativa.

La primera etapa estará enfocada en habilidades blandas. De acuerdo con los lineamientos, habrá cuatro encuentros en los que el aliado capacitador deberá trabajar contenidos como puntualidad, comunicación, trabajo en equipo, manejo del dinero y relación con la autoridad. El objetivo de ese tramo es generar condiciones básicas para sostener la continuidad en un empleo.

El programa suma formación, evaluación y acompañamiento laboral

Para pasar a la segunda fase, los participantes tendrán que alcanzar una asistencia mínima del 80%. Si no llegan a ese porcentaje, quedarán afuera del programa. La responsabilidad de registrar la asistencia quedará en manos del capacitador.

Después vendrá la formación en un oficio certificado. En este caso, la capacitación se organizará según el perfil que necesite el aliado que ofrezca vacantes de empleabilidad. El capacitador deberá definir cuántos encuentros harán falta, controlar otra vez la asistencia y tomar la evaluación correspondiente.

La continuidad en el proceso también dependerá de aprobar esa evaluación y de mantener al menos el 80% de asistencia. Recién una vez superadas esas dos instancias, la tercera etapa quedará a cargo del aliado empleador, que seleccionará a los beneficiarios de acuerdo con las vacantes disponibles y con criterios de empleabilidad definidos en conjunto con la entidad participante.

En ese período, el CCPA tendrá la tarea de hacer seguimiento y acompañamiento. La finalidad será reforzar la empleabilidad con encuentros orientados a la inducción laboral. Entre las acciones previstas figuran la confección del currículum, la preparación para entrevistas y la adaptación al primer día de trabajo.

Ese acompañamiento continuará principalmente de manera virtual. A la vez, las capacitaciones laborales dependerán de la oferta que los aliados colaboradores pongan a disposición dentro del programa, según lo establecido en los lineamientos aprobados por la Resolución N° 112/2026.