En la primera sesión del nuevo Congreso, la Cámara de Diputados aprobó en general el Presupuesto 2026, pero rechazó en particular el capítulo 11, que recortaba derechos vinculados a la discapacidad, al financiamiento universitario, a la AUH y a subsidios energéticos. El salteño Bernardo Biella se desmarcó del oficialismo y votó en contra de ese apartado.
La Cámara de Diputados dio media sanción al Presupuesto 2026, aunque dejó afuera uno de los puntos más polémicos: el capítulo 11, objetado por su fuerte impacto sobre la discapacidad y el sistema universitario. Ese bloque de artículos no reunió los votos necesarios en la votación en particular, durante la primera sesión del nuevo Congreso, pese al respaldo general que consiguió el oficialismo para el resto del proyecto.
El capítulo rechazado proponía derogar la Ley de Emergencia en Discapacidad y la Ley de Financiamiento Universitario, ambas ya tratadas antes por el Parlamento y luego vetadas por el presidente Javier Milei. Además, agregaba cambios sensibles: la eliminación de la actualización automática de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y de otras asignaciones familiares, modificaciones al Régimen de Zonas Frías que subsidia el gas, la habilitación para cancelar la deuda por coparticipación con la Ciudad de Buenos Aires y un aumento de más de $21.000 millones para el Ministerio Público Fiscal.
En este escenario, el médico y diputado salteño Bernardo Biella, integrante del bloque Innovación Federal, se plantó en el recinto contra el capítulo impulsado por el oficialismo y confirmó la postura que ya había adelantado en declaraciones públicas previas.
Biella se diferenció y defendió el financiamiento universitario y la discapacidad
Al explicar su voto negativo, Biella centró su discurso en el sostenimiento de la educación superior y en la necesidad de garantizar los fondos para las universidades públicas, tema que se viene discutiendo con fuerza en la política nacional. Para el legislador, el recorte en el financiamiento universitario iba en contra de la formación de los jóvenes.
“Necesitamos generar conciencia y los fondos necesarios para que nuestros jóvenes puedan estudiar, capacitarse y el día de mañana emprender su propia vida y ser autosuficientes”, sostuvo Biella ante el resto de los diputados, al justificar su posición frente al Presupuesto 2026.
El legislador también puso el acento en el efecto que el capítulo 11 podía tener sobre las personas con discapacidad, uno de los colectivos más sensibles en cualquier discusión presupuestaria. Recordó que la asistencia estatal no se reduce a las pensiones, sino que abarca una serie de insumos y servicios básicos que, sin financiamiento adecuado, quedarían comprometidos.
En ese punto, remarcó la importancia de cubrir prestaciones esenciales vinculadas a la discapacidad. “Es fundamental garantizar los elementos mínimos necesarios: pañales, sillas de ruedas, cuidadores y el valor que deben percibir quienes los asisten”, señaló el diputado salteño, al marcar su desacuerdo con el texto del oficialismo.
Apoyos salteños al oficialismo y puja política en Diputados
Aunque Biella se distanció del capítulo 11, otros representantes de Salta optaron por respaldar la redacción original. Carlos Zapata, Julio Moreno Ovalle, Eliana Bruno y María Gabriela Flores, del bloque La Libertad Avanza, acompañaron la propuesta tal como había sido enviada. También lo hicieron Pablo Outes y Yolanda Vega, de Innovación Federal, quienes se alinearon con el oficialismo en esta votación puntual.
La división de posturas dentro de la propia bancada de Innovación Federal dejó en evidencia las tensiones que genera el Presupuesto 2026 en torno a temas como la política universitaria, los programas asociados a la discapacidad, la AUH y los subsidios energéticos, con impacto directo sobre las provincias. De este modo, el proyecto avanzó en general, pero sin uno de los capítulos clave que buscaba modificar normas previamente tratadas por el Congreso.

