El casamiento conocido como “Cafayate Fantasy”, realizado en la zona de la Quebrada de las Conchas, volvió a quedar en el centro de la escena después de que se difundiera el presunto permiso que habría permitido el evento en plena reserva natural de Cafayate. El documento, que menciona un casamiento programado para marzo de 2026, presenta múltiples detalles formales que ahora son examinados para determinar si realmente pertenece a la administración pública provincial o si se trata de una autorización apócrifa.
La copia del supuesto permiso fue publicada por el canal TN y, desde entonces, empezó a circular en distintos medios y redes sociales, donde se multiplicaron las dudas sobre su validez. En la hoja se hace referencia expresa a un pedido de permiso para la “realización de evento” vinculado al casamiento, lo que encendió todavía más la discusión en torno a cómo se habilitó la utilización del área protegida en Cafayate.
La difusión del documento derivó en intervenciones de funcionarios y del Ministerio Público, que buscan establecer si ese texto fue efectivamente emitido por un organismo oficial o si el casamiento se llevó a cabo sin una autorización correcta para ocupar parte de la reserva natural.
Irregularidades formales en el permiso difundido
Según se observa en la imagen del permiso que trascendió públicamente, la hoja está fechada el 11 de diciembre de 2025 y lleva como encabezado el nombre del Ministerio de Ambiente y Producción Sustentable. Sin embargo, la estructura general del escrito y varios detalles de forma despertaron sospechas sobre su autenticidad y sobre si responde o no al formato habitual de los trámites administrativos utilizados en la provincia.
Entre los puntos señalados por especialistas y fuentes consultadas se mencionan errores de ortografía, palabras mal separadas, problemas de tipeo y un diseño que no coincidiría con los modelos que se usan de manera estándar en documentos oficiales. En uno de los párrafos se lee la frase: “A su consideración [sic]. Siendo notificados y realizando las evaluaciones pertinentes al pedido de permiso para realización de evento a realizarse con fecha en marzo 2026”, redacción que también fue cuestionada.
Otra observación tiene que ver con la forma en que está redactado el cuerpo del permiso. De acuerdo con lo que se difundió, el texto no seguiría el esquema típico de las resoluciones o autorizaciones emitidas desde las dependencias estatales, lo que alimenta las dudas sobre el origen efectivo del documento vinculado al casamiento en Cafayate.
Datos de la solicitante y firma atribuida al secretario de Ambiente
El permiso menciona como responsable del pedido a Lucía Belén Grajales Soriano, identificada dentro del texto como “propietaria de sección [sic] Catastral Nro. 6536”. Esa referencia forma parte del detalle de la persona asociada a la solicitud para realizar el casamiento en la reserva de Cafayate y fue incorporada en el mismo párrafo donde se describe el evento.
Además, en la parte inferior del documento aparece una firma atribuida al secretario de Ambiente, Alejandro Aldazábal. De acuerdo con lo que trascendió en los medios nacionales y locales, la rúbrica llamaría la atención porque se vería como un recorte colocado sobre la hoja membretada, con un tono distinto al resto del contenido, lo que sumó nuevos interrogantes sobre cómo se confeccionó la autorización.
Estas particularidades llevaron a que distintos actores vinculados a la causa analizaran no solo el texto, sino también el aspecto visual del permiso, ya que el contraste entre la supuesta firma de Aldazábal y el resto del documento podría indicar un montaje o una manipulación del archivo original.
Intervención de la fiscalía de Cafayate y avances de la causa
La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, se refirió públicamente al permiso exhibido y remarcó las inconsistencias detectadas en su análisis preliminar. Según explicó ante la prensa, además de las faltas ortográficas, el documento “presenta una estructura que no es acorde a este tipo de pedidos”, dejando asentado que el contenido no se ajustaría al modelo formal que se aplica para estas gestiones.
Con estos elementos sobre la mesa, el papel que habría habilitado el casamiento en la Quebrada de las Conchas quedó bajo estricta revisión en el marco de la investigación. Las actuaciones apuntan a determinar si el evento “Cafayate Fantasy” contó con un permiso válido, emitido por autoridad competente, o si se utilizó un documento irregular para justificar su realización dentro de la reserva natural.
Fuente:Que Pasa Salta

