Cómo un periodista venezolano convirtió la espera en una puerta para llegar a Messi en el Mundial 2026

Desde Estados Unidos, Manu Gutiérrez relató cómo armó su camino en coberturas internacionales hasta instalarse entre las historias del torneo.

En plena Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, un periodista venezolano quedó en el centro de la escena por una rutina que mezcla paciencia, lectura del momento y muchas horas de espera en la zona mixta. Se trata de Emanuel “Manu” Gutiérrez, de 30 años, quien logró entrevistas con figuras como Messi y Jude Bellingham mientras cubre el torneo para un canal independiente. Su trabajo empezó a circular con fuerza en redes sociales y también puso el foco en el recorrido personal y profesional que lo llevó hasta uno de los espacios más competitivos del periodismo deportivo internacional.

Lejos de una aparición aislada, Gutiérrez explicó que detrás de cada acercamiento hay preparación previa, una decisión sobre dónde ubicarse y la constancia de quedarse en el lugar indicado hasta que aparezca la oportunidad. En esa dinámica, la espera se volvió parte central de su método. También contó que, por su parálisis cerebral motriz y el uso de silla de ruedas, muchas veces queda por debajo del campo visual de los futbolistas, una dificultad concreta dentro de coberturas con tanta demanda y movimiento.

Su historia no empezó en este Mundial. Antes hubo formación, trabajo en radio, una mudanza forzada desde Venezuela a Estados Unidos y la decisión de abrir su propio medio en 2023 luego de no encontrar lugar en otras estructuras. Más tarde llegaron la acreditación para la Copa América 2024, el acceso al sorteo del Mundial y, finalmente, la cobertura actual, donde su nota con Messi terminó de ampliar su alcance.

La espera fue clave para que el periodista venezolano se hiciera lugar cerca de Messi

Gutiérrez describió con claridad cómo se trabaja en la zona mixta de un Mundial. Allí no alcanza con estar acreditado: también hace falta anticiparse, elegir bien el sitio y sostener la presencia durante largo rato. “Vos preparas el lugar. Decidis estar ahí, esperar dos horas. La perseverancia”, contó al explicar de qué manera busca el momento justo para intentar una pregunta después de un partido o de una actividad oficial.

En su caso, esa lógica de cobertura tiene además una exigencia extra. Al desplazarse en silla de ruedas, muchas veces queda en una posición más baja que el resto de los cronistas. Por eso señaló la ayuda que recibió durante uno de sus intentos de acercarse al capitán argentino. “Estoy en mi silla de ruedas. Obviamente, estoy en un nivel mucho más abajo. En el campo visual del futbolista muchas veces no me ve. Entonces, ese gesto que tuvo Nicolás fue tremendo para que Leo me pudiera ver”, dijo sobre la intervención del jefe de prensa de la selección argentina.

Ese primer contacto con Messi no se dio bajo la misma lógica que utiliza hoy. Según relató, en aquella ocasión previa al Mundial había preparado todo al detalle por miedo a quedarse en blanco. “Cuando entrevisté a Messi la primera ocasión, antes del mundial, sí la preparé todo. Porque tenía nervios de que si me tocaba entrevistarlo me quedara sin palabras o se me nublara la mente. Porque como todos, yo primero fui, antes que periodista, fui hincha, fui fanático de Leo”, recordó.

Ahora, en cambio, explicó que transitó el torneo con una postura distinta. “En este mundial he dejado que todo fluya”, afirmó. Ese cambio no implicó improvisación total, sino otra forma de manejar la presión en una cobertura donde cada nota depende de segundos, ubicación y reacción. Así consiguió sumar entrevistas con figuras de primer nivel y transformarse en una cara reconocible dentro del circuito mediático de la competencia.

Antes del Mundial 2026, su camino tuvo radio, migración y un medio propio

La relación de Gutiérrez con el fútbol viene de la infancia. Según contó, en su casa el deporte ya ocupaba un lugar fuerte por la afición de su padre, y eso lo fue acercando cada vez más a ese mundo. “Desde muy pequeño, me encanta el fútbol. Mi papá es muy aficionado al fútbol y yo antes de ver caricaturas o programas infantiles, prefería poner un partido de fútbol”, recordó al explicar de dónde nació ese interés.

Como no podía practicar deportes por su condición física, buscó otra manera de mantenerse cerca de la pelota. En la adolescencia apareció el periodismo como una posibilidad concreta, impulsada por un amigo del rubro. “Desde que yo tenía como trece o catorce años empecé a buscar seminarios de periodismo deportivo”, explicó. A los 15 años empezó a desempeñarse como productor de radio en su ciudad natal, un paso inicial que después se convirtió en carrera.

El recorrido, sin embargo, quedó atravesado por su salida de Venezuela en 2016. Gutiérrez vinculó esa mudanza con la crisis humanitaria y eléctrica en su país, y marcó el impacto que eso tuvo sobre sus estudios. “En 2021 apenas yo me gradúo de periodista en una universidad en Venezuela, pero yo estudiando desde aquí, de Estados Unidos, porque en 2016 tuve que dejar el país y eso fue tremendo, porque por la situación que había en Venezuela, eléctrica, humanitaria, las notas no llegaban, los trabajos se perdían”, relató.

Ya instalado en Estados Unidos, continuó su formación y siguió ligado al oficio. El punto de quiebre llegó en 2023, cuando decidió lanzar su propio medio después de no hallar oportunidades en otras plataformas. Desde entonces empezó a gestionar sus acreditaciones por cuenta propia. “En 2024 me acredité para la Copa América”, señaló. Esa experiencia fue, según su versión, el escalón previo para acceder luego al sorteo del Mundial y, finalmente, a la Copa del Mundo 2026.

El respaldo del público argentino y el análisis de Messi y la Selección

Dentro del crecimiento de su trabajo, Gutiérrez marcó un vínculo especial con la audiencia argentina. Según dijo, una parte fuerte de sus redes proviene de ese país. “El 40% de nuestras redes es de público argentino, a pesar de que soy venezolano. Me han abrazado muchísimo en su país y eso lo valoramos, lo cuidamos con mucha responsabilidad”, expresó en Infobae en Vivo A las Nueve.

También habló del acompañamiento de colegas de distintos lugares y mencionó apoyos puntuales. “Los colegas de Argentina y de otros países, obviamente, han estado muy atentos, siempre, queriendo saber un poco más de nuestra historia, respaldando nuestro trabajo, apreciándolo”, sostuvo. En esa misma línea, agregó: “Marcelo Tinelli, que también está trabajando ahí con ustedes en Infobae me ha apoyado muchísimo. Y en Infobae como tal, fue uno de los primeros también que me entrevistó, así que le, le guardo mucho cariño”.

En paralelo a la repercusión pública, remarcó que la cobertura del Mundial tiene un costado familiar decisivo. Su padre lo acompaña en las tareas diarias y participa del registro del material. “Cumplirlos al lado de mi padre y que mi padre sea un espectador en primera fila y sea protagonista, porque tengo que decir que mi padre es un hombre, ya de 56 años. Él no está muy dado a la tecnología. Es primera vez que él tiene que grabar, tiene que filmar, pero ha hecho el esfuerzo de ir aprendiendo y quién diría que sus grabaciones llegarían al punto que están llegando”, señaló.

Además de contar su experiencia en la cobertura, Gutiérrez se refirió al rendimiento de la Selección argentina en el torneo, con eje en el partido ante Egipto. “Argentina el otro día ante Egipto mandó un mensaje muy importante. Si bien es cierto, el juego es un factor clave y obviamente sabemos que Argentina no está todavía en el tope de sus condiciones futbolísticas. Yo creo que mandó un mensaje clave y es que para eliminar a Argentina no basta con tirarlo una ni dos veces a la luna, sino que hay que literalmente arrancarle el corazón”.

Luego completó esa mirada con una lectura sobre el recorrido competitivo del plantel. “Arrancarle el corazón a un campeón es tremendo. Y lo valoro muchísimo porque este grupo de jugadores lo ha ganado todo. Ha ganado el mundial, ha ganado la Copa América dos veces, la Finalísima, ha quedado primero en las eliminatorias y aun así este equipo no se sacia, no se llena y eso es muy peligroso”.