La investigación por la muerte de Ángel López sumó un dato clave que produjo un cambio en la causa, pero no alteró la situación de los padres detenidos. Un estudio histopatológico incorporado al expediente indicó que el nene de 4 años tenía una infección respiratoria grave y sin tratamiento, cuadro que habría sido determinante en su fallecimiento en Comodoro Rivadavia. Aun así, la fiscalía sostuvo que Mariela Beatriz Altamirano y su pareja, Michel Kevin González, seguirán privados de la libertad mientras avanza el caso Ángel y se terminan de definir las responsabilidades penales.
El nuevo informe fue pedido dentro de la causa que investiga qué pasó con el chico. Según fuentes con acceso al expediente, ese análisis de tejidos cambió el enfoque médico que hasta ahora guiaba parte de la pesquisa. En un primer tramo, los investigadores analizaban si las lesiones halladas en la cabeza del niño podían explicar por sí solas la muerte. Ahora, el resultado pericial corrió esa hipótesis como causa directa del deceso y puso el foco en un proceso respiratorio severo.
El cambio en el caso Ángel quedó marcado por una pericia sobre los pulmones y la falta de oxígeno
El estudio microscópico fue realizado por el laboratorio regional de investigación forense del Ministerio Público Fiscal de Chubut, a pedido de la médica forense Eliana Bévolo. De acuerdo con lo incorporado a la causa, los especialistas detectaron bronquiolitis aguda en varias zonas de ambos pulmones. Además, en una parte del pulmón izquierdo registraron bronconeumonía.
Ese mismo examen también consignó “laringitis aguda con mucho edema” y una faringoamigdalitis aguda. En conjunto, los hallazgos describieron un cuadro respiratorio severo. Para los peritos, esa afección habría tenido un peso central en la muerte del nene, algo que no figuraba en la línea principal sostenida hasta el momento dentro del expediente.
Junto con eso, los forenses señalaron que Ángel atravesó un período de hipoxia antes de morir. Según las fuentes, esa falta de oxígeno no se dio de golpe, sino durante un lapso estimado de entre 6 y 12 horas. “La falta prolongada de oxígeno produjo daño en el cerebro, el tronco encefálico, los riñones y otros órganos”, remarcaron las fuentes consultadas sobre el contenido del informe.
Hasta la incorporación de esta pericia, la investigación tenía bajo análisis más de 20 lesiones cerebrales encontradas en la cabeza del chico. En ese escenario, se estudiaba la posibilidad de un síndrome del sacudón. Sin embargo, el resultado histopatológico se inclinó por descartar esa explicación como motivo directo del fallecimiento.
Los padres detenidos seguirán bajo investigación mientras la fiscalía sostiene otra figura penal
Pese a este cambio en la determinación médica, la situación procesal de Altamirano y González no se modificó. Ambos siguen detenidos. Desde el Ministerio Público Fiscal indicaron que la acusación continuará orientada hacia una figura distinta al homicidio que se había manejado al comienzo de la pesquisa.
Fuentes del caso señalaron que la fiscalía avanzará “por la figura del abandono seguido de muerte”. A la vez, aclararon que dentro del expediente siguen presentes los elementos vinculados con lesiones y presuntos malos tratos, en el marco de la acusación que sostiene que el niño fue dejado morir sin la asistencia necesaria.
El fiscal jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, sostuvo esa posición al referirse al alcance del nuevo informe. “Para mí nada cambió, hay un niño fallecido y los responsables son los inculpados”, afirmó a Crónica. Además, agregó: “Resta mucho por profundizar y establecer las responsabilidades de todos los involucrados en este caso”.
Olazábal también anticipó que, una vez que la pericia quede concluida, se pedirán mayores precisiones. “Cuando tengamos el informe final pediremos precisiones y designaremos consultores expertos para que nos aporten conclusiones. No nos vamos a quedar con un solo dictamen”, subrayó.
La autopsia preliminar había planteado otra hipótesis y todavía falta la conclusión final
La autopsia preliminar fue realizada por Bévolo el 7 de abril. En esa etapa inicial, la forense había asentado como causa probable del fallecimiento “una muerte cerebral vinculable a una hipertensión endocraneana por edema cerebral difuso y generalizado asociado a herniación de las amígdalas cerebelosas vinculable a hemorragia subaracnoidea”.
Con el resultado histopatológico ya agregado al expediente, la médica todavía debe avanzar en su conclusión definitiva para establecer “la causa eficiente de muerte”. Ese paso aparece como una instancia central para terminar de fijar el cuadro médico completo y para ordenar las próximas medidas dentro del proceso penal.
Mientras tanto, el expediente mantiene abiertas distintas líneas de análisis. Entre ellas, una apunta a determinar en qué contexto se enfermó Ángel y si ese cuadro pudo agravarse por falta de atención o por situaciones previas de maltrato que ahora son materia de investigación.
Los antecedentes que observa la fiscalía sumaron relatos sobre maltrato y un llamado por dificultades respiratorias
Dentro de esa reconstrucción, una de las hipótesis bajo revisión menciona que el nene pudo haberse enfermado en un contexto de malos tratos. Fuentes del caso dijeron a Infobae que los investigadores creen que Ángel pudo haber desarrollado ese cuadro porque, según la sospecha fiscal, Altamirano y González “lo bañaban con agua fría”.
Ese punto ya había aparecido en una audiencia de formalización realizada el 14 de abril. Allí declaró una maestra de apoyo del jardín al que asistía el niño. Según ese testimonio, el 26 de marzo Ángel “estaba angustiado”, por lo que se intervino para saber qué ocurría. De acuerdo con lo reproducido por Diario Crónica, en esa entrevista el chico habría dicho que “lo habían bañado con agua fría y que él quería agua calentita”.
En esa misma audiencia, el fiscal Facundo Oribones también citó la declaración de un hombre vinculado a Altamirano. Según esa versión, el testigo dijo haber visto episodios de maltrato por parte de la mujer y situaciones de descuido hacia otro hijo suyo en Misiones. Siempre según lo expuesto en esa instancia judicial, relató que lo dejaba “encerrado para salir de noche”, que lo golpeaba cuando pedía comida y que “lo castigaba con duchas de agua fría”.
A ese cuadro se agregó un dato registrado en la llamada al servicio de emergencias del 5 de abril. El aviso refería a un menor con “dificultades respiratorias”, un punto que cobró mayor relevancia después del nuevo informe pericial. Según consta en la causa, en ese momento la madre del niño declaró ante la Policía: “Hace aproximadamente una hora, a las 7 aproximadamente, momentos en que me encontraba en otro dormitorio tomando mates, voy a ver a mi nene por haberse hecho encima. Por tal motivo, lo cambié y lo trasladé a otro dormitorio donde comenzó a dormir. Minutos más tarde, cuando estaba nuevamente en el living comedor tomando mates, empiezo a constatar que mi hijo no emitía ruido alguno, extraño porque el de costumbre es de roncar cuando duerme. Inmediatamente doy ingreso a la habitación, y es ahí cuando constato que se encontraba inhalando y exhalando con dificultad “dificultades respiratorias”. Es por ello que me empiezo a desesperar, nunca le había sucedido algo similar, lo tome con ambos brazos y le golpeaba la espalda por si algo le obstruía. Pero no, seguía igual, ahí es que lo recuesto nuevamente y empiezo a practicar maniobras de RCP, reanimaciones cardiopulmonares. A lo que en el lapso de unos 35 minutos aproximadamente, continuaba igual. Opto en tal sentido por apartarme, y llamar al Número de Emergencias 107 a fines de que asistan a mi nene. Desconozco el motivo por el cual se encuentra en este estado, no está enfermo ni nada, me tomo de sorpresa y no sabía qué hacer”.
En su descargo ante la Justicia, la mujer mantuvo esa misma versión. Por ahora, la causa sigue abierta a la espera del informe final forense y de las nuevas medidas anunciadas por la fiscalía.

