domingo, mayo 17, 2026

Megaoperativo por abigeato en el valle de Lerma complica al “Gordo Aguirre” y a “La Payasa”

Investigan a una banda por robos de ganado en el valle de Lerma tras un fuerte despliegue policial en la zona norte de la ciudad de Salta.

Un amplio operativo contra el abigeato en el valle de Lerma terminó con nueve personas detenidas en la zona norte de la ciudad de Salta y dejó bajo la lupa a dos supuestos jefes de la organización: el “Gordo Aguirre” y una mujer apodada “La Payasa”. El despliegue incluyó 16 allanamientos simultáneos, donde se secuestraron millones de pesos, dólares, maquinaria, documentación y carne sin respaldo legal, en el marco de una causa que investiga robos de ganado en distintas localidades rurales de la región.

La investigación apunta a una estructura que, según los datos oficiales, habría venido operando desde hace años en distintos puntos del valle de Lerma, afectando a productores de Rosario de Lerma, Chicoana, El Carril, Cerrillos, La Silleta, Campo Quijano, San Agustín y San Lorenzo. Parte de la carne robada habría sido insertada en el circuito comercial a través de carnicerías señaladas como pantalla.

El procedimiento fue dirigido por el fiscal penal Daniel Escalante y contó con la coordinación del Ministerio de Seguridad provincial, a cargo de Gaspar Solá Usandivaras, con la participación de más de 120 efectivos policiales que trabajaron en forma conjunta durante los allanamientos en la capital salteña.

Organización delictiva en el valle de Lerma: el rol del “Gordo Aguirre” y de “La Payasa”

De acuerdo con la causa, en la punta de la supuesta banda de abigeato en el valle de Lerma figuran el “Gordo Aguirre” y “La Payasa”, a quienes los investigadores describen como los principales referentes de la estructura. Ambos aparecen señalados como responsables de coordinar la logística y de sostener, durante al menos una década, el funcionamiento de la red que atacaba fincas ganaderas de la zona.

Las actuaciones judiciales indican que el grupo no trabajaba de manera improvisada, sino con un esquema interno bien definido. Había integrantes encargados de estudiar los campos y elegir los blancos, otros se ocupaban del robo directo de los animales y un tercer núcleo se dedicaba a la faena clandestina. Un último eslabón era el responsable de sacar la carne al mercado, aprovechando comercios formales como fachada.

Según surge de los registros, la banda realizaba tareas previas de observación sobre los productores: controlaban horarios, movimientos y rutinas familiares. A partir de esa información, seleccionaban qué animales sustraer y en qué momento actuar para reducir los riesgos. Ese seguimiento estaba acompañado por mensajes que aparentaban cordialidad pero que, de acuerdo con la investigación, funcionaban como una forma de presión sobre los dueños de las fincas.

Los pesquisas sostienen que este modo de operar permitió que los ataques se repitieran en distintos departamentos del valle de Lerma, con un patrón similar: ingreso a los campos, traslado de los animales a lugares de faena no habilitados y posterior distribución de la carne en puntos de venta ya identificados en la causa.

Detenciones, allanamientos y secuestros en la zona norte de la ciudad de Salta

El operativo principal se llevó a cabo en la zona norte de la ciudad de Salta, donde se concretaron 16 allanamientos simultáneos y se detuvo a nueve personas vinculadas al abigeato. En los domicilios requisados, los investigadores informaron el hallazgo de cerca de 19 millones de pesos, alrededor de 20 mil dólares, máquinas ligadas a la actividad ganadera, gran cantidad de documentación y productos cárnicos sin la certificación exigida.

Toda la mercadería retenida quedó a disposición de la Justicia para su análisis. En paralelo, se inició un peritaje sobre la documentación y los registros encontrados, con el objetivo de reconstruir la ruta del dinero, la posible conexión con otros implicados y el volumen real del negocio ilegal que habría movido esta organización en el valle de Lerma.

El ministro de Seguridad, Gaspar Solá Usandivaras, destacó la magnitud del procedimiento al señalar que “fue un golpe clave a una estructura que venía afectando durante años a los productores”, y remarcó que lo investigado no corresponde a un hecho aislado, sino a una sucesión de robos reiterados que ya habían sido denunciados por damnificados de la zona rural.

En esa misma línea, fuentes vinculadas a la causa remarcaron que entre los elementos incautados hay registros que podrían vincular la carne decomisada con determinadas carnicerías, lo que abre una nueva etapa de la investigación enfocada en el circuito comercial que habría permitido colocar el producto en el mercado local.

Cómo operaba la banda de abigeato y qué se investiga ahora

Los indicios reunidos hasta el momento muestran que los integrantes del grupo de abigeato que operaba entre el valle de Lerma y la ciudad de Salta se distribuían tareas para sostener la actividad en el tiempo. Mientras algunos marcaban los campos y organizaban los movimientos, otros se centraban en la logística de traslado y faena, aprovechando galpones y espacios alejados de los cascos urbanos.

La carne resultante, de acuerdo con lo que surge de los allanamientos, era fraccionada y derivada a puntos de venta que simulaban operar de manera regular. La documentación y las máquinas secuestradas podrían ayudar a precisar la cantidad de animales robados, el número de operaciones realizadas y la posible participación de más personas, tanto en zonas rurales como en la ciudad.

Los detenidos registran antecedentes por delitos contra la propiedad y por abigeato agravado, factor que, según los investigadores, refuerza la hipótesis de una organización con experiencia previa en este tipo de maniobras. La causa permanece en plena etapa de investigación, con sospechosos ya identificados que siguen prófugos y diversas líneas abiertas para determinar si la red se extendía más allá de los nombres ya imputados.