lunes, mayo 18, 2026

Nafta y bolsillos en alerta: cómo sube el precio por la inflación

Los combustibles aumentaron casi el doble que el indice de inflacion y obligan a muchos automovilistas a recalcular sus gastos y el tipo de nafta que cargan.

La nafta volvió a quedar en el centro de la escena por el fuerte aumento de su precio, que ya corre muy por delante de la inflación y obliga a muchos conductores a cambiar de surtidor y de producto. Según datos oficiales recientes, la nafta súper es la más vendida y, al mismo tiempo, la que más se encareció en el último año en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde los ajustes de los combustibles superaron ampliamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Los números de la Secretaría de Energía muestran que, en enero, uno de cada dos litros de combustible vendidos en CABA fue de nafta súper, a pesar de que es el producto que más sintió el impacto de la inflación en su precio de venta al público. Esa combinación de alta demanda y fuertes subas viene marcando la tendencia del mercado de combustibles, que en los últimos 12 meses aumentó casi el doble que el índice general de inflación.

El caso más representativo es el de YPF en CABA, donde la nafta súper pasó de $1.173 por litro a $1.920 en un año. En paralelo, las variantes premium y los gasoils también mostraron incrementos importantes, aunque algo menores, mientras Axion y Shell aplicaron subas similares sobre sus pizarras. Todo esto se da en un contexto donde la inflación general avanzó 33,1% entre febrero de 2025 y febrero de este año, muy por debajo del ajuste registrado en los surtidores.

La nafta super concentra la demanda y lidera las subas de precio

De acuerdo con la información oficial, en enero se vendieron en CABA 40.752,05 m3 de nafta súper, volumen que más que duplica al de la nafta premium, que llegó a 21.979,90 m3. Bastante por detrás quedaron los gasoils: 9.629,43 m3 de gasoil ultra y 8.864,83 m3 de gasoil común. Es decir, alrededor de la mitad del combustible que se comercializa en la Ciudad corresponde a nafta súper, el producto más castigado por los aumentos en este período.

Esa preferencia por la nafta súper no impidió, sin embargo, que las ventas se resintieran. Siempre tomando enero como referencia, los despachos de este combustible mostraron una caída interanual de 3% en CABA. Al mismo tiempo, la nafta premium tuvo un leve repunte de 2%, lo que sugiere que una parte de los usuarios mantuvo o incluso reforzó el consumo de productos de mayor calidad pese al avance de la inflación y el precio más alto.

En el caso del gasoil, el comportamiento fue dispar: el gasoil común se desplomó 11% en ventas, mientras el gasoil ultra creció 4% interanual. Este movimiento refuerza la lectura del informe oficial, que vincula los cambios en la demanda con la estrategia de las empresas: los incrementos más marcados recayeron sobre los productos masivos, como la nafta súper, y eso derivó en variaciones distintas en cada segmento de combustible.

La Secretaría de Energía detalla que, con este esquema, las compañías definieron políticas de precio diferenciadas según el tipo de combustible, aprovechando el peso que tiene la nafta súper en el total de ventas y su fuerte exposición al impacto de la inflación. De esta manera, el producto más elegido se convirtió también en el más caro en términos de variación porcentual en los últimos 12 meses.

Los combustibles suben casi el doble que la inflacion en un año

Al mirar el cuadro general, el informe remarca que, en los últimos 12 meses, los combustibles vendidos en estaciones de servicio se encarecieron hasta 63,6%, muy por encima del 33,1% de inflación medida por el IPC entre febrero de 2025 e igual mes de este año. La nafta super de YPF en CABA es el caso que mejor muestra esta brecha con la inflacion, ya que fue el producto que más aumentó dentro del mercado.

En marzo de 2025, la nafta súper de YPF se vendía a $1.173 por litro en las estaciones de CABA. Hoy el mismo litro se ubica en $1.920, lo que implica un salto de 63,6% y una diferencia concreta de $747. Esa variación casi duplica la inflación oficial del período y, al mismo tiempo, recae sobre el combustible que concentra aproximadamente la mitad del volumen total de ventas en la Ciudad.

La comparación con el índice general de precios muestra con claridad la tendencia: mientras el IPC avanza a determinado ritmo, los surtidores se mueven bastante más rápido. El propio análisis enfatiza que, al contrastar el 63,6% de suba en la nafta súper con el 33,1% de inflación, el combustible más popular terminó aumentando casi el doble que el promedio de precios de la economía en los últimos 12 meses.

Por ahora, la comparación con marzo de este año todavía no está disponible, ya que los datos oficiales de inflación de ese mes se conocerán recién el 14 de abril. Hasta entonces, el último registro completo es el de febrero, que ya alcanza para confirmar que la nafta y el gasoil vienen escalando a un ritmo mucho mayor al del resto de los bienes y servicios relevados en el IPC.

YPF, Axion y Shell: cuanto subio cada nafta en CABA

El relevamiento también detalla cómo se movieron los precios de las distintas empresas en la Ciudad. En el caso de YPF, la nafta premium pasó de $1.449 por litro en marzo de 2025 a $2.145 en la actualidad, lo que representa una suba de 48% y un encarecimiento de $696. Aunque el porcentaje es menor que el de la nafta súper, el aumento sigue siendo significativo frente a la inflación general.

Algo similar ocurrió con el gasoil de mayor calidad de YPF, comercializado como infinia diésel. En marzo de 2025 se ubicaba en $1.448 y hoy se vende a $2.128 por litro, con un incremento de 46,9% y una diferencia de $680. Estos porcentajes muestran que, si bien las líneas premium subieron menos que la súper, también quedaron por encima del IPC del período, reforzando el impacto de la inflación en el precio final de los combustibles.

En el caso de Axion, algunas estaciones de servicio ofrecían en marzo de 2025 la nafta súper a $1.214. En la actualidad, el mismo producto se consigue a $1.937, lo que implica un alza de 59%. Por su parte, Shell pasó de $1.238 a $1.990 por litro en su nafta súper, con una variación de 60,7% en un año, también por encima de la inflación.

El informe aclara que, más allá de estas referencias, “hoy cada estación de servicio maneja sus propios precios, dependiendo de la demanda y su estrategia de negocios”, por lo que es posible que en la práctica se encuentren números diferentes a los utilizados en el análisis. Aun así, las cifras difundidas permiten trazar un panorama general del comportamiento de los combustibles en CABA.

Factores internos y contexto internacional en el aumento de la nafta

En el documento se señala que la aceleración de los precios de la nafta y el gasoil no empezó con los últimos conflictos internacionales. De hecho, los ajustes más fuertes ya venían registrándose desde antes y se vinculan sobre todo con cuestiones internas, que el texto describe como factores “que poco tienen que ver con el escenario internacional”.

En las últimas semanas, a partir del inicio de la guerra en Medio Oriente, el valor de la nafta y el gasoil subió 15%. Sin embargo, el análisis remarca que esta guerra no explica el grueso de la escalada, dado que la inflación de combustibles ya se observaba con claridad en los meses previos y se fue consolidando en los surtidores a lo largo de todo el último año.

Dentro de este marco, las empresas del sector definieron esquemas de precio que apuntan de manera particular a los combustibles con mayor nivel de demanda. El informe destaca que las estaciones de servicio fijan los valores “estratégicamente dependiendo de la demanda del mercado”. En ese contexto, la mayor presión de aumentos recayó sobre la nafta súper, que sigue siendo el combustible más elegido por los automovilistas.

Como resultado de esta política, las estadísticas de enero en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires muestran una baja interanual de 3% en las ventas de nafta súper, al tiempo que la nafta premium avanzó 2% y el gasoil ultra creció 4%, mientras el gasoil común cayó 11%. Estas variaciones cerraron el período analizado en el informe oficial.