El relator deportivo Marcelo Araujo, una de las voces más reconocidas del fútbol argentino, murió este lunes a los 78 años tras permanecer varios días internado en una clínica privada por problemas de salud que se venían prolongando en el tiempo. Su fallecimiento cierra una etapa clave de las transmisiones de primera división en la televisión nacional, donde su estilo de relato quedó asociado a décadas de partidos, frases repetidas en todas las canchas y programas que marcaron audiencia en todo el país.
Nacido como Lázaro Jaime Zilberman, Araujo construyó una trayectoria que lo llevó desde sus inicios en un barrio porteño hasta convertirse en figura central de las transmisiones deportivas más vistas, con presencia constante tanto en TV abierta como en radio. Su forma de relatar partidos de la máxima categoría lo volvió una referencia inevitable para varias generaciones de hinchas.
El periodista atravesó en los últimos días una internación en una clínica privada, donde era atendido por complicaciones de salud que arrastraba desde hacía tiempo. Finalmente, este lunes se confirmó su muerte, noticia que rápidamente circuló entre colegas, canales deportivos y seguidores de todo el país que crecieron escuchando sus relatos de primera división.
la trayectoria de marcelo araujo en el fútbol argentino y la construcción de un estilo inconfundible
Con el nombre de Lázaro Jaime Zilberman en su documento, Marcelo Araujo había nacido en junio de 1947 en el barrio de Villa Crespo, en la ciudad de Buenos Aires. Con el paso de los años, eligió ese seudónimo con el que se haría popular y con el que se mantuvo durante décadas ligado al fútbol argentino, primero en radio y luego con fuerte presencia en la pantalla chica.
En la década del ’90 alcanzó su mayor nivel de exposición masiva. En esos años, Araujo se consolidó como una de las caras y voces centrales de la primera división gracias a su participación en “Fútbol de Primera”, el histórico ciclo que resumía cada fecha del torneo local. Allí se destacó por su modo de narrar, con énfasis particular en las jugadas de gol, frases cortas y recursos propios que lo diferencian de otros relatores de la época.
El programa “Fútbol de Primera” había comenzado al aire en agosto de 1985 y se mantuvo durante 25 años, pasando por distintas señales: primero en ATC (hoy TV Pública), después en Canal 9 y más adelante en ElTrece. En ese largo período, Araujo formó un dúo muy recordado con el periodista Enrique Macaya Márquez, combinación que quedó instalada en la memoria de los televidentes como una de las más influyentes de la crónica futbolera televisiva.
El estilo del relator fue descripto en distintas crónicas deportivas como innovador, con un manejo inteligente de los tiempos del partido y de los silencios, y una manera particular de enfatizar las jugadas decisivas. Su sello personal terminó influyendo en la forma en que se relataban los encuentros en la televisión abierta, sobre todo en los programas de repaso de la fecha, donde su voz se asoció directamente a los goles del fin de semana.
Aunque su etapa más recordada está vinculada a los años de mayor rating de “Fútbol de Primera”, su participación en la pantalla deportiva fue más amplia. Tras el final de aquel ciclo, sumó su presencia a otros envíos en los que se analizaba cada jornada de primera división, manteniéndose como una figura buscada por su experiencia y por el reconocimiento que generaba en la audiencia.
de fútbol de primera a fútbol para todos: la presencia constante de araujo en la tv abierta
Luego del largo recorrido dentro de “Fútbol de Primera”, Marcelo Araujo continuó en América TV con programas dedicados al análisis y al resumen de la fecha. Integró el elenco de “Fútbol, el debate” y “Noche de goles”, dos ciclos centrados en discutir jugadas polémicas, repasar goles y poner la lupa en el rendimiento de los equipos de la máxima categoría. Allí siguió ligado al día a día del torneo, adaptándose a un formato más conversado pero sosteniendo su rol central de relator y conductor.
Más adelante, en 2009, se sumó al proyecto “Fútbol para Todos”, espacio en el que volvió a ocupar el lugar de relator principal en varias transmisiones de primera división. Su participación en ese esquema reforzó la asociación entre su voz y los partidos del campeonato local, esta vez con mayor cantidad de encuentros disponibles en la televisión abierta a lo largo del país.
En esas transmisiones, Araujo mantuvo el sello que lo había caracterizado desde su irrupción en los ’90: un relato dinámico, lleno de expresiones propias y apodos que quedaban ligados a cada jugador. Esa forma de nombrar a los protagonistas se convirtió en marca registrada y sumó un componente de cercanía con el público, que muchas veces repetía esas denominaciones en la tribuna o en la mesa familiar.
La combinación entre su relato rápido y el uso de frases particulares terminó de consolidar su imagen como uno de los relatores más identificables de la primera división. De esta manera, su figura quedó asociada a distintas etapas del campeonato local, tanto en ciclos de resumen semanal como en la cobertura en vivo de los partidos más importantes.
Si bien su nombre se volvió conocido en todo el país principalmente por la TV, la influencia de su estilo también se extendió a nuevas generaciones de periodistas deportivos, que crecieron consumiendo esos programas y adoptando parte de sus recursos narrativos y formas de remarcar las jugadas.
la labor de marcelo araujo en radio y las frases que quedaron en el recuerdo
Además de la televisión, Marcelo Araujo tuvo una participación sostenida en la radio, medio en el que también dejó huella dentro del fútbol argentino. Durante 8 años estuvo al frente del ciclo “Araujo de Primera” en La Red, espacio desde el que analizaba la fecha, brindaba información de los equipos y mantenía entrevistas con protagonistas del mundo de la pelota. A eso se sumaron distintas colaboraciones en otras emisoras del país, siempre vinculadas a la cobertura futbolística.
En sus relatos incluía, cada tanto, toques de humor e ironía que lo diferenciaban de colegas más clásicos. Entre las expresiones que quedaron instaladas en la memoria colectiva aparecen “¿Estás crazy, Macaya?” y “¡Si lo hacés me voy!”, frases que se citan hasta hoy como parte de su repertorio más repetido. Esas muletillas trascendieron los partidos y pasaron a formar parte del lenguaje futbolero cotidiano, utilizadas por hinchas, periodistas y hasta protagonistas dentro del ambiente.
Su impronta terminó asociada no solo a los partidos que narró sino también a esas salidas al aire que se convirtieron en guiños compartidos por la audiencia. Con el tiempo, esas frases se usaron en compilados, homenajes y resúmenes históricos, reforzando la idea de que su voz y su estilo formaban parte de una época particular de las transmisiones deportivas en la Argentina.
Tras conocerse que Marcelo Araujo murió este lunes a los 78 años luego de varios días de internación en una clínica privada, distintos espacios vinculados al periodismo deportivo comenzaron a repasar su carrera, destacando su papel en “Fútbol de Primera”, sus años en radio y su participación en “Fútbol para Todos”, siempre ligado a la narración de la primera división del fútbol nacional.

