jueves, enero 22, 2026

Murió Alejandro San Millan, exintendente de Salta

Alejandro San Millan, exintendente de la ciudad de Salta y expresidente de la Cámara de Diputados, falleció a los 65 años después de atravesar una enfermedad prolongada. Referente del Partido Justicialista durante más de dos décadas, tuvo un rol clave tanto en la Municipalidad capitalina como en la Legislatura provincial.

El dirigente peronista salteño Alejandro San Millan murió a los 65 años, luego de una enfermedad que se extendió en el tiempo y lo mantuvo alejado de la escena pública. Su nombre quedó asociado a momentos decisivos de la política provincial: fue intendente de la ciudad de Salta, presidió la Cámara de Diputados y tuvo una presencia constante en el Partido Justicialista. A lo largo de más de veinte años, combinó cargos ejecutivos, bancas legislativas y responsabilidades partidarias tanto en la capital como en el interior.

Nacido en la ciudad de Salta el 25 de noviembre de 1960, Alejandro San Millan fue el menor de siete hermanos, hijo de Julio Argentino San Millán y Dora Alicia Ávila Alemán. Estaba casado con María Amalia de los Ríos y era padre de dos hijos, Alejandro y Francisco. Esos datos personales acompañaron un recorrido político que se inició con el regreso de la democracia y que se extendió hasta bien entrada la década de 2000.

Su muerte ocurrió tras una prolongada enfermedad y se da luego de una extensa participación en la vida institucional salteña. En distintos períodos ocupó funciones ejecutivas en municipios, fue legislador por dos departamentos y llegó a encabezar la conducción de la Cámara de Diputados, además de mantener una militancia activa dentro del justicialismo provincial.

San Millan y su peso en la Cámara de Diputados de Salta

Antes de convertirse en intendente capitalino, Alejandro San Millan consolidó su figura en la Legislatura. Ingresó a la Cámara de Diputados en 1989 representando al departamento Chicoana y renovó su banca de forma consecutiva hasta 1996. Luego pasó a ocupar una representación por el departamento Capital, donde continuó su tarea parlamentaria hasta 2001.

En ese extenso lapso, se transformó en uno de los dirigentes de mayor influencia dentro del recinto. San Millan llegó a presidir la Cámara de Diputados en cuatro períodos consecutivos y volvió luego a ocupar la titularidad del cuerpo hasta 2001. Bajo su conducción se aprobaron 164 leyes que abarcaron temas institucionales, laborales, sanitarios, de patrimonio y símbolos provinciales.

Entre las normas más recordadas de esa etapa se encuentran la Ley 6851, que dispuso la suspensión por 60 días de los procesos judiciales contra el Estado provincial, y la Ley 6856, centrada en una protección estricta del patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad de Salta. También se destacó la Ley 6860, que habilitó la expropiación de inmuebles del Ingenio San Isidro para avanzar en la creación de un parque industrial.

En el campo laboral y sanitario, el bloque de leyes impulsado durante esos años incluyó la Ley 6899, relacionada con la promoción del empleo, y la Ley 6903, que aprobó el estatuto de los trabajadores de la salud. Además, la Legislatura sancionó la Ley 6946, que definió la bandera oficial de la provincia, y la Ley 6999, destinada a conservar el casco histórico de Cachi. A ese paquete se sumó la Ley 7015, que autorizó la expropiación de un inmueble en Metán.

Ese período en la Cámara, donde Alejandro San Millan ocupó roles centrales, es señalado por excolaboradores como el momento de mayor peso institucional del dirigente, por la cantidad y variedad de normas aprobadas durante su presidencia del cuerpo.

De Chicoana a la intendencia: el recorrido politico de San Millan

La trayectoria pública de Alejandro San Millan no comenzó en la capital sino en el interior. Entre 1987 y 1989 se desempeñó como secretario de Gobierno de la Municipalidad de Chicoana, en los primeros años posteriores al retorno democrático. Desde ese cargo dio los primeros pasos en la gestión y tomó contacto con la administración municipal y las demandas de los vecinos.

Su vínculo con Chicoana fue más allá de lo institucional. Aunque desarrolló buena parte de su carrera en la ciudad de Salta, Alejandro San Millan mantuvo su residencia y una fuerte pertenencia a Chicoana, donde trabajó durante años como productor tabacalero. En paralelo, profundizó su participación en el Partido Justicialista y en distintos espacios de representación.

El punto máximo de su experiencia ejecutiva llegó cuando fue convocado a la intendencia capitalina. El 16 de noviembre de 2001 juró como intendente de la ciudad de Salta, en un contexto nacional complejo desde el punto de vista económico y social. Permaneció en el cargo hasta el 9 de diciembre de 2003, etapa que marcó el tramo más alto de su presencia en la gestión municipal.

Personas que trabajaron a la par de Alejandro San Millan recuerdan que mantenía un trato directo con los vecinos. Un familiar contó que “siempre tuvo un lugar para recibir y escuchar, más allá del cargo que ocupara. No abría una sede para una elección y la cerraba al día siguiente: trabajaba todo el año”, al describir la dinámica de sus espacios de atención a la militancia territorial y a la comunidad.

Después de dejar la intendencia y de cumplir su último mandato legislativo, se mantuvo varios años sin ocupar cargos electivos, aunque siguió ligado al ámbito político desde el justicialismo y diferentes líneas internas.

Su rol en el Justicialismo y su última candidatura

Dentro del peronismo salteño, Alejandro San Millan tuvo una trayectoria extensa. Durante más de veinte años estuvo vinculado al Partido Justicialista, participó en rearmados internos y se ubicó en diferentes alianzas según los momentos políticos a nivel provincial y nacional.

En 2019 volvió a competir en una elección interna, esta vez como precandidato a diputado provincial por la Lista 222 Unidad Justicialista del Frente de Todos. En esa campaña analizó el clima político del momento y expresó su preocupación por la centralidad de las redes sociales en la construcción de candidaturas. “Es necesario recuperar los partidos y que cada uno vuelva a las fuentes, porque hoy la política se hace en las redes y nos convertimos en candidatos virtuales”, afirmó entonces.

En esas mismas declaraciones, Alejandro San Millan dejó en claro su ubicación dentro del justicialismo y los límites de sus acuerdos. “Sigo siendo justicialista, pero no podía acompañar a Macri, porque ese es mi límite”, explicó, al detallar su alineamiento con Juan Carlos Romero en la escena provincial y con Sergio Massa a nivel nacional.

Su fallecimiento a los 65 años se produce luego de ese recorrido que combinó militancia partidaria, funciones ejecutivas municipales y un papel destacado en la Legislatura salteña, especialmente durante los años en que presidió la Cámara de Diputados.