Una mujer trans de 34 años falleció en el hospital de Rosario de Lerma luego de haber estado demorada en una comisaría local. La Unidad Fiscal de Femicidios interviene en la causa y ordenó medidas para determinar qué pasó dentro de la celda, mientras la familia espera la autopsia y en el Valle de Lerma circulan dudas sobre los primeros informes oficiales.
Una mujer trans de 34 años murió en el hospital de Rosario de Lerma después de haber permanecido privada de la libertad en una comisaría de esa ciudad del Valle de Lerma. La investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal de Femicidios, que trabaja con las primeras actuaciones y relevamientos para reconstruir los minutos previos al traslado al centro de salud. La persona fallecida fue identificada como Fernanda Ríos. Hasta el momento, la causa se mantiene en etapa preliminar, con medidas reservadas y pericias en curso.
Según los datos confirmados por fuentes judiciales, la intervención policial se inició en la noche del miércoles, alrededor de las 20.30, en inmediaciones de la Plaza Evita de Rosario de Lerma, un punto concurrido donde se cruzan vecinos, trabajadores y jóvenes de la zona. Allí, un móvil que patrullaba el sector detectó a cuatro personas consumiendo bebidas alcohólicas en la vía pública. Tres se habrían retirado sin inconvenientes y la mujer trans quedó en el lugar, donde se produjo la demora que derivó en el procedimiento contravencional.
De acuerdo con la primera reconstrucción oficial, la joven fue trasladada a la dependencia policial luego de negarse a acreditar su identidad. En la comisaría se le practicó un examen médico considerado de rutina y después fue ingresada a una celda, mientras se completaban las actuaciones y la verificación de sus datos personales. La secuencia, que terminó con el posterior traslado al hospital de Rosario de Lerma, es ahora el foco central de la pesquisa.
La Unidad Fiscal de Femicidios dispuso tomar declaración a efectivos presentes en la comisaría, además de requerir registros internos y documentación del procedimiento realizado en Rosario de Lerma. La investigación también abarca el paso por el hospital, uno de los centros de referencia sanitaria del Valle de Lerma, para establecer con precisión los horarios y las maniobras médicas aplicadas a la mujer antes de que se confirmara su fallecimiento.
Familiares, dudas y reclamos en el Valle de Lerma
Mientras avanza el expediente a cargo de la fiscalía especializada, familiares de la mujer trans se presentaron ante las autoridades para pedir que se esclarezcan las circunstancias de la muerte. Remarcaron que, al momento del episodio, la joven se encontraba bajo custodia estatal dentro de una celda de la comisaría y señalaron que esperan los resultados de la autopsia para conocer con exactitud la causa del deceso. El entorno más cercano puso el acento en que el fallecimiento ocurrió luego de una detención en Rosario de Lerma.
Las personas allegadas a la víctima indicaron que también aguardan pericias complementarias de criminalística y estudios de laboratorio forense. Esos informes serán clave para determinar si existieron lesiones previas, consumo de sustancias o algún otro factor que pueda haber influido en el cuadro clínico de la mujer. La explicación científica de la muerte será incorporada al expediente de la Unidad Fiscal de Femicidios, que deberá analizarla junto al resto de las declaraciones y actas labradas en la comisaría y en el hospital.
En paralelo, distintos comentarios comenzaron a circular por redes sociales y grupos de mensajería del Valle de Lerma, donde se mezclan preocupaciones vecinales, datos parciales y versiones no confirmadas. En ese intercambio se mencionó que la joven habría sido demorada por una contravención motivada por una denuncia de vecinos, y que el episodio central se habría desarrollado dentro de la celda de la comisaría, sin detalles claros sobre si había otras personas presentes que pudieran aportar testimonio directo sobre lo que ocurrió en los minutos críticos.
La muerte generó un impacto particular en Rosario de Lerma, cabecera de un departamento con fuerte identidad productiva y agrícola dentro del Valle de Lerma, donde conviven actividades vinculadas al tabaco, el pimentón y el turismo con problemáticas sociales típicas de las ciudades en crecimiento. En ese marco, la situación reavivó discusiones sobre el trato hacia personas trans, el rol de las fuerzas de seguridad en casos contravencionales y la necesidad de contar con información oficial detallada ante hechos graves.
La versión que reconstruyen la fiscalía y la Policía
Fuentes de la investigación explicaron que, una vez concretada la demora en la Plaza Evita, la mujer trans fue subida al móvil policial y trasladada a la comisaría donde se radican este tipo de actuaciones en Rosario de Lerma. Allí, personal médico realizó un control físico inicial, como parte de los protocolos habituales para personas demoradas, y luego se ordenó que permaneciera en una celda mientras se cargaban sus datos y se definía la situación contravencional. Tras esa verificación, se habría decidido que recuperara la libertad.
De acuerdo con la versión difundida por los fiscales intervinientes, cuando personal de la dependencia se dirigió hasta la celda para comunicarle que iba a quedar en libertad, la joven “habría intentado quitarse la vida utilizando una prenda de vestir, se habla de una remera”. Ante esa escena, efectivos de la comisaría realizaron maniobras de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar, al tiempo que solicitaban de urgencia una ambulancia para su traslado inmediato al hospital de Rosario de Lerma.
El parte difundido indica que la derivación al centro de salud se concretó a las 21.48, menos de una hora después del inicio del procedimiento en la Plaza Evita. Ya en el hospital, ubicado a pocas cuadras del casco céntrico rosarino, el equipo médico continuó con las tareas de reanimación y estabilización. Sin embargo, a las 22.15 se informó oficialmente el fallecimiento de la mujer, dato que fue notificado luego a la fiscalía y a los familiares.
Además de recabar testimonios de policías y personal sanitario, la Unidad Fiscal de Femicidios solicitó que se documente cada paso cronológico ocurrido desde que la mujer fue observada en la plaza hasta el momento del deceso. Ese detalle incluye horarios de ingreso y egreso de la comisaría, registros del libro de guardia, comunicaciones con el servicio de emergencias y actuaciones en el hospital de Rosario de Lerma, con el objetivo de fijar una línea de tiempo precisa que pueda ser contrastada con los resultados de la autopsia.
Una muerte bajo custodia que impacta en la identidad del Valle de Lerma
La noticia se expandió rápidamente por Rosario de Lerma y por otras localidades del Valle de Lerma, como Cerrillos, Campo Quijano, La Merced y Chicoana, donde son habituales los lazos familiares, comerciales y laborales entre vecinos de toda la zona. En un territorio marcado por la tradición y el orgullo regional de sus productores, la muerte de una mujer trans mientras estaba vinculada a un procedimiento en una comisaría despertó preocupación entre organizaciones sociales y referentes barriales que habitualmente acompañan situaciones de vulnerabilidad.
En conversaciones informales, vecinos remarcaron que la presencia de controles policiales en plazas y espacios públicos forma parte de la vida diaria en Rosario de Lerma, especialmente en horarios nocturnos y fines de semana. Sin embargo, en este caso puntual, la atención se centra en lo que sucedió desde el momento en que la detenida ingresó a la celda hasta su posterior salida rumbo al hospital. Ese tramo, que abarca apenas minutos, es el que la fiscalía considera clave para determinar eventuales responsabilidades penales.
La comisaría donde se produjo la detención actúa como punto de referencia para el Distrito de Prevención 11, que cubre un sector amplio del Valle de Lerma con tareas rutinarias de vigilancia y respuesta a denuncias vecinales. Sobre esa base operativa, la causa judicial busca establecer si se aplicaron correctamente los protocolos internos, si hubo controles periódicos en las celdas y cuál fue el tiempo transcurrido entre la detección del intento de suicidio y el pedido de asistencia médica.
Al tratarse de una muerte de una persona trans que se hallaba bajo custodia, la intervención de la Unidad Fiscal de Femicidios implica, entre otras medidas, la obligación de agotar todas las líneas de investigación posibles y resguardar registros audiovisuales, actas y pericias que puedan aportar claridad. Paralelamente, la fiscalía deberá evaluar la compatibilidad entre los informes oficiales, las declaraciones de los efectivos de la comisaría y los dichos de los familiares y allegados de la mujer fallecida.
Fuentes del Ministerio Público confirmaron que los resultados de la autopsia y demás estudios complementarios serán incorporados al expediente apenas estén disponibles, y que, a partir de esos informes, se definirá la continuidad de las diligencias y eventuales imputaciones o nuevas citaciones a declarar.
Fuente:El Tribuno

