La muerte de Ángel López, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia, derivó en una causa penal en la que el padre reclama que se investigue a fondo a la mamá del chico y a la pareja de ella. A través de su abogado, pidió que se los acuse de homicidio agravado y aportó una serie de antecedentes, entre ellos mensajes de WhatsApp, denuncias cruzadas y advertencias previas elevadas a distintos organismos. Mientras el expediente avanza, el Ministerio Público Fiscal espera pericias clave, incluyendo el informe definitivo de autopsia, antes de resolver si los cita a declaración indagatoria.
El reclamo del padre de Ángel López y el pedido de imputar a la mamá
El representante legal del papá de Ángel López, el abogado Roberto Castillo, planteó que la causa no puede reducirse al momento final de la muerte del chico, sino que, según su postura, se trata del desenlace de un proceso más largo donde hubo alertas formales, conflictos familiares y señales de alarma dirigidas a diferentes áreas estatales. “La inclinación nuestra es que los dos le dieron muerte”, sostuvo el letrado al pedir que se califique el hecho como homicidio agravado.
Castillo remarcó que el padre había advertido en varias ocasiones sobre la situación del niño y que esos planteos constan en documentación incorporada al expediente. La querella insiste en que la mamá de Ángel y su actual pareja tuvieron intervención directa o indirecta en lo ocurrido, por acción, omisión o encubrimiento, y que eso debe traducirse en una imputación penal para ambos.
Hasta el momento, ni la mujer ni el hombre con el que convivía el menor fueron formalmente acusados. El fiscal general Cristian Olazabal explicó que la Fiscalía se encuentra a la espera de pericias complementarias y de informes remitidos por el fuero de Familia. En paralelo, se dictaron medidas de restricción: los dos adultos mencionados tienen prohibido salir del país y deben permanecer a disposición judicial mientras sigue la investigación.
Desde la querella señalan que el caso de Ángel López no solo implica la revisión de los hechos recientes en la casa de la mamá, sino también de un historial de decisiones judiciales previas y de avisos formales que, según el padre, no habrían tenido el impacto esperado. Por eso, piden que se valore la totalidad de los elementos incorporados, incluidos los mensajes que el hombre recibió antes del cambio de cuidado.
De la crianza con el padre al cambio de cuidado: cómo vivía Ángel López
De acuerdo con la versión de la parte acusadora, Ángel López quedó al cuidado exclusivo de su padre cuando tenía apenas 10 meses. En ese momento, según contó Castillo, la mamá “se separó, vendió varias cosas de la casa y se fue a Córdoba”, dejando al nene con su progenitor. Desde entonces, el hombre inició trámites judiciales para formalizar la guarda y asegurar que el chico quedara protegido bajo su responsabilidad.
En esa primera etapa, el nene se habría criado en un entorno estable, según la descripción de la querella. El abogado relató que el chico iba al jardín, tenía controles de salud y contaba con un círculo afectivo firme. “Era un niño feliz, participativo, bien alimentado”, afirmó. En ese esquema, la pareja del padre, llamada Lorena, se convirtió en una figura central para el menor: “su referente emocional era Lorena, la pareja del padre”, agregó.
Para la parte acusadora, esa vida cotidiana se vio alterada cuando la mamá de Ángel López reapareció y reclamó su cuidado. Según el relato del abogado, el regreso de la mujer estuvo vinculado a una cuestión económica, relacionada con la posibilidad de que le embargaran el sueldo. Castillo señaló que “cuando el juez le iba a embargar el sueldo, ahí se presentó a pedir el cuidado” y sostuvo que, desde entonces, la mujer inició denuncias contra el padre del nene para evitar el pago de la manutención.
El abogado aseguró que la madre acusó al hombre de maltrato y de darle alcohol al chico. En 2024, la mujer acudió a la Comisaría de la Mujer, pidió medidas de protección y denunció que el menor sufría episodios de violencia. También solicitó que le restituyeran el cuidado personal. Esa intervención derivó en actuaciones administrativas y en la revisión de la situación familiar, aunque inicialmente el régimen de cuidado no se modificó.
En una primera decisión judicial, la Justicia mantuvo la residencia de Ángel López con su padre, pero habilitó un esquema de comunicación progresivo entre el nene y su mamá. Ese proceso de revinculación se estableció bajo supervisión, mientras el chico seguía viviendo con su progenitor y con Lorena, que continuaba ocupando un rol afectivo predominante en la vida del menor.
Mensajes, denuncias y tensiones crecientes antes de la muerte de Ángel López
Con el correr de los meses, el conflicto se intensificó. La querella sostiene que el papá de Ángel López comenzó a recibir presiones y hostigamientos de parte de su expareja, tanto en persona como a través de mensajes de WhatsApp. Según el abogado, la mujer se presentaba en la casa familiar y también en el jardín de infantes, con la intención de retomar de manera definitiva la convivencia con el niño.
En el expediente se incorporaron capturas de esos mensajes, en los que la mamá del chico le advertía que iba a quedarse con el nene. En una de esas comunicaciones, le escribió: “Todo queda en vos. Avisame si querés hacer las cosas bien y entregármelo, o las cosas mal por intermedio de la Justicia”. En otro texto, le dijo: “Cuando el abogado te pida que entregues al niño con la madre y vos te niegues, podés ir preso por rebelde o secuestro”.
El padre respondió: “No es así, Mariela. Yo acá tengo todos los trámites hechos y se van a comunicar los abogados con el tuyo”. De acuerdo con la querella, la mujer replicó con otra frase que fue destacada por el abogado como síntoma del aumento de la tensión: “Bueno dejá que quede todo así. Después no me digas que no quise pedirtelo por las buenas”. Para la parte acusadora, ese intercambio reflejaba una escalada de presión por el cuidado de Ángel López.
Frente a este contexto, el hombre presentó una nueva denuncia y pidió que se aplicara una restricción de acercamiento, tanto física como digital, para impedir que la mamá lo siguiera hostigando a él o se acercara al entorno del chico. Según Castillo, ese pedido quedó sumado al expediente y forma parte de los antecedentes que existían antes del cambio definitivo de cuidado.
Más adelante, la mujer hizo una denuncia puntual contra Lorena, la pareja del padre. A raíz de esa presentación, intervino el sistema de protección de menores y se revisó nuevamente la situación del niño. Según la querella, esa actuación fue determinante y generó un giro en el expediente, que derivó en una resolución distinta respecto de quién se haría cargo del cuidado del pequeño.
El giro en la causa: cambio de cuidado, vida con la mamá y sospechas por la muerte de Ángel López
Tras esa última intervención, la Justicia resolvió otorgar a la mamá el cuidado personal exclusivo de Ángel López. En ese momento, la mujer convivía con su actual pareja, un hombre al que, según la querella, había conocido por Facebook mientras él cumplía condena por una causa de violencia. Desde entonces, el chico pasó a vivir con esa pareja, alejándose de la casa de su padre y de Lorena.
Castillo cuestionó con dureza esa resolución y la describió como un quiebre en la vida cotidiana del nene. “Se lo sacan a su madre del corazón y se lo dan a quien lo había abandonado”, expresó, en referencia a la figura de la mamá biológica frente al rol que había tenido la pareja del padre. De acuerdo con el abogado, no se valoraron correctamente los informes que describían el contexto en el que se encontraba el chico antes del cambio de residencia.
La querella reconstruyó la relación entre Ángel López y su mamá en tres momentos: el abandono del niño a los 10 meses, el inicio de un proceso de revinculación cuando tenía alrededor de 2 años y medio, y la obtención del cuidado exclusivo cuando llegó a los 4 años. Para el abogado, esa secuencia muestra que la búsqueda del cuidado tuvo como motivación principal evitar un embargo de haberes, aunque esa interpretación forma parte de la postura de la parte acusadora.
El letrado también mencionó que, en el momento en que el chico dejó la casa paterna, ya manifestaba malestar frente a las visitas con su madre biológica. Sostuvo que el nene se iba llorando y pedía que no lo llevaran. Esas reacciones, siempre según la versión de la querella, habrían sido comunicadas a los organismos que intervenían en el caso.
Una vez instalado en el domicilio de la mamá y su pareja, el jardín al que asistía Ángel López elaboró un informe sobre su conducta en el ámbito escolar. Castillo señaló que en ese documento se describió un cambio en el comportamiento del chico: se lo veía angustiado, irritable y con signos de malestar. Ese reporte educativo fue incorporado al expediente y es considerado por la querella como un indicio a tener en cuenta dentro de la investigación.
Pericias, golpes detectados y próximos pasos en la causa por la muerte de Ángel López
Luego de la muerte del niño, el padre amplió su denuncia y pidió explícitamente que el expediente se encuadre como un homicidio agravado. La querella sostiene que tanto la mamá de Ángel López como su pareja tuvieron algún grado de responsabilidad en los hechos que derivaron en el fallecimiento. “Uno por acción y el otro por omisión o encubrimiento”, precisó Castillo al describir cómo considera que se habría dado la participación de los adultos dentro de la vivienda.
En la pesquisa penal, uno de los puntos más relevantes es la autopsia al cuerpo del chico. Según lo informado por el abogado del padre, en el examen preliminar se detectaron múltiples lesiones. “Tenía varios golpes en la cabeza”, aseguró el letrado. El expediente sigue a la espera del informe definitivo, que permitirá precisar el mecanismo de muerte y establecer con exactitud la data del fallecimiento.
Castillo agregó que existirían antecedentes de episodios violentos dentro de la casa donde vivía el niño con la mamá y su pareja, tanto entre los adultos como en relación a otros menores del entorno familiar. Según su descripción, “eran violentos entre ellos y con los hijos de relaciones anteriores”. El abogado indicó además que la mujer tiene otro hijo más grande que habría quedado previamente al cuidado de una expareja, lo que, para la querella, revelaría un patrón de abandono.
Mientras se completan las pericias forenses y se analizan los mensajes, informes escolares y antecedentes familiares, la causa por la muerte de Ángel López permanece en etapa de investigación y bajo la órbita de la fiscalía a cargo de Cristian Olazabal, que deberá definir si llama o no a declaración indagatoria a la mamá del nene y a la pareja de ella.
Fuente:Que Pasa Salta

