Gabriel Katopodis volvió a cuestionar a Javier Milei por la situación de la obra pública y puso el foco en el estado de la ruta nacional y en el uso de los fondos destinados a infraestructura vial. En una entrevista difundida este miércoles 22 de abril de 2026, el ministro de Infraestructura bonaerense sostuvo que el Gobierno nacional recauda recursos específicos para caminos, pero que esas partidas no se están aplicando a obras ni mantenimiento. Además, dijo que la red vial nacional atraviesa un deterioro que impacta en la circulación, la seguridad y la producción, con varios corredores de la provincia de Buenos Aires entre los más afectados.
Durante la conversación, Katopodis lanzó una de sus definiciones más fuertes sobre la gestión libertaria. “Milei va a ser el primer presidente de la historia de nuestro país que no va a inaugurar un solo kilómetro de ruta”, afirmó. El funcionario también señaló que pidió audiencias al ministro de Economía, Luis Caputo, para discutir el rumbo de la infraestructura, aunque aseguró que no obtuvo respuesta. A la vez, cuestionó el esquema de concesiones impulsado para corredores nacionales y denunció arbitrariedad en una licitación de la que, según dijo, fue apartada AUBASA.
Las críticas no se limitaron a la cuestión vial. El ministro bonaerense también habló del reparto de la carga tributaria, del impacto económico en Buenos Aires, de la relación con la Casa Rosada y del escenario interno del peronismo. Aunque dejó abierta la posibilidad de una candidatura futura en territorio bonaerense, aclaró que su tarea actual está centrada en la gestión junto a Axel Kicillof y en el desarrollo de obras en los 135 municipios.
Gabriel Katopodis apuntó contra Milei por la ruta y el uso de fondos para infraestructura
El eje principal de sus declaraciones pasó por la paralización de la obra pública nacional. Katopodis sostuvo que existen impuestos y mecanismos de recaudación que tienen destino específico para infraestructura vial, pero que ese dinero no se está traduciendo en trabajos concretos. “Cobran impuestos para hacer obras, pero las obras no están. ¿Dónde está la plata? En dos años y medio se quedaron con seis billones de pesos de todos los argentinos que tenían que ir a una cuenta solo para hacer obras. Esa ley no se está cumpliendo y las rutas son un verdadero peligro”, dijo.
En esa misma línea, explicó cómo, a su entender, funciona una parte de ese esquema de financiamiento. “Cuando vos cargás el tanque de nafta, un tercio va a una cuenta afectada que tiene que utilizarse para mantener rutas, para arreglar caminos. Milei va a ser el primer presidente en la historia de nuestro país que no va a inaugurar un solo kilómetro de ruta”, expresó. La crítica apuntó a una supuesta falta de ejecución sobre recursos ya recaudados y no a la inexistencia de fondos.
Además, vinculó el deterioro vial con efectos concretos sobre la economía y la vida diaria. Según planteó, la falta de mantenimiento perjudica tanto a quienes circulan por cuestiones personales como a la actividad productiva. En su descripción, los caminos son una pieza central para conectar regiones, mover mercadería y llegar a los puertos. Por eso, remarcó que la ausencia de inversión complica el desarrollo y eleva los riesgos en materia de seguridad vial.
Las rutas más golpeadas y la discusión por las concesiones nacionales
Al detallar el panorama de los corredores, el ministro mencionó varias trazas que, según su mirada, están entre las más afectadas. “La cinco, la siete, la ocho y en el interior la 40, la 13, la 33”, enumeró. Su planteo se concentró especialmente en la provincia de Buenos Aires, aunque presentó el problema como una discusión de alcance nacional por la extensión y el rol estratégico de la red vial.
Sobre ese punto, también cuestionó el nuevo modelo de administración de rutas que impulsa el Gobierno nacional. De acuerdo con su versión, después de “dos años y medio de abandono” se avanzó hacia un esquema de concesiones. En ese proceso, la provincia intentó intervenir mediante AUBASA, la empresa que administra el corredor de la ruta 2 entre Buenos Aires y Mar del Plata. “¿Qué hicimos desde la provincia de Buenos Aires? Con AUBASA, que administra el corredor de la ruta dos Buenos Aires-Mar del Plata, nos presentamos. Nos sacaron de la licitación y la están adjudicando de manera absolutamente arbitraria”, afirmó.
Katopodis agregó que la propuesta presentada por la empresa bonaerense consistía en reinvertir la totalidad de lo recaudado. “AUBASA es una empresa que no tiene lucro. Caputo va a elegir a empresas que van a cobrar peajes muchísimo más caros”, sostuvo. A la vez, indicó que la Provincia ya realizó presentaciones por vías administrativas y judiciales para impugnar ese procedimiento.
En esa parte de la entrevista, el funcionario advirtió que el esquema de concesiones podría ampliarse al conjunto de la red nacional. “Vamos a un sistema donde todas las rutas de la Argentina, vos vas a salir con tu auto y te vas a encontrar cabinas de peaje cada 100 kilómetros, cada 50 kilómetros. Si hacen las obras primero, no tengo problema. Ahora, el modelo de poner cabinas, tarifas dolarizadas y que no te corten el pasto es injusto”, declaró. Así, la crítica mezcló el rechazo al posible aumento de peajes con el cuestionamiento por la falta de obras previas.
La falta de diálogo con Nación y el reclamo compartido por la obra pública
Consultado por la relación institucional con el Gobierno nacional, Katopodis dijo que no logró abrir una instancia de conversación con el Ministerio de Economía, área bajo la cual ubicó las decisiones sobre infraestructura. “Le pedí siete audiencias a Caputo, porque es bajo quien está el área de obra pública y no me atendió nunca. Queremos sentarnos en cualquier mesa y entender qué quieren hacer con la obra pública, por qué han desfinanciado toda la infraestructura en el país”, señaló.
El ministro sostuvo, además, que la discusión sobre rutas y federalismo excede la división entre oficialismo y oposición. “Todos los gobernadores, en ese tema, están parados en el mismo lugar. El federalismo y la obra pública unen a oficialistas y opositores”, indicó. Con esa frase buscó mostrar que el reclamo por infraestructura, según su visión, tiene respaldo más amplio que el de un solo espacio político.
En paralelo, defendió el trabajo de la administración bonaerense en medio de restricciones presupuestarias. “Todos los días hay que seguir invirtiendo. Se está duplicando la ruta 11 en la costa, se está repavimentando la ruta dos, se están haciendo obras en casi todos los corredores productivos de la provincia. Falta, pero estamos en un contexto de mucha restricción y muy comprometidos presupuestariamente”, dijo. Así, contrapuso la continuidad de obras provinciales con el diagnóstico crítico que trazó sobre la gestión nacional.
Impuestos, peronismo y el lugar que Buenos Aires ocupa en la pelea con Milei
Katopodis también amplió sus cuestionamientos a la política económica y tributaria del Gobierno nacional. Según expresó, la carga del ajuste no está distribuida de manera equitativa. “Da la sensación de que Milei le ha bajado los impuestos a los más ricos y que hoy el peso del esfuerzo lo están haciendo los sectores medios y la clase baja. Nosotros creemos que los más ricos de la Argentina tienen que cargar proporcionalmente y de una manera justa”, planteó.
Luego llevó esa discusión al caso bonaerense. Dijo que Buenos Aires es el distrito más perjudicado por el actual modelo nacional y aseguró que allí se concentra una parte importante del daño económico. En ese marco, sostuvo que la provincia fue “elegida por Milei como la provincia enemiga” y agregó que “las industrias más castigadas de la Argentina de este modelo son las que están en la provincia”. También destacó el trabajo de la gestión de Axel Kicillof para sostener inversión pública y asistencia social.
Al comparar su experiencia de gestión con la administración nacional, defendió su trayectoria y cuestionó cambios en licitaciones. “No hemos tenido una sola denuncia en cuatro años como ministro ni en mis tres mandatos como intendente en San Martín. Nunca nos hubiésemos animado a cambiar una licitación una semana antes de que venza el plazo solo para armar la medida de algún negocio”, afirmó. Esa declaración se dio en el mismo tramo en que denunció irregularidades en la adjudicación del sistema de rutas concesionadas.
Más adelante, el funcionario vinculó el momento político con una crisis de representación y pidió mayor cercanía entre dirigencia y sociedad. “La gente está lejos de la política. Venimos de una defraudación reciente: Milei dijo que lo iba a arreglar él y anda con tres amigos multimillonarios. Si queremos elegir mejores representantes, tenemos que estar cerca, escuchar más y abrir el peronismo”, manifestó. Su planteo se inscribió en el debate sobre el reordenamiento opositor y el futuro del peronismo bonaerense.
Ante una consulta sobre una eventual sucesión en la provincia de Buenos Aires, dejó abierta esa posibilidad, aunque aclaró que hoy su prioridad pasa por acompañar al gobernador. A la pregunta sobre si le gustaría ocupar ese lugar, respondió: “Sí, por supuesto, pero hoy mi tarea está en acompañar a Axel, en garantizar que en los 135 municipios haya obra pública, como lo hice cuando estuve en Nación”.

