jueves, enero 22, 2026

Milei pasará la Navidad en Olivos y se prepara para la votación del Presupuesto 2026 en el Senado

Javier Milei definió que pasará la Nochebuena y la Navidad en la Quinta de Olivos, donde seguirá instalado durante los primeros días de enero, mientras el Gobierno nacional concentra su atención en la sesión del Senado del próximo viernes, cuando se debatirá el Presupuesto 2026 que ya cuenta con media sanción de Diputados.

El presidente Javier Milei permanecerá en la residencia de Olivos durante Nochebuena y Navidad, y no se moverá demasiado en el arranque de 2025: según indicaron fuentes oficiales, seguirá instalado allí en los primeros días de enero, combinando luego su agenda entre la Quinta y la Casa Rosada. En paralelo, la Casa Rosada ya tiene la mirada puesta en el Senado, donde este viernes se discutirá el Presupuesto 2026, una de las leyes clave para el rumbo económico que impulsa el Gobierno nacional.

Voceros con despacho cerca del jefe de Estado señalaron que el esquema elegido para estas fiestas es similar al del año pasado, cuando también pasó la Navidad en Olivos. La diferencia, marcaron, es que en aquella oportunidad compartió la fecha con su entonces pareja Amalia “Yuyito” González, mientras que ahora se evalúa que lo acompañe la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Desde el entorno presidencial remarcan que el libertario no tiene previsto tomarse vacaciones y que mantendrá un ritmo de trabajo intenso, alternando reuniones de gestión en Olivos y en la Casa Rosada, a medida que se acerque la instancia clave del debate presupuestario en la Cámara Alta.

Milei, la Navidad en clave privada y el rol de Karina

Quienes trabajan diariamente con el Presidente describen que la festividad de Navidad no ocupa un lugar central en su vida personal y que la suele vivir “como un día más”, pese a la fuerte carga simbólica que tiene para buena parte de la sociedad. En la intimidad del Gobierno señalan que Milei mantiene una relación distante con las celebraciones tradicionales de la Navidad, aunque no por eso deja de cumplir con la agenda institucional que acompaña estas fechas.

Cerca del mandatario recordaron además que Milei viene manifestando desde hace tiempo su intención de convertirse al judaísmo. De acuerdo a lo que comentan en su círculo chico, el Presidente mantiene ese objetivo como un proyecto personal a concretar una vez que finalice su mandato en el “sillón de Rivadavia”. Hasta entonces, sostienen, seguirá participando de los hitos del calendario cristiano desde su rol institucional.

En cuanto a la compañía para estas fiestas, distintas fuentes no descartaron que Karina Milei, su hermana y principal colaboradora política, sea quien comparta la mesa de Nochebuena en Olivos. El año pasado, la secretaria general de la Presidencia pasó las fiestas en familia con sus padres, Norberto Milei y Alicia Lucich, pero en este turno podría estar presente en la residencia oficial, aunque esa presencia no fue confirmada en forma pública.

En medio de estas definiciones familiares y protocolares, el propio Presidente utilizó su cuenta en la red X para destacar el vínculo con su hermana. Replicó una publicación del dibujante Nik Gaturro ilustrada con una foto de ambos frente a un árbol de Navidad, donde se lee: “Javier Milei y su hermana Karina. Juntos en esta Navidad y TODA LA VIDA. El lazo inquebrantable con los que AMAMOS es PARA SIEMPRE. Para la eternidad. Feliz Navidad”.

Presupuesto 2026: lo que se juega en el Senado

Mientras se organizan las cuestiones personales de Milei para la Navidad en Olivos, en los pasillos oficiales admiten que la verdadera preocupación del Gobierno nacional pasa por el Presupuesto 2026. El oficialismo buscará que el Senado apruebe este viernes el proyecto sin cambios para evitar que vuelva a Diputados y se retrasen los plazos de una ley central para el programa económico.

La iniciativa presupuestaria ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y ahora deberá atravesar la discusión en la Cámara Alta, donde conviven bloques fragmentados y senadores de distintas fuerzas que suelen negociar punto por punto. En el Ejecutivo comentan que, a diferencia de otros debates, llegan con un trabajo previo más aceitado para tratar de reducir al mínimo las sorpresas en el recinto.

En los despachos de Balcarce 50 describen un clima de confianza de cara a la votación y aseguran que cuentan con el compromiso de más de 40 senadores para acompañar el texto tal como salió de Diputados. Esa cifra, si se confirma en la sesión, le permitiría al Gobierno nacional aprobar el Presupuesto 2026 sin sobresaltos, algo que en la Casa Rosada consideran clave para enviar una señal de previsibilidad a los mercados y a los actores económicos.

Estrategia oficial y presencia en el Congreso

Dentro del esquema político del oficialismo se analiza que la conducción del Gobierno se traslade en bloque al Senado el mismo viernes de la sesión. La idea que se baraja es que los principales funcionarios sigan el debate desde el propio Congreso para monitorear en tiempo real las intervenciones, los pedidos de cambios y las negociaciones con los distintos bloques.

Esa decisión apunta, explican en el entorno de Milei, a evitar contratiempos como los que se registraron en la discusión previa en Diputados, donde algunas modificaciones surgieron sobre la marcha y obligaron a recalcular posiciones. En este caso, la prioridad del Ejecutivo es mantener cerrado el número de votos necesarios y blindar el texto original, de modo que el Presupuesto 2026 quede sancionado en esta instancia sin necesidad de un nuevo paso por la Cámara baja.

Según adelantaron fuentes oficiales, tras la sesión en la Cámara Alta el Gobierno evaluará los próximos pasos en materia económica y legislativa a partir del resultado de la votación en el Senado.