Javier Milei volvió a respaldar el rumbo de la economía nacional durante la cena de la Fundación Libertad, realizada en la noche del lunes, y aseguró que no habrá cambios en las medidas que impulsa su gestión. En ese mensaje, el Presidente dijo que la inflación tendría una desaceleración en los próximos meses, negó que los salarios estén perdiendo contra la suba de precios y sostuvo que el consumo se mantiene en niveles históricos. Además, usó una comparación sobre alimentos para explicar, según su mirada, cómo actúa el mercado sin intervención estatal.
Durante su exposición, Milei también respondió a cuestionamientos sobre el impacto social del programa económico. Allí vinculó esas críticas con “un discurso kirchnerista” y remarcó que, a su entender, el mayor deterioro real se da en los ingresos del sector público. Más adelante, incluso afirmó que él mismo sería el más perjudicado en términos reales porque, según dijo, no modificó su sueldo desde que asumió.
La economía fue el eje central del mensaje de Milei
En el tramo principal de su discurso, el jefe de Estado ratificó que el programa económico seguirá “sin alteraciones” durante lo que resta de su mandato. De esa manera, buscó dejar en claro que no prevé cambios en la orientación general de las medidas oficiales, aun cuando siguen las discusiones sobre ingresos, consumo e inflación.
Al mismo tiempo, planteó que en los próximos meses la inflación mostraría una baja. Esa definición apareció acompañada por una defensa de los indicadores de consumo y por una respuesta directa a quienes cuestionan el poder de compra de los salarios. Según expresó, no comparte la idea de que los ingresos estén siendo superados por la suba de precios.
En ese marco, Milei dijo: “Dicen que los salarios se están desplomando, pero los que verdaderamente se están desplomando son los del sector público”. La frase formó parte de su argumentación para sostener que el cuadro más crítico, en términos reales, se concentra en trabajadores estatales, mientras defendía el resultado del plan económico que impulsa la Casa Rosada.
Milei usó una metáfora sobre consumo para explicar cómo ve el mercado
Uno de los pasajes más comentados de la noche fue una comparación sobre hábitos alimentarios. El Presidente la utilizó para señalar que, cuando cambian las preferencias de consumo, algunos sectores se benefician y otros quedan relegados, pero eso no justificaría una intervención del Estado. Según su planteo, se trata del propio mercado acomodando esas variaciones.
La frase que eligió fue textual: “Vieron que ahora todo el mundo come huevos. ¿Se dieron cuenta de eso? ¿Qué desayunan? Huevos en distintas formas: un omelette, revueltos o como fuera, pero comen eso. Che, la pregunta es: cuando ponen tostadas con huevo, ¿arriba le ponen mermelada? ¿A alguien se le ocurrió hacerlo? Bueno, es un dato interesante. Están mandando a la quiebra a los productores de mermelada”.
De acuerdo con lo señalado en el texto original, ese ejemplo no surgió primero de Milei, sino que fue tomado de una exposición del economista Salvador Di Stefano, quien lo había usado para respaldar el programa de La Libertad Avanza. El mandatario lo retomó sobre el escenario para reforzar su mirada sobre la autorregulación del mercado.
Los salarios, el consumo y una respuesta a las críticas
Además de insistir con el rumbo económico, el Presidente dedicó parte de su intervención a contestar las objeciones sobre el efecto del ajuste en los ingresos. En ese punto, sostuvo que los cuestionamientos forman parte de “un discurso kirchnerista”, mientras procuró defender la evolución del consumo y de los salarios frente a la inflación.
En otro momento del discurso, Milei afirmó: “¿Saben quién es al que peor le fue en esta economía en términos reales? A mi, que soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumí”. Con esa declaración, el mandatario vinculó su situación salarial personal con la defensa general de la política económica que expuso durante la cena.
Las afirmaciones del Presidente se escucharon pese a que, según los datos de la UCA citados en el texto original, más del 54% de los niños terminaron 2025 siendo pobres. Aun con ese escenario, Milei sostuvo que “ahora todo el mundo desayuna huevos”, aunque “no le pone mermelada”.

