Milagro en Salta: las peregrinaciones que cambiaron la llegada a la Catedral

La investigación de Julia Costilla ubica en 1988 un antecedente clave para las caminatas que hoy llegan a la capital provincial.

El Milagro en Salta reúne cada septiembre a columnas de peregrinos que ingresan a la ciudad de Salta rumbo a la Catedral. Un trabajo de la investigadora Julia Costilla, de la UBA y el CONICET, analiza cómo esas caminatas fueron modificando los recorridos, los servicios de asistencia y la participación de los fieles dentro de la celebración religiosa.

La investigación identifica como antecedente decisivo la caminata que partió desde San Antonio de los Cobres en septiembre de 1988. A partir de entonces, las llegadas de grupos a la capital provincial se afianzaron año tras año y pasaron a ocupar un lugar destacado en las actividades previas a la procesión central.

El origen de una práctica que se consolidó en el Milagro

La caminata de 1988 estableció un vínculo duradero entre los peregrinos de la Puna y la festividad salteña. El estudio, titulado “Peregrinos de la Puna en la ciudad del Milagro: prácticas y espacialidades en torno al Santuario del Milagro de Salta”, señala que ese trayecto hasta la Catedral fue un punto de referencia para las peregrinaciones posteriores.

Según el análisis, el número de caminantes aumentó a lo largo del siglo XX. Sin embargo, el movimiento tomó mayor impulso desde fines de la década de 1980 y tuvo un crecimiento exponencial a partir del 2000.

Ese proceso no se limitó a una mayor presencia de personas. Los caminos elegidos por las columnas, las paradas durante el viaje y los accesos a la ciudad de Salta adquirieron un sentido propio dentro de la preparación del Milagro.

Servicios y recorridos para recibir a los caminantes

La llegada de peregrinos impulsó la organización de espacios de asistencia en distintos sectores de la capital provincial. En esos puntos, voluntarios entregan comida y agua, mientras también se brinda atención médica, cuidados podológicos y masajes para quienes completan largas jornadas a pie.

Las entradas de los grupos hacia el centro también modifican la dinámica habitual de las calles. Durante los desplazamientos se realizan cortes de tránsito y numerosos vecinos salteños esperan a los caminantes con provisiones, acompañando su paso hacia la Catedral con aplausos desde las veredas.

Las llegadas del 14 de septiembre ganaron protagonismo

Las peregrinaciones pasaron a ser una de las escenas centrales de la víspera del Milagro. Costilla sostiene que los grupos de caminantes adquirieron una presencia protagónica durante el 14 de septiembre, cuando se registran arribos multitudinarios a la ciudad de Salta.

Quienes permanecen en la capital provincial hasta el día siguiente participan de la procesión central del 15 de septiembre. El estudio indica que los peregrinos cuentan con un espacio reconocido dentro de esa manifestación religiosa.

Entre sus conclusiones, la investigación plantea que en los últimos años las caminatas alcanzaron una relevancia ritual comparable con la procesión del 15 de septiembre. Las llegadas, la espera en los barrios y los servicios para los grupos forman parte de la organización actual del Milagro.