El mercado laboral argentino volvió a mostrar una señal de deterioro y Salta apareció entre las provincias más afectadas por la pérdida de empleos registrados. Según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo difundidos sobre enero, en el país se eliminaron cerca de 100.000 puestos en la comparación interanual y apenas cuatro jurisdicciones lograron mejorar. En ese cuadro, Salta perdió alrededor de 5.000 puestos formales y quedó entre los distritos con peor resultado, en un escenario donde la baja se concentró en actividades con mucho peso en la generación de trabajo.
El relevamiento marcó una diferencia fuerte entre provincias favorecidas por sectores extractivos y otras donde el retroceso siguió avanzando. Mientras algunas economías ligadas a la energía y la minería lograron incorporar personal, buena parte del país quedó en terreno negativo. Para Salta, el dato se da en medio de un mercado laboral con cambios desparejos, donde los empleos vinculados a recursos naturales todavía no alcanzan para compensar la caída de otras ramas.
Solo cuatro provincias escaparon a la baja del mercado laboral
El informe oficial indicó que las únicas provincias que aumentaron el empleo registrado fueron Río Negro, con 3.200 puestos más; Neuquén, con 3.000; San Juan, con 1.300; y Santiago del Estero, con 500. De acuerdo con los datos difundidos, ese desempeño estuvo asociado al avance de actividades como la energía en Vaca Muerta y la expansión minera.
En cambio, el resto de las jurisdicciones mostró retrocesos. Las pérdidas más grandes se dieron en Buenos Aires, con 23.300 empleos menos, y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 23.000. Más atrás aparecieron Chubut, con 6.400; Mendoza, con 6.300; Santa Cruz, con 5.100; y Salta, con 5.000.
Ese reparto dejó a la vista una brecha regional marcada. Por un lado, quedaron las provincias donde avanzan sectores vinculados a recursos naturales y, por otro, distritos donde el empleo formal siguió cayendo. En ese mapa, Salta quedó dentro del grupo más golpeado por la pérdida de puestos registrados.
Salta quedó entre las jurisdicciones más afectadas por la pérdida de empleos
En el caso salteño, el dato sobresale porque la provincia figura entre las que más trabajo formal resignaron en el último año. La caída de unos 5.000 empleos la ubicó junto a otras jurisdicciones con bajas importantes, pese a que aparece mencionada entre los territorios con potencial minero dentro del nuevo esquema económico.
Los números muestran que, al menos por ahora, ese potencial no alcanzó para equilibrar la pérdida observada en otras actividades. El texto base remarcó que el efecto positivo de los sectores favorecidos todavía resulta limitado frente al retroceso de ramas tradicionales, que suelen tener mayor capacidad para absorber mano de obra.
Así, el mercado laboral de Salta quedó atravesado por el mismo problema que se observa a nivel nacional: actividades con peso en divisas, pero con menor capacidad para sostener o expandir empleos en gran escala. Esa diferencia es una de las claves para entender por qué la mejora en algunos rubros no se tradujo en una recuperación más amplia.
La industria y el comercio explican buena parte del deterioro
La caída general del empleo registrado estuvo vinculada sobre todo al retroceso industrial. Durante el último año, ese sector perdió cerca de 40.000 puestos, según el informe oficial. Dentro de esa baja, el rubro textil fue el más afectado, con 13.000 empleos menos, mientras que la metalmecánica registró una reducción de 9.900.
El comercio también mostró un resultado negativo y acumuló más de 13.000 puestos perdidos. Esos números ayudan a explicar por qué el deterioro se extendió a tantas provincias: tanto la industria como el comercio tienen presencia amplia en el país y una capacidad de contratación mucho mayor que otras actividades más concentradas.
Según los datos citados en el texto original, la industria hoy concentra cerca del 19% del empleo formal. En cambio, los sectores promovidos, entre ellos minería, siderurgia y energía, no superan el 7%. El agro, por su parte, representa el 5,1%. Esa diferencia de escala deja en evidencia por qué la expansión de ciertos rubros no logra compensar, por ahora, la retracción en otros.
El nuevo esquema económico muestra ganadores en divisas y límites en empleo
El texto original vinculó esta reconfiguración del mercado laboral con el esquema económico impulsado por el gobierno de Javier Milei, que prioriza actividades asociadas a recursos naturales, como el agro, la minería y los hidrocarburos, con la meta de generar divisas. Sin embargo, esos sectores tienen una capacidad menor de absorción de mano de obra que la industria.
En esa transición, provincias como Salta enfrentan una dificultad concreta: insertarse en las actividades más dinámicas sin que se profundice la caída en sectores tradicionales. Los datos de enero muestran que ese equilibrio todavía no aparece. Aunque hay ramas que avanzan, el impacto positivo sobre el empleo sigue siendo acotado frente a las pérdidas acumuladas.
La Secretaría de Trabajo difundió así un cuadro donde el mercado laboral, los empleos y la situación de Salta quedaron cruzados por una misma tendencia: menos puestos registrados en gran parte del país y una recuperación concentrada en pocas provincias y en actividades específicas.

