La posible habilitación de la venta online de medicamentos y la flexibilización de reglas para farmacias generó cuestionamientos en Salta. Susana Carrasco, presidenta de la Cámara de Propietarios de Farmacias, advirtió que esa discusión, hoy bajo análisis del Gobierno Nacional, puede impactar en la salud pública y en la forma en que se entregan los productos. La dirigente sostuvo que no está claro cómo mejoraría el acceso en pueblos alejados y remarcó que los medicamentos, incluso los de venta libre, requieren control, información adecuada y un ámbito profesional para su dispensa.
Farmacias de Salta cuestionan la venta online de medicamentos
Desde el sector farmacéutico salteño miran con preocupación el avance de una propuesta que busca abrir la comercialización de medicamentos por plataformas digitales. A la vez, también se estudia modificar restricciones ligadas a la ubicación geográfica de las farmacias, un punto que encendió la alarma entre propietarios y profesionales.
En ese marco, Susana Carrasco, presidenta de la Cámara de Propietarios de Farmacias, habló por Aries y dijo que el anuncio “fue como un balde de agua helada” para el rubro. Según planteó, el argumento de que la desregulación ayudaría a poblaciones alejadas no resulta convincente en la práctica.
“La mejor forma de acordar el precio es tratar con los laboratorios, lo que pasa son grandes monstros, entonces van por lo más fácil diciendo que hay poblaciones alejadas. Contame si van a llegar los medicamentos a Cachi o Seclantás, pidiendo por internet. Me parece una tomada de pelo”, sostuvo la dirigente durante la entrevista.
Carrasco también cuestionó la postura del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. “No entendemos esta postura cuando se está hablando de cuidar la salud pública y optimizar recursos. Estamos liberando medicamentos”, advirtió.
Medicamentos de venta libre: el sector advierte por el uso sin control
Otro de los puntos señalados por la referente salteña tiene que ver con la interpretación sobre los productos de venta libre. Según explicó, muchas veces se los toma como si fueran artículos comunes, cuando en realidad siguen siendo medicamentos con efectos concretos sobre el organismo.
“En su momento supuso el concepto por ser productos que no tienen cobertura por la seguridad social, pero son medicamentos que tienen acción farmacológica, fechas de vencimiento, certificados de elaboración, son medicamentos, no es golosina”, expresó Carrasco al referirse a esa categoría.
Para el sector, una expansión de canales de comercialización sin intervención profesional podría profundizar la automedicación. Esa práctica, remarcan, puede retrasar consultas médicas, tapar síntomas y complicar cuadros que al comienzo eran tratables de manera ambulatoria.
Sobre ese riesgo, la presidenta de la Cámara agregó: “Creemos que porque tomamos un analgésico se nos soluciona la vida y seguimos adelante, sin advertir que ese medicamento puede dañar el organismo o estar enmascarando una enfermedad más grave. Lo que podría resolverse con una consulta médica y un tratamiento ambulatorio termina en internaciones, cirugías o incluso terapia intensiva”.
La discusión también alcanza a los controles y al lugar de dispensa
Carrasco remarcó además que la entrega de medicamentos hoy funciona bajo controles específicos y con participación de personal habilitado. Desde esa mirada, permitir que los mismos productos se ofrezcan fuera del circuito farmacéutico modificaría de manera sensible el esquema actual.
En esa línea, rechazó que los medicamentos puedan venderse en otros comercios o por Internet sin supervisión profesional. “Me parece una locura que esos mismos medicamentos puedan venderse en kioscos o almacenes, o incluso por Internet, sin profesionales habilitados ni controles de salud pública. Esto no solo pone en riesgo a quienes trabajamos en el sistema, sino directamente a la salud de la población”, afirmó.
El análisis oficial contempla cambios en el sistema de comercialización de medicamentos, entre ellos la venta mediante plataformas online y la desregulación de límites vinculados con la localización de las farmacias. Frente a esa posibilidad, distintos sectores farmacéuticos del país expresaron inquietud por el efecto que esas medidas podrían tener sobre la actividad y sobre la salud pública.

