La tradicional maraton San Silvestre, que se corre cada fin de año en el Valle de Lerma, confirmó cambios en sus circuitos principales y una ampliación de categorías. La prueba, una de las más convocantes del calendario deportivo regional, mantendrá la largada a las 8 de la mañana y tendrá modificaciones tanto en el trazado de 12 kilómetros como en el de 7, además de un recorrido alternativo para días de lluvia y nuevas divisiones para mayores de 70 años y corredores inclusivos.
La maraton San Silvestre, que se instaló como un clásico para corredores de Rosario de Lerma, Cerrillos, Campo Quijano y otras localidades del Valle de Lerma, llega a su 35ª edición con novedades importantes en su organización. La prueba mantiene su horario de partida a las 8, pero redefine el modo en que se moverá el pelotón por las calles de la zona, en una decisión que busca mejorar la circulación y cuidar a los participantes.
En la distancia más extensa, de 12 kilómetros, se decidió quitar el tramo que iba por la ruta hacia Campo Quijano. En reemplazo, el nuevo recorrido de la maraton será desviado hacia el sector norte, con salida por la zona de Bomberos y posterior enlace con el circuito tradicional, lo que altera la costumbre de los últimos años y obliga a los atletas a adaptarse a otro perfil de carrera.
Este ajuste impacta de lleno en la identidad deportiva del Valle de Lerma, donde la San Silvestre es tomada como parte de la tradición de fin de año y del orgullo regional. Sin embargo, desde la organización señalan que las modificaciones se vienen trabajando desde hace más de un mes, con foco en la seguridad y en la logística general de la competencia.
Maratón de 12 km con variante norte y circuito alternativo por lluvias
Además del cambio hacia la zona norte, los responsables de la maraton diseñaron un esquema de emergencia para los 12 kilómetros. Se armó un circuito alternativo sobre el borde del canal del ex CEOSA, pensado para utilizarse en jornadas con fuertes precipitaciones, cuando el agua suele acumularse en distintos sectores de la traza habitual.
La intención es que la competencia no se suspenda por las condiciones climáticas, una preocupación frecuente en esta época del año en el Valle de Lerma. Con este corredor paralelo, se busca esquivar los puntos donde se forman charcos o barro y mantener la continuidad de la carrera sin exponer a los participantes a riesgos innecesarios.
Este circuito alternativo también forma parte de la planificación general para ordenar mejor el tránsito, dado que muchos vecinos de Rosario de Lerma y de parajes cercanos se acercan a ver pasar la maraton. Desde la organización remarcan que el diseño actual permite despejar zonas críticas sin modificar la esencia de la prueba de fondo.
En la práctica, el circuito emergente solo se activará si las lluvias afectan la traza principal. De lo contrario, el pelotón cumplirá con el esquema que combina la nueva salida por Bomberos, el desvío al norte y el empalme con el camino que los corredores más experimentados ya conocen.
Ajustes en la prueba de 7 km y ampliación de categorías
En cuanto a la distancia de 7 kilómetros, también se prevén cambios. Los organizadores trabajan en una reconfiguración que apunte a simplificar los cortes de tránsito y reducir molestias para los vecinos y el comercio local. La idea central es unificar la traza y concentrar el giro principal en la plaza central, aunque se aclaró que todavía se revisan detalles y no está todo cerrado.
Esta distancia más corta suele atraer a corredores recreativos y a familias del Valle de Lerma que se acercan a participar por el gusto de estar en la maraton, más que por la competencia en sí. Por eso, se busca un formato que resulte claro, fácil de seguir y que refuerce la identidad productiva y urbana de la región, con la plaza como punto de referencia.
Mientras tanto, la organización avanza en reuniones técnicas para definir por dónde será exactamente la vuelta, cuántos cortes de calle serán necesarios y qué sectores quedarán liberados para la circulación habitual de vehículos. Se espera que el trazado de los 7 kilómetros quede confirmado en los próximos días, antes de la última etapa de inscripciones.
Nuevas divisiones para mayores y categoría inclusiva
Otro punto saliente de esta edición de la maraton San Silvestre es el crecimiento en la cantidad de categorías. La prueba alcanzará este año un total de 38 divisiones, con la incorporación de un segmento especial para atletas de 70 años o más y una categoría inclusiva, que amplía la participación de distintos perfiles de corredores.
Estas modificaciones apuntan a reconocer la presencia sostenida de deportistas veteranos del Valle de Lerma, muchos de ellos referentes de la tradición atlética regional, y al mismo tiempo a abrir espacio para personas que requieren un encuadre específico para poder competir en igualdad de condiciones. Según informó la organización, estas nuevas categorías ya están habilitadas en el reglamento y figuran en el formulario de inscripción.

